viernes, noviembre 30, 2012

Roger Hodgson en Santiago: THE LOGICAL SHOW


El tono casi intacto de la voz del co fundador de Supertramp, sin duda nos hizo viajar en el tiempo. Unos tres mil asistentes al Movistar Arena, este miércoles, se contagiaron de la calidad vocal y entusiasmo de Roger Hodgson, que en una generosa selección musical, deleitó con los grandes éxitos de su antigua banda.

Gran comienzo para encender los motores de la concurrencia multietárea fue "Take the Long Way Home", que creó una exquisita atmósfera gracias a la banda que lo acompaña, que replicó el sonido de Supertramp a la perfección.

De ahí, el viaje cruzó por grandes temas como "In Jeopardy", "Lovers in the Wind", "Breakfast in America", "The Logical Song", "Dreamer", "Give a Little Bit", y mi favorita "It's Raining Again".

Mención aparte fue la notable interpretación de "Fool's Overture", que sin duda marcó el peak de la presentación, y terminó por aprobar con distinción a los músicos de Hodgson.

Adjetivos que deberían ser lógicos para un artista del nivel de Hodgson, pero que no es una condición sine qua non para artistas contemporáneos del británico, que en ocasiones, muestran sombras de lo que fueron.

En suma, una grata velada junto con mi esposa Paula, que fue coronada con una brumosa luna acompañada de Júpiter hacia el oriente... Sin duda, los astros se alinearon para una gran presentación...

domingo, noviembre 25, 2012

DIJERON NO AL SOBERANISMO CATALÁN



Cuando era niño, solía tomar trozos de plástico transparente de tamaño carta (generalmente forros de cuaderno abiertos), los ponía sobre un atlas e imaginaba confrontaciones en todo el globo, que hacían desplazar las fronteras de manera increíble, con tan solo la imaginación y un simple trazo de lápiz de pasta.

Recuerdo que uno de esos conflictos fue entre Cataluña y España; si no me falla la memoria, con lápiz de color rojo, amplié el territorio catalán incluso hasta algunas localidades francesas.

Había cierta idea de que hoy se comenzaba a pavimentar el camino a la independencia. Todo dependía si en las elecciones parlamentarias el partido de gobierno CiU (Convergencia y Unión), bajo el liderazgo de Artur Mas, lograba la mayoría absoluta para empezar el proceso “soberanista”, que para muchos partió con las manifestaciones ciudadanas del 11 de septiembre de este año.

Otros hacían análisis más triviales, una Liga Española sin el FC Barcelona; o más osados como la empatía de los franceses de origen catalán con esta idea.

Sin embargo, este supuesto ambiente independentista no se tradujo en votos a favor del CiU. Todo lo contrario.

Pero, revisemos como se desarrollaron los acontecimientos.

Con un sabroso escenario político, me conecté desde temprano a la Radio Exterior de España, y seguí los reportes del diario La Vanguardia de Barcelona, para ir siguiendo una elección que podría hacer historia.

A las 18 horas hora local, la participación ciudadana llegaba a un 55,73%. Desde Radio Exterior replican datos de la Generalitat, que habla de la mayor desde hace ocho convocatorias.

A las 20 horas local, la televisión catalana TV3, hizo público un sondeo que asignó al CiU entre 54 y 57 escaños, menor a los 62 obtenidos en 2010, y lejanos de la mayoría absoluta. Este escenario, según analistas, se frenaba el afán independentista.

Pronto los primeros cómputos comenzaron a confirmar los datos de las encuestas, incluso con peores resultados para CiU; con ello, editores de diarios españoles pusieron el acento en las dificultades que tendrá este parlamento para arribar a consensos, más aún desde la perspectiva de la aprobación de presupuestos apretados en el marco de la crisis económica. 

Además, la dura derrota que representan para Mas los resultados, muy lejanos de la mayoría absoluta, hablan para los analistas de una mala lectura del mensaje de la ciudadanía, creyendo que todos los manifestantes de septiembre querían independencia.

