martes, mayo 15, 2012

COMPRENSIÓN DE LECTURA: CARLOS FUENTES



Hace unos minutos me enteré de la muerte del escritor mexicano Carlos Fuentes. Y más allá de sus obras y galardones, inmediatamente se me viene a la mente la novela "Aura", que a fines de los años noventa me prestó mi amigo Óscar Fuentes, a/k/a Osmar Mamedo.

El volumen era una edición de bolsillo de Alianza Cien, que leí con fruición en un par de días; me llamó la atención el estilo narrativo, en primera persona, pero hablándole al protagonista: "Ella te sorprenderá observando la mesa de noche, los frascos de distinto color, los vasos, las cucharas de aluminio, los cartuchos alineados de píldoras y comprimidos, los demás vasos manchados de líquidos blancuzcos que están dispuestos en el suelo, al alcance de la mano de la mujer recostada sobre esta cama baja. Entonces te daras cuenta de que es una cama apenas elevada sobre el ras del suelo, cuando el conejo salte y se pierda en la oscuridad".

Al cabo de horas me quedaba una página para terminar el relato, cuando en la tapa interior del texto me encontré con una suerte de cuestionario escrito a mano, a la usanza de los que se ocupan para evaluar la comprensión de lectura.

Era la letra de mi amigo, obviamente. Sin embargo, no sabía si había hecho dicho cuestionario para su propia evaluación o como un agregado a la experiencia lectora de un servidor.

Me reí de buena gana, no contesté las preguntas y devolví el libro, esperando que Osmar me interpelara por no responder a los requerimientos.

No obstante, recibió el texto, lo guardó en su mochila azul y siguió la tertulia habitual de esos años. Seguramente se enterará ahora de esta experiencia sui géneris.

En suma, las Fuentes te llevan a otras Fuentes, pero siempre cubiertos con el mismo Aura...

jueves, mayo 10, 2012

EL FRÍO TABLÓN DEL FISCAL DE TALCA


En diciembre del año pasado abrió nuevamente sus puertas el Estadio Fiscal de Talca, tras largos meses de refacción; hay que reconocer que el recinto se modernizó y está a la altura de los nuevos tiempos.

Sin embargo, siempre quedará en mi memoria el antiguo tablón frío junto al Piduco, que alguna vez ocuparon mi padre y mi abuelo para un partido entre Rangers y Colo Colo en los años sesenta, y que en los noventa nos permitió repetir la experiencia con mi progenitor.

El 18 de septiembre de 1994 los locales y el Cacique jugaban un partido suspendido por mal tiempo semanas antes. Íbamos bien preparados con sandwiches de queso y jamón que aparecieron prematuramente en escena durante la revisión de Carabineros en la entrada.

Pero fue una diligencia breve, ya que rápidamente estábamos sentados sobre el entrañable tablón, siempre al noroeste. La tarde estaba nublada, el cielo grisáceo y amenazante. Finalmente, lo único que llovía eran garabatos contra los equipos que en los 90 minutos no se hicieron daño. Bueno, daño hubo; Jaime Pizarro dejó bastante maltrecho al Chispa Cruz de un patadón, agresión que le valió cartulina roja.

En la anécdota queda el regreso a Molina, en el vehículo de un amigo de mi padre, que tuvo la genial idea de salir a la carretera sin documentos, en plenas Fiestas Patrias. 40 kilómetros de tensión frente a tenencias y patrullas.

El 11 de abril de 1998 volvimos al Fiscal, sector nor-oeste, para ver a los mismos protagonistas, aunque con distinto resultado. 3-1 en favor de los albos. Un verdadero festín sobre una cancha aún mojada tras un temporal que tuvo en duda la realización del match y que marcó mi compra de las entradas los días previos.

Recuerdo que con mi padre nos reímos mucho de los lienzos de la Garra Blanca, particularmente uno que decía "Los Holocaustos"; nos preguntábamos si conocían el significado de la palabra.

La broma siguió hasta que llegaron unos barristas pidiendo monedas para viajar a Guayaquil, donde se jugaría el partido por segunda fase de la Libertadores contra el Barcelona, equipo que finalmente eliminaría a Colo Colo.

De todo esto fue testigo el tablón frío y añoso del Estadio Fiscal, que seguramente se transformó en escombro olvidado en algún basural.

No obstante, la humedad, el humo de cigarrillo, los chilenismos, la gélida aposentaduría y la compañía de mi padre se quedarán por siempre en la memoria.

viernes, mayo 04, 2012

CICELY, LA ÚLTIMA FRONTERA


Es bueno cuando el diario te dura una semana, sin perder vigencia. Eso pasa con el Artes y Letras de El Mercurio, que te da lectura interesante y novedosa para la hora del relajo. Anoche me encontraba revisando una interesante nota dedicada a las series de TV del cable, que sin aspirar a grandes ratings, plasman contenidos y propuestas atrayentes no solo para paladares exigentes y poco masivos, sino que además cambian el norte para guionistas anclados en el cine.

Pues bien, entre las opiniones expresadas en el texto, el escritor y guionista Marcelo Leonart comenzó a hacer una breve retrospectiva de series igualmente cautivantes de otras décadas: "La buena televisión existía antes. Si miras la carrera de David Chase, pasó por "Los archivos de Rockford" (1974-1980) o "Nothern Exposure" (1990-1995). Todos estos autores no salieron de la nada". También se puede recordar a "Twin Peaks" (1990-1991), de David Lynch".

Además de la fantástica y envolvente "Twin Peaks", reflota el nombre de la notable producción de la CBS "Northern Exposure", que en Chile fue emitida por Canal 13 con el nombre de "La última frontera". El horario y de día de emisión (a eso de las 17 horas en día de semana) no era el más apropiado, pero en mis años de escolar era el instante preciso.

La trama se basa en las venturas y desventuras del médico neoyorkino Joel Fleischman (intepretado por Rob Morrow), que llega con absoluto desagrado a ejercer al pueblo de Cicely, en Alaska.

Muy pronto, la convivencia con los lugareños lo hará cambiar ese prejuicio y lo transformará en uno más.

Sin embargo, el principal encanto está en las historia que tejen los personajes de Cicely, que sin duda tienen a Chris Stevens, el DJ de la radio del pueblo KBHR 570 AM como referente.

Interptretado por John Corbett, el personaje destaca por la reflexión entre canciones (que en varias oportunidades le valen regaños de Maurice Minnifield, empresario y ex astronauta, dueño del diario y la emisora), la melancolía al aire y la siempre atinada selección musical.

Como muestra dejo en video un fragmento de la serie, en la que el locutor y también pastor para bodas del pueblo, tiene la "audacia" de comentar la sexualidad de Walt Whitman al aire.

Un botón para una producción bien realizada, con historias bien hiladas y un paisaje de ensueño. Me queda en la memoria, además, porque era un gusto que compartimos con mi madre, acompañado siempre de algún embeleco vespertino.

No recuerdo en que año se dejó de emitir por Canal 13, tal vez en 1996. Sin embargo, dejó un vacío televisivo en tiempos en que no era indispensable tener televisión pagada para ver buenos contenidos.

video

Video: NXfangirl en You Tube