domingo, agosto 17, 2014

REGISTRANDO LOS FUTUROS SONIDOS DEL PASADO


Leyendo la edición de agosto de la revista Rúbrica de la Radio Unam, me encontré con una nota sobre el trabajo de Gordon Hempton (botánico de la Universidad de Wisconsin) que ha recorrido el mundo registrando los sonidos de la naturaleza.

Para tal tarea utiliza un micrófono Neumann KU-81i para Fritz, audífonos Sennheiser y un medidor de nivel sonoro. Como resultado se obtienen sonidos como éste:


La historia llamó más mi atención al enlazar esta tarea de preservación sonora con mi actual lectura de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" de Philip K. Dick.

El texto, en el que se basa el film "Blade Runner", da cuenta de una naturaleza diezmada en una post guerra mundial, con altos índices de radiación y polvo en suspensión. Los animales reales son lujos y símbolo de estatus, mientras que los sonidos naturales no son más que un recuerdo que se recrea para las evasiones de los humanos en sus "cajas de empatía".

En un momento dado, en medio de una constante conurbación, el trabajo de registro que realiza Hempton podría representar el eco más cercano que tengan las generaciones futuras del sonido más puro de la naturaleza.

martes, agosto 12, 2014

GOOOOODBYE ROBIN WILLIAMS! (1951-2014)

Williams interpretando a Adrian Cronauer en
"Good Morning Vietnam" (Foto: New York Times)
La noticia me tomó por sorpresa estando al aire en la radio a eso de las 19:30 hrs; Robin Williams, el extraordinario y versátil actor había sido encontrado muerto en su casa en California a los 63 años.

Como pocas veces con la muerte de una estrella de Hollywood la noticia me conmovió. Y es que ver sus películas, en general, resultaba un deleite, una invitación a la memoria, al descubrimiento, al atrevimiento. Lo digo en particular por dos cintas que protagonizó y que sin lugar a dudas están entre mis favoritas: "Good Morning Vietnam" (1987) y "Dead Poet's Society" (1989).

Williams en el rol del profesor John Keating en
"Dead Poet's Society" (Foto: New York Times)
Para quienes trabajamos en radio la inspiración que entrega el personaje de Adrian Cronauer, como válvula de escape de las tropas estadounidenses en Saigón, relajante de disciplina militar o paladín de la anticensura es todo un manjar. Y es un gran ejemplo de como la radio puede influir en la audiencia, en el caso de  "Good Morning Vietnam", para levantar la moral de las tropas.

Más pugnas con la disciplina también encontramos en "Dead Poet's Society", que nos lleva a retroceder  a la época escolar. Los que estuvimos en colegio de hombres y en cursos con grandes aspiraciones académicas, las vidas de los chicos de la Welton Acedemy nos representan. Y la figura del profesor de inglés John Keating (interpretado magistralmente por Williams) nos recuerda a ese alterego que nos invitaba a seguir nuestros instintos, desarrollar nuestros talentos y romper con los caminos vitales trazados a priori. ¿Qué espectador de "Dead Poet's Society" no buscó en una biblioteca algún libro de Walt Whitman o Henry David Thoreau para satisfacer esas ansias de libertad juvenil?

No en vano estos dos filmes le valieron a Williams sendos premios Oscar.

Más allá de las sospechas de suicidio, se va un grande del drama y la comedia, que por sus personajes entrañables, humanos y liberadores estará para siempre en nuestras memorias cinematográficas y vitales.

Gooooooodbye Robin Williams!

viernes, agosto 01, 2014

Gaza: EL RIESGO DE HACER PATRIA CON UNA PELOTA EN LOS PIES

Ahed Zaqout
(Foto: Humanize Palestine)

Son miles de niños, mujeres y hombres que mueren ahora mismo en Gaza, en una operación desquiciada que horroriza a muchos, pero que no tiene el mismo correlato en la diplomacia y política internacional.

Muchas historias se han terminado abruptamente a causa de los odiosos vendavales de bombas que caen. Una de esas historias pertenecían a Ahed Zaqout, ex jugador de la selección palestina de fútbol, que procuró desde el deporte dar un visibilidad a su nación.

Debutó como joven volante con la selección en 1994 en un amistoso contra cracks históricos de Francia. Hoy murió en su departamento por la acción destructiva de los bombardeos.

Cuando conocí esta noticia rápidamente recordé el relato que me hizo hace muy poco en una entrevista un chileno palestino, Nicola Hadwa, que estuvo cuatro años trabajando con la selección palestina de fútbol en Gaza.

Porque hasta hacer deporte es un riesgo allí, independiente del momento que se viva en la relación con Israel.

Cuando le pregunté por esos riesgos en los entrenamientos Nicola me dijo lo siguiente:

"Nosotros en reiteradas oportunidades, cuando hacíamos entrenamientos, teníamos gente que nos avisaba a un par de kilómetros de distancia cuando venían los helicópteros Apache. Porque si veían a un grupo que estaba jugando fútbol o un grupo concentrado de cualquier estilo, ellos lo bombardeaban. De hecho, ocurrió que en el campamento de Yapalia que era una de las pocas canchas de pasto había en Gaza, nosotros entrenábamos ahí. Entonces en una oportunidad un jeep del ejército israelí se detiene en ese sector ametralló al campamento, al entrenamiento y mató a siete jugadores. En otra oportunidad, en la operación Plomo Fundido mataron a tres. Mi pregunta frente a eso, y una pregunta que personalmente se la dirigí a Joseph Blatter, que se hizo el sueco por no decir otra cosa, fue ¿qué habría ocurrido si en lugar de matar a diez jugadores de la selección palestina hubieran sido diez jugadores de la selección alemana, francesa, española o italiana?"

Qué desazón.

¿Dónde quedan los derechos humanos más básicos? Pulverizados por dudosos objetivos militares, que transforman a una región en un verdadero infierno.

Un enorme insulto a la vida, a la inteligencia, a la tolerancia.