Al final, con 50 escaños (12 menos que en 2010), Artur Mas se rindió ante los datos de la votación, y señaló que para liderar el proceso soberanista necesitaban una mayoría excepcional que no se obtuvo.

"Lideraremos este gobierno, pero necesitaremos otras fuerzas que se corresponsabilicen", agregó. Y aunque dijo que no renunciará a liderar el gobierno, parece que está dispuesto a morir con las botas puestas: "La consulta sigue en pie, intentaré llevarla a cabo"...

miércoles, noviembre 21, 2012

OVNIS EN TALCA


Recuerdo que la mañana del 29 de septiembre de 1998, todo Talca hablaba del avistamiento masivo; los compañeros de la Escuela de Derecho, la prensa local, los microbuseros, comentaban con entusiasmo el extraño ovni que se divisó la noche anterior.

Me produjo bastante frustración escuchar los relatos de todos y no haber podido ver el fenómeno nocturno, considerando que en esos tiempos era un entusiasta del tema, casi fanático.

Lo claro es que una suerte de aureola gris, similar a una nebulosa, se avistó durante media hora en Talca, San Clemente, Colbún y otros sectores cercanos desde las 21:30 hrs.

Según consigna el diario El Centro del 30 de septiembre de 1998, "se ubicaba justo debajo de la Luna, en dirección surponiente y presentaba movimientos muy lentos en forma diagonal al principio, para luego desplazarse en sentido circular".

Tras esta actividad, desapareció sin dejar rastro.

El Centro citó en la nota a la Dirección General de Aeronáutica Civil, DGAC, quienes no adelantaban hipótesis, pero si confirmaban la presencia del objeto en los cielos nacionales.

No sé si la prensa local siguió el tema los meses siguientes. Lo más probable es que el hecho haya pasado al olvido para los medios y las autoridades.

El pasado jueves, mientras escuchaba el programa Neuroufo, en la radio online NeuronaFM, me acordé del caso y le pregunté al respecto vía Twitter a Rodrigo Fuenzalida, investigador ovni que conduce el programa.

Me dijo que aún está abierto el caso, por la serie de hipótesis que se manejan en torno a los avistamientos con forma de argolla (particularmente la posibilidad de que sean rastros de reingreso de cohetes), pero que se enmarca en una gran oleada. Asegura que había registro en video, pero que se perdió la huella del autor de la grabación.

Les dejo el audio de la respuesta de Fuenzalida, y para el recuerdo este relato que muchos maulinos recordarán por su espectacularidad.


Audio: Podcast NeuronaFM

lunes, noviembre 12, 2012

TENTANDO A ECHELON


El bus iba a la altura de Chimbarongo cuando el televisor de la máquina se encendió. Me sentí satisfecho de haber puesto el cinturón de seguridad en mi cintura, antes de que el instructivo del Ministerio de Transporte lo sugiriera.

Se acabó el fragmento en video, y pensé que era todo. Sin embargo, pronto comenzó la tradicional película de acción en los recorridos interprovinciales de Chile.

"Echelon Conspiracy", película que seguramente pasó al olvido para la industria cinematográfica, centrada en la red estadounidense que supuestamente ve y escucha todas las comunicaciones del planeta, me recordó una de las más recordadas ociosidades que hicimos en tiempo de estudiantes con mi colega y amigo Marco Espinoza.

Sin duda, la clase de Fundamentos del Periodismo en que el profesor Hugo Godoy habló sobre Echelon, del control del imperio contemporáneo, de la supuesta realización del Gran Hermano Orwelliano, nos tocó e inspiró.

Muy pronto quisimos acariciar las antípodas sudamericanas de la red, aunque en el fuero más íntimo sabíamos que nuestra insignificancia tornaría el experimento en un fracaso.

La idea sería conversar por teléfono de terrorismo, de atentados, de eliminar al imperio. Realmente no sabíamos si nos vendrían a detener agentes de la CIA camino a la universidad, o nos sacarían de nuestras casas a mitad de la noche para interrogarnos y torturarnos.

