viernes, septiembre 21, 2012

CÓMPLICES DE LOS AGOREROS SÍSMICOS


Siguen apareciendo pronosticadores de terremoto por doquier; está claro que el tema se puso de moda tras los grandes sismos de Haití, Chile y Japón, sazonados con la paranoia del 2012 maya.

A los mediáticos brasileños de Quake Red Alert, ahora se suma un supuesto ingeniero de nombre Pedro Gaete, que bajo el alero del rimbombante Observatorio Sísmico Solar, asegura que el famoso HAARP aprovecharía la energía escalar del sol para provocar terremotos. Como en el caso de los brasileños, establece fechas y horas para sismos.

Disponibilidad permanente para la televisión, sintonía con el afán de la gente en creer sin demasiado análisis teorías no demostradas, los transforma en amos y señores del rating.

Me parece que de esta andanada pseudocientífica son en parte culpables la mayoría de los expertos sísmicos, que siguen siendo reactivos más que proactivos a la hora de educar a la población en estos temas; la ciudadanía es muy olvidadiza, se queda con el dato reiterativo, y no la explicación científica que aparece una vez a las tantas.

Sumemos el hermetismo y el celo profesional en el marco de la publicación de papers, que no difunde adecuadamente el conocimiento; recuerdo que tras el terremoto chileno de 2010 apareció una investigación publicada en 2009, que daba cuenta de la inminencia de un gran sismo entre Constitución y Concepción, con datos históricos y científcos comprobables.

El gran problema es que el estudio se quedó en el ámbito científico, con un abstract en inglés y la investigación completa con opción de descarga en PDF a un costo monetario. Y ojo, que hubo expertos chilenos de la Universidad de Chile involucrados en la iniciativa.

Al respecto, un interesante artículo de Revista Ñ plantea que “los paywalls (papers o publicaciones con acceso tras pago) caros no sólo constituyen un derroche de fondos universitarios, dicen, sino que retrasan los futuros descubrimientos científicos y crean barreras al interés de la opinión pública, los políticos y grupos de pacientes que necesitan acceder a investigación para ejercer sus derechos democráticos”.

En suma, urge una actitud difusora y proactiva de los expertos nacionales en el área sísmica y mayor apertura (y pedagogía) en el conocimiento que surge de nuestros científicos, para ir ganando poco a poco reconocimiento, presencia y credibilidad ante una opinión pública demasiado receptiva hacia teorías disparatadas y muchas veces sin comprobación empírica.

Y no obviemos en esto la responsabilidad que tienen los medios de comunicación (particularmente la televisión), que abre la puerta a estos agoreros, pero no es equitativo en el tiempo que entrega a la ciencia reconocida para educar (no reaccionar tras un temblor).

Me dirán que en la televisión paga existen esos espacios. Pero por favor, por más que tengamos sobre el 60% de penetración de este sistema en el país, no se pueden desprender de la labor educativa que tienen como medios de comunicación con esa nimia excusa.


domingo, septiembre 16, 2012

CORTE PROGRAMADO DE ENERGÍA


Hace un par de días llegó la notificación al edificio en que vivo, que el próximo fin de semana entre las 23 y las 05 horas, la empresa eléctrica realizaría una interrupción de servicio, para seguramente un control habitual.

Y aunque son sólo algunas horas, llama la atención cómo trastoca nuestra rutina una maniobra de este tipo; nos acostamos más temprano, encendemos luces de emergencia, cargamos teléfonos y otros artefactos, llenamos termos.

Nos sentimos vulnerables, aunque se trate de un lapso breve.

En ese escenario, resulta terrible proyectar en meses, años o décadas una ausencia de energía, considerando lo indispensable que significa para gran parte de nuestra humanidad. Los terremotos, las grandes tormentas, las sequías nos muestran cuan feble es nuestra modernidad.

Me parece muy atingente el tema, si nos ponemos a pensar en fenómenos tan comunes como tormentas solares, que de un soplo ardiente pueden colapsar los sistemas de generación y transporte de energía eléctrica, devolviéndonos al siglo XIX y transformando a la humanidad en párvulos planetarios; qué haría el mundo sin celulares, radios, televisores, computadores, internet, satélites, cajeros automáticos.

Tomemos en cuenta, además, que muchos servicios como el agua potable, mantienen y operan sus sistemas en función de la electricidad. Sumemos a ello la alta probabilidad de que nuestros electrodomésticos queden inutilizables.

Que sirva de ejemplo la tormenta solar de fines de agosto y comienzos de septiembre de 1859, que provocó auroras boreales visibles en Cuba y produjo grandes problemas a la incipiente telegrafía.

