martes, mayo 28, 2013


TESTIMONIOS QUE INCOMODAN A LOS HEREDEROS DE BOLAÑO II

No sólo los medios locales chilenos han sido críticos a la intencionalidad de Carolina López de eliminar episodios biográficos incómodos de la muestra Archivo Bolaño en Barcelona, tal como hace unas semanas reseñaba en este espacio.

A saber, la edición española de la Revista Letras Libres, en su edición de mayo, también hace eco de ello en el artículo "Bolaño en el museo" del escritor Patricio Pron.

El autor considera que el "Arxiu Bolaño parece articularse en torno a la indeterminación de sus responsables acerca de si se debía hacer accesible al gran público el Bolaño íntimo o si era más pertinente poner en primer plano su labor como escritor. El resultado de esa indeterminación es que la exhibición ofrece poca información acerca de ambos".

Agrega que "no es la primera exploración del legado de Bolaño (...) ni hace un favor a las 'nuevas generaciones', ya que ni se adentra en la personalidad del escritor chileno (su generosidad, su sentido del humor, su crueldad, su inteligencia) ni da cuenta de lo que la crítica chilena Patricia Espinosa denominó alguna vez 'la intransigencia revolucionaria de sus textos'”.

Concluye planteando que "la exposición clausura la potencia subversiva de la obra de Bolaño mediante su musealización, ratificando el que es el destino inevitable de la obra vanguardista, así como la suerte de la que Bolaño (que escribió en 1977 aquello de 'Déjenlo todo, nuevamente', equiparando esa musealización con la '(certeza de que todo está nombrado, desvelado) (Miedo a descubrir) (Miedo a los desequilibrios no previstos)') parece haber intentado liberarse durante toda su vida. Al parecer, sin conseguirlo".

Tantas opiniones en la misma línea sin duda permiten confirmar el intento ex-profeso de uniformar la vida de Bolaño, un intento sin gran futuro si pensamos que su obra está impregnada hasta la médula de esa "intransigencia revolucionaria" a la que se alude en este interesante artículo.

lunes, mayo 27, 2013

Y AHORA ESTALLA QUELLÓN

Foto de @Mauri_1976

El aislamiento y la indolencia vuelven a provocar malestar en la regiones de Chile. Esta vez fue Quellón, en la Isla Grande de Chiloé, la ciudad que manifestó su reclamo con toma de caminos y marcha de ciudadanos, luego que la falta de atención oportuna y adecuada en salud costaran vidas.

Los casos de supuesta negligencia médica que terminaron con la vida de Verónica Cosme Delgado y Carola Concha motivaron el corte de la ruta 5 sur y levantamiento un pliego de demandas, entre las cuales es fundamental la presencia del ministro de salud Jaime Mañalich para frenar las medidas de presión.

En el corto plazo piden un aumento de recursos para que el hospital local normalice y mejore la atención, junto con mejorar una carretera que por trabajos complican el traslado de emergencias médicas.

Reafirmación del centralismo, de la falta de representatividad de las regiones en el parlamento y más razones para que la apatía política siga ganando adeptos; como dato, no olvidemos que la UDI va a "exportar" como candidato a senador en la región a Ivan Moreira.

Sumemos el desinterés de los principales medios de comunicación, que salvo excepciones, han hecho caso omiso a un clamor que representa al de tantos lugares del país.

¿Llegará el ministro de salud, o pensará que lo están "tonteando"?

¿Cuántas comunidades o regiones más buscarán reivindicaciones en las calles por la paupérrima salud pública?

Por ahora nos queda seguir el desarrollo de este conflicto, preferentemente por la comprometida acción local en redes sociales.



sábado, mayo 25, 2013

PARLAMENTO COMO CAUCE PARA EL DESCONTENTO Y AGENTE DE CAMBIO

Hoy los quiosqueros de Santiago protestarán con banderas negras por la condición desmedrada de su fuente laboral, que sin la exclusividad en la venta de diarios y revistas, ha visto mermadas sus ventas, limitando a muchas solo al comercio de confites.

Una protesta insólita que conjuga una sumatoria de insatisfacciones; hace muy poco salieron a marchar los enfermos contra una salud precaria y onerosa, los cotizantes de las AFP hicieron lo propio en rechazo a un sistema que enriquese a las empresas y transforma la jubilación en una vejez insegura, los estudiantes vienen en esa senda desde hace mucho tiempo.

Protestas significativas y difundidas, pero que no cuentan con un compromiso real de toda la ciudadanía nacional, que se reconoce como víctima de las mismas dinámicas perversas que se denuncian a diario, pero que por ese germen de temor sembrado durante la transición no se da por aludida, manteniendo un silencio cómplice con una vociferante bonanza que jamás alcanzó a todos.

Conciente o inconcientemente los chilenos saben que romper el modelo actual, arribar a una economía más solidaria y un sistema político más representativo, implicará un brusco trastoque de la inercia embriagadora imperante y una oportunidad de reformulación que a muchos marea, aterra.

¿Vale la pena emprender un camino nuevo, hipotecando el "prestigio" (mala fama) de país ideal para invertir, la imagen de paradigma de una democracia "sana" (para ser sinceros, con diálisis permanente desde el plebiscito de 1988)?

Me parece que sí.

Es avanzar por el desierto, reconocer el espejismo y buscar con más ahinco ese oasis que nunca llegó, pero que no está lejos.

Y sobre todo, saber que quienes más pierden con un cambio en las reglas del juego son los acumuladores de influencias y riqueza.

¿Cuál es el camino? Me parece que la denuncia en las calles ya cumplió su ciclo y objetivo, ahora viene el tiempo de aprovechar el ánimo generado en los últimos años y la escasa cuota de decisión que nos entrega esta risible democracia en las elecciones venideras.

Y con esto no miro hacia la carrera presidencial, que con los postulantes actuales no garatiza ninguna posibilidad de reforma; quienes se encandilan con el discurso de Marcel Claude olvidan que sin mayorías en el Congreso toda buena intención queda en palabras vacías para la galería.

Fijo mi vista en las parlamentarias, que de a poco pueden configurar una alternativa desde el legislativo para romper el sistema binominal, dar piso a un ejecutivo reformista y dotar a Chile de esa urgente justicia social que muchos ansiamos.

Y aquí es donde apelo a un real compromiso de todo el universo electoral, participar en forma masiva, elegir miradas que busquen evolución por sobre la autocomplacencia, entender que una renovación parlamentaria es fundamental para un progreso integral.

La apatía hunde más al ciudadano, estanca su sueldo, limita su conocimiento, anestesia su descontento. Y lo que es peor, empobrece hasta el espíritu.

Foto: Presidencia.cl