Pero este tipo de estupideces tornaban más atractiva la existencia bastante rutinaria de periodistas en ciernes. Con eso bastaba.

La ilusión de ser escuchados en el otro hemisferio me resultó excitante, pasar a la lista de sospechosos de Echelon provocó una mezcla de emoción y pavor.

Poco después recordé un cuento de Mario Benedetti con gran similitud con nuestra chanza; se trata de "Ganas de embromar", en que sus protagonistas, Barreiro y Armando, tejían en plan de broma una gran conspiración al notar que tenían el teléfono intervenido, lo que pronto se les salió de las manos.

Nuestra historia no tuvo un desenlace similar, sólo fue como un piloto televisivo sin salida al aire.

Volviendo al viaje, vi la película de buena gana, la que resultó más entretenida al ser matizada con mis reminiscencias.

Lo gracioso es que no debemos ir muy lejos para ser objeto de intervención de comunicaciones. Nuestras naciones tienen su propio Echelon a servicio propio o norteamericano. Piénselo cuando escuche un eco suyo durante alguna conversación.

Foto: Pablo Peña

sábado, noviembre 10, 2012

UNA CRÓNICA TELÚRICA CON DEDICATORIA INESPERADA



Recuerdo que cuando leí la reseña en La Tercera o El Mercurio (no lo recuerdo con claridad), me dieron muchas ganas de revisar esta crónica sísmica; hojear siquiera “8.8: El miedo en el espejo” de Juan Villoro, para muchos de mis compatriotas podría significar una muestra de masoquismo literario, teniendo en cuenta lo fresco que estaba en la memoria el terremoto del 27 de febrero de 2010.

En la vorágine vital, pronto olvidé el deseo suntuario, y me quedé con el texto prendido de una hilacha de mi hinchada memoria.

Sin embargo, este recuerdo se abrazó a mi mente, para quedarse de forma definitiva, cuando hace un mes atrás mi colega Óscar Egnen trajo desde Buenos Aires una serie de presentes para quienes somos sus compañeros de trabajo; con sorpresa descubrí que se trataba del volumen de Villoro en una edición trasandina (Interzona Editora).

Lo empecé a leer esa misma noche, con fruición, estremecimiento y algo de pena; de alguna manera, fue como revivir esa madrugada telúrica y letal, más aún si el relato centra la experiencia del escritor mexicano en el Hotel Plaza San Francisco, a escasas cuadras de mi hogar.

La crónica, matizada con perfectos toques de reminiscencia infantil (la obsesión por los pijamas), adornada con historia de sobrevivencia paralela, transforman el relato en un verdadero manual para salvar ileso a una hecatombe.

La calma, la histeria, los dones psíquicos, la sobrevaloración de Chile como país con cultura sísmica, son sazones que se agradecen, y que permiten al lector darse cuenta de que no se trata de una pesadilla, sino de una magnífica crónica, con una prosa dinámica y repleta de humanidad.

Nota aparte son las escalas en el terremoto mexicano de 1985, que aportan hechos y lecciones aprendidas, que a nuestra nación deberían servir.

El colega Egnen la semana pasada me pidió prestado el libro, para leerlo y tener más puntos de abordaje en una eventual entrevista con Juan Villoro, de paso por la Feria del Libro de Santiago.

Este mediodía, con cara de satisfacción y cansancio, llegó hasta la radio con la entrevista hecha y una nueva sorpresa para un servidor; con aires de Viejo Pascuero en el rostro, me entregó el libro con un bonus track: “Me tomé la libertad de pedirle escribir una dedicatoria”, me dijo con una sonrisa.

Ansioso, abro el texto y me encuentro con las siguientes palabras de puño y letra de autor:

“Para Rodrigo Alcaíno, esta crónica de la tierra que, al abrirse, une a la gente. Con gran afecto, Juan Villoro”…