¿Qué haríamos cuando las pilas se agoten, los grupos electrógenos se queden sin combustible? Seguramente, renegar de la falta de visión por no desarrollar y difundir con mayor fuerza a nivel doméstico e industrial la energía solar o eólica.

Meditaciones mientras espero la llegada del corte programado, y me pongo a pensar en cómo sobrevivir con mi familia en el verdadero estado de naturaleza que implicaría una interrupción indefinida de energía.

viernes, septiembre 07, 2012

Cristian Valenzuela: ORO PARA CHILE EN LONDRES 2012



Lo más probable es que a estas alturas la mayoría de los medios de comunicación chilenos se acuerden de los Juegos Paralímpicos, luego que un deportista nacional consiguiera una presea dorada.

En la radio, junto a los amigos del portal Deporte Chileno, les seguimos la huella desde el principio, y sin ir más lejos, habíamos cifrado expectativas en el atleta ciego Cristian Valenzuela, luego de rozar el bronce en los 1.500 mts.

Llegaron los 5.000 mts. esta tarde, consiguió el oro olímpico, quedando en la historia como el primer atleta paralímpico nacional en ganar medalla en los juegos, y en defenitiva, el único deportista nacional en llegar con las manos llenas desde Londres.

Superando al canadiense Jason Dunkerley y al japonés Wada Shinya, Valenzuela hizo un tiempo de 15:26.26.

Obviamente, no hubo transmisiones en vivo de la tv chilena, y sólo sitios independientes de deporte más el indiscreto Twitter, difundieron el logro, lo que pone en evidencia el abandono en diversos aspectos que afecta al deporte paralímpico.

Antes de la cita londonense, conversé con el tenimesista Cristián Dettoni, quien comentaba lo difícil que fue participar en esta olimpiada ante la desafiliación de la Federación Paralímpica Chilena; sólo las gestiones del presidente del COCH, Neven Ilic salvaron a la delegación nacional de ser descalificada.

La esperanza queda cifrada en la posibilidad de una nueva institucionalidad que acoja al deporte paralímpico chileno, y que debería empezar a ser discutido tras los juegos.

Sin embargo, lo principal, es un cambio de actitud de parte del mundo deportivo (dirigentes, federaciones, periodistas, auspiciadores), para empezar a prestar mayor atención, apoyo y recursos a quienes están consiguiendo logros a nivel mundial.

Saquemos el apellido paralímpicos, son deportistas como todos.

Vayan las felicitaciones a Valenzuela y a su guía Cristopher Guajardo, ya están en el olimpo del deporte nacional.


Foto: Sitio Oficial Londres 2012
Video: Cuenta Ndi Kas en You Tube

jueves, septiembre 06, 2012

LAS RAREZAS DE LEVRERO


Cuando vi la foto junto a la reseña de su libro "El alma de Gardel" en la Revista de Libros de El Mercurio hace unos meses, con lentes de marco grueso, mirada penetrante y aspecto relajado, prejuiciosamente me dije: este tipo no debe escribir cosas aburridas.

Y no me arrepentí.

La pluma de Mario Levrero es un fiel reflejo de la literatura uruguaya, deliciosamente fría, de colores gastados, de personajes atribulados e inmersos al mismo tiempo en una latinoamericana Dimensión Desconocida; como el fútbol de la República Oriental, cuenta con ocasos melancólicos y canchas con sombras largas.

Me aventuré en el mundo de Levrero con la novela "La ciudad", relato suburbano-campestre, en que su protagonista transforma la compra de víveres en la visita involuntaria de un pueblo, cuya economía y esperanza se basa en un comercio anquilosado.

Este status quo es alimentado con un ilusorio optimismo encarnado por Giménez, responsable de la gasolinera, que misteriosamente subsiste sin clientes como el resto de locales, a excepción del bar.

Cuidadosos de cumplir al pie de la letra "el reglamento" y atentos a la llegada de los inspectores, sus habitantes viven o vegetan preocupados de nimiedades que los hace sentirse útiles.

Esta prosa polvorienta y de color oxidado, se transforma rápidamente para el protagonista en un laberinto tramposo y sensual en el afán de llegar a la estación de trenes que lo devuelva al mundo real.

En suma, me pareció una novela jocosa, misteriosa, angustiante. Digna de recomendar y un buen apronte para seguir en la senda literaria de este "raro" y surrealista creador de crucigramas, fallecido en 2004.

Foto portada de la primera edición de "La ciudad" gentileza de Cáctus Cultural UTE