martes, junio 01, 2010

CUMBRE DEL ROCK CHILENO 2007


Hubo muchas repeticiones pero ninguna como la primera versión. La Cumbre del Rock Chileno de 2007 fue una instancia única para juntar lo más granado (y no tanto) de la música popular nacional, en una jornada maratónica.

Llevábamos muy pocos días casados con mi esposa Paula, y fue uno de nuestros primeros panoramas juntos como marido y mujer. Lo bueno es que vivíamos a pocas cuadras del Estadio Nacional, por lo que el trayecto fue breve y a pie.

A las 17 horas en punto estábamos en cancha para comenzar con unos tibios show, que fueron aumentando en intensidad. Fueron 39 bandas y solistas que desfilaron por el escenario del codo sur del estadio, una mejor que otra.

Me quedaron en la retina (y en los músculos) la presentación de Sinergia, que revolucionó a la concurrencia, la que manifestó este sentimiento con saltos y empujones.

El corte de nostálgico de los noventa vino con Javiera y los Imposibles.

Representantes de Rock Latino se hicieron presentes con un bloque ochentero fuera de serie. Emociones Clandestinas, Aparato Raro, Emociones Clandestinas, Viena, Valija Diplomática y Aterrizaje Forzoso.

Al debe el show de Miguel Barriga, que habría tenido una presentación recordad si hubiese estado con sus socios de Sexual Democracia.

Jorge González, en su estilo, hizo vibrar al estadio con una actuación poco ortoxa, acompañado de una radio cassette y un corte mohicano. Así todo, todos coreamos la versión a capella de “Paramar”.

Pero sin duda, me quedo con la presentación de Los Bunkers, en pleno apogeo por esos días. El público prendió de inmediato con las melodías y líricas.
Pinochet había muerto hace poco, la sensibilidad aún estaba a flor de piel entre la gente, por lo que la dedicatoria que hicieron a Lucía Hiriart de “No me hables de sufrir” generó una ovación inmediata.

Entre los puntos bajos estuvo Nicole y su forzada extensión del show, cuando todos los asistentes querían que la Cumbre continuara.

Pero por desgracia el disfrute del magno evento me llegó hasta cerca de la medianoche, por imponderables laborales. Por esto me perdí a Los Jaivas y Los Tres.

Con todo, fue una magnífica experiencia con música criolla. E insisto, por más que repitan la idea, da la impresión de que la primera fue la mejor.

Dejo finalmente en video un fragmento de la presentación de Los Bunkers, para mi lo mejor de la jornada en el “Coloso de Ñuñoa”.


video

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