lunes, mayo 31, 2010

¿QUIÉN FRENA LOS CRÍMENES DE ISRAEL?


Los actos criminales se suman, con una impunidad pasmosa. Israel sigue sembrando el terror, ahora atacando un convoy de ayuda humanitaria para Gaza, provocando muertes y continuando con la política de patear en el piso al pueblo palestino.

Y aunque la condena internacional surge tímidamente, urge que la condena pase a la acción, para que estos abusos dejen de ser el pan de cada día en Medio Oriente.

Un punto adicional de esta crisis es que ahora está involucrado Turquía, una nación con bastante más poder y peso internacional que las naciones árabes que han blanco continuo de la ira hebrea. El presidente turco Abdullah Gül ya sacó la voz condenando “con rabia el uso de la fuerza por parte de las fuerzas militares de Israel”, agregando que el hecho “ha dañado seriamente la conciencia pública internacional”, por lo que pidió castigo a los culpables.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá con carácter de urgencia esta tarde en Nueva York para tratar el tema, luego que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenara el ataque israelí contra los activistas y pidiera a Israel “una explicación urgente”.

A su vez, la Liga Árabe también hará un encuentro para analizar el ataque y establecer una postura común.
Tal como se puede apreciar en el video al final de este artículo, la condena internacional se multiplica.
Este comportamiento, digno de la Alemania Nazi, genera un panorama complejo para Israel, que debería venir de la mano de sanciones internacionales y ojalá un bloqueo.

Han sido demasiados años de impunidad bajo el alero protector de los Estados Unidos. Esto se llama terrorismo de Estado, esto es un crimen en cualquier parte del mundo. Las 10 víctimas fatales que hasta ahora se contabilizan piden justicia de verdad, no palabras de buena crianza en la ONU.

La ventana que abrió Israel es inmensa y difícil de disimular por parte de Estados Unidos. Es de esperar que no escale militarmente por el bien de la ciudadanía. Pero si que signifique un freno definitivo al verdadero Reich Hebreo.

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Foto: La Tercera
Video: CNN Chile

viernes, mayo 21, 2010

TARDES MONUMENTALES


Siempre es grato ir al estadio, ya sea en una tibia tarde veraniega o apiñándose con el resto de la concurrencia en un gélido crespúsculo invernal. Esas dos experiencias las he tenido en el Estadio Monumental de Colo Colo.

Recuerdo como si fuera ayer la primera visita que hice al recinto de Macul; 1 de noviembre de 1990, primer superclásico que se jugaba en esta cancha, con gran público y bajo un sol en retirada vespertina.

La U estaba en su año de regreso a la primera división tras su drama en el ascenso, con un repatriado Pato Yáñez en sus filas. Colo Colo a la cabeza del torneo, y con olor a campeón. Desde una buena ubicación en la tribuna Océano disfrute del match con helado Esteoeste en una mano y una bandera que compré en 500 pesos (sí, el billete con la imagen de Pedro de Valdivia).

Acalorado encuentro que terminó 2-0 en favor de los locales con goles de Ormeño y Barticciotto, y sentando el precedente del primer destrozo ocasionado por "Los de Abajo" en el codo sur del estadio. Y aunque el equipo azul desde la cancha procuró calmar los ánimos de la barra, ante el desorden que podría obligar a suspender el partido, todo quedó como un nuevo condimento en el fútbol.

Exceptuando el incidente, fue una tarde emocionante, de buen juego, que tuvo como epílogo un sol anaranjado que no alcanzaba a secar la frente de los jugadores camino al camarín, pero si para terminar de colorear la imagen en mi mente.

Esa misma temporada repetiría la visita en el triunfo de 1-0 de Colo Colo sobre Cobresal, con gol de Ricardo Mariano Dabrowski al filo de los 90 minutos.

Pasaron 19 años para que volviera a pisar las graderías de Pedreros. El domingo 12 de julio de 2009 llegué en compañía de mi cuñado Diego a ver el match entre Colo Colo y Curicó Unido, en calidad de hincha de la visita.

Esta vez el sol escapó, dejando como sustituto impertinente al frío que nos caló hondo. Instintivamente busqué la posición que ocupé años atrás en la tribuna Océano, y procuré traer las remembranzas. Y aunque el estadio había cambiado, el ambiente y el aire era el mismo.

Las bebidas, los sandwich, las banderas, las familias, el fanatismo, el olor a pasto aplastado. Y aunque no era tiempo para helados, ansié un Esteoeste.

Incluso el partido resultó tan emocionante, con un inesperado empate a uno, con goles de Sebastián Páez para la visita y autogol de Morquio casi al epílogo para el empate albo.

Entre dientes celebré el gol tortero, en medio de una lluvia de epítetos alusivos a los nobles huasos. Pero hasta los garabatos le dan condimento al balompié.

No me puedo quejar de las jornadas en el Monumental, ya que todas conforman un paisaje perfecto para quienes nos gusta el fútbol como un conjunto, como espectáculo, dentro y fuera de la cancha, que nos alimentamos de los olores del entorno, del humo angustiado de los cigarrillos, del vapor de café empujado con fuerza por el ímpetu de un gol.
Fotos: La Tercera

martes, mayo 18, 2010

“UN DÍA” DE CANAL 13


De un tiempo a esta parte, el Canal 13 ha trasladado cualquier intento de programa cultural o microespacio educativo a su señal de cable. La señal abierta está dirigida a la masa y sus contenidos banales.

Antaño, existían espacios educativos, a horas imposibles, pero estaban a disposición del chileno común. Inolvidables son programas como “Visiones”. Sin embargo, recuerdo con especial detalle una microprograma de efemérides, llamado, “Un día”, habitualmente exhibido muy temprano en la mañana o a medianoche.

Las imágenes añosas, el contexto a partir de la fecha, siempre eran bienvenidos. Y aunque frecuentemente el canal aprovechaba para incluir algún hecho importante de la Universidad Católica, en general se trata de buenos aportes.

Por desgracia, el espacio desapareció, y con él, una excelente ventana para algo de conocimiento. Escaso, pero conocimiento al fin y al cabo.

Para el recuerdo queda esta edición exhibida un día 25 de agosto.

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