domingo, noviembre 09, 2014

EL REFLEJO CONDICIONADO POR ELVIS "BREADSLEY"

Foto: Daily Mail

No importa el lugar del mundo en el que esté, la fragancia mantecosa de pan recién hecho en cualquier panadería, sea grande o pequeña, industrial o artesanal, limpia o sucia, me trae a la mente la imagen de Elvis Presley en los años en que Las Vegas se transformó en el escenario para su segunda oportunidad. Con sus atavíos brillantes y sugerentes de rey buscando una legitimidad principalmente visual.

Toda la culpa es de una panificadora, cuyo nombre no recuerdo (yo la llamaría Memphis, Tennessee), en la ciudad ecuatoriana de Ibarra, en la calle Sánchez y Cifuentes entre Zenon Villacís y Rafael Larrea, cerca del Parque Germán Grijalva y la iglesia de El Quinche.

Cuando cruzaba el último fragmento de vereda en el parque la mente se preparaba para el golpe farináceo, suculento, de potente tibieza aromática. No obstante, pronto parecía que la levadura también inflaba el cartel tamaño natural de Presley, algo deteriorado en sus colores y acople a la pared de seguro por los rigores de los hornos.

La mirada siempre iba directo al patilludo, micrófono en mano y con su bufanda escarlata en remojo sudoríparo para extasiar a alguna fanática tanto o más deteriorada que el propio Rey del Rock.

El efecto era el mismo incluso si caminaba por la acera de enfrente; el olor era lo suficientemente penetrante para cruzar la calle y el envión de los vehículos, lo mismo que la imagen que a cualquiera le haría pensar que el camionero de Tupelo había decidido retirarse en la mitad del mundo fabricando pan.

Y aunque hace décadas no paso por ahí, basta una tímida brisa de horno panadero para que la memoria comience a trabajar visual y olfativamente.

Por suerte el negocio prescindía de la música de Elvis. En ese caso el oído también se habría visto obligado a reaccionar de manera condicionada al influjo de Elvis "Breadsley".

domingo, noviembre 02, 2014

ROBERTO BOLAÑO Y SU FICCIÓN LITERARIA DE COLONIA DIGNIDAD


Hace algunas semanas hacía noticia la presencia poco habitual de una estrella de Hollywood en un restaurante talquino; se trataba de Emma Watson, una de las protagonistas de la saga cinematográfica de "Harry Potter", lo que dio pie a muchas especulaciones respecto a su extraña visita al Maule.

Pronto se supo que estaba rodando una película basada en la historia de Colonia Dignidad, lo que rápidamente devolvió a la contingencia el enclave alemán bajo el poder de Paul Schaefer.

De seguro, es primera vez que el cine toma esta sórdida historia, pero la literatura ya sabe de alusiones indirectas o ficciones literarias de la citada Colonia.

Roberto Bolaño en el glosario ficcionado que confeccionó bajo el nombre de "La Literatura Nazi en América" (novela publicada en 1996), se encarga de consignar la biografía de Willy Schürholz, habitante de la Colonia Renacer.

Respecto a ella el autor describe que "cada cierto tiempo sus actividades o la bruma que encubría sus actividades eran noticia en los periódicos nacionales. Se hablaba de orgías paganas, de esclavos sexuales y ajusticiamientos secretos. Testigos presenciales no del todo fiables juraban que en el patio principal no se alzaba la bandera chilena sino la enseña roja con el círculo blanco y la cruz gamada negra. También se decía que allí habían estado ocultos Eichman, Bormann, Mengele. En realidad el único criminal de guerra que pasó unos años en la Colonia (dedicado en cuerpo y alma a la horticultura) fue Walther Rauss, al que luego se quiso vincular con algunas prácticas de tortura durante los primeros años del régimen de Pinochet".

Les dejo el fragmento en cuestión para su lectura, extraído de la novela "La Literatura Nazi en América" de Roberto Bolaño.