jueves, febrero 04, 2010

Copa Preparación 1962: EL GOLPE A LA CÁTEDRA DEL CLUB LUIS CRUZ MARTÍNEZ


La actual Copa Chile, junto a sus predecesores Torneo de Apertura, Copa Digeder, Copa Polla Gol o Copa Preparación han generado amplio interés por el hecho de ver confrontaciones de David y Goliat entre equipos de primera división y del ascenso. Sin duda, ese es el principal atractivo para la hinchada.

De cuando en cuando, alguno de estos planteles chicos logra dar el golpe a la cátedra. Sin embargo, uno de los casos más emblemáticos fue la brillante campaña del club Luis Cruz Martínez de Curicó, que se consagró campeón de la Copa Preparación de 1962.

Emblemático y fortuito, ya que hasta 1961 el equipo curicano competía en el ámbito amateur. El 7 de febrero de 1962, la Asociación Central de Fútbol (ACF) aceptó la incorporación de cuatro clubes a la segunda división sin mediar competencia. Fue así como llegaron al profesionalismo San Antonio Unido, Municipal de Santiago, Ferroviarios de Valparaíso y Luis Cruz.

Conocida la noticia, la ciudad entera se volcó a apoyar anímica y económicamente esta aventura deportiva. Luego de que la directiva lograra el fichaje del técnico paraguayo Ovidio Casartelli, ex Colchagua y Lister Rossel, el plantel partió con sus entrenamientos el 13 de febrero y tuvo su primer amistoso el 21 de marzo con una goleada de 4-0 sobre Magallanes en el estadio La Granja.

Sin embargo, vendrían dos apretones más antes del debut en la Copa Preparación: la visita de Colo Colo, que venció a los locales por 1-0 con gol de Luis Hernán Álvarez, y de la Universidad Católica que se llevó un empate a uno de La Granja.

Jugando por los puntos

La atención y los recursos están enfocados en la Copa Preparación, instancia que enfrentaba en ese entonces a planteles de primera y segunda división.

Según el fixture, Luis Cruz debutaba visitando a Provincial Linares (ex Lister Rossel) el 15 de abril, match que movilizó a una gran cantidad de hinchas. El elenco azul y blanco con un contundente 3-1 se ganó el pasó a la siguiente ronda (eran partidos únicos), jornada en que Leyton marcó dos veces y cerro la serie Riquelme.

En octavos de final, el 22 de abril, Luis Cruz recibió la visita de Ñublense de Chillán, partido apretado que terminó en los tiempos reglamentario y suplementario con empate a cero. En dicha competencia había definición a penales, pero sólo con un ejecutante. Por ello, Leyton se transformó en héroe de la jornada al marcar los tres penales que le dieron el triunfo a los curicanos de 3-0.

El 29 de abril Unión Española llegó a La Granja a buscar los pasajes a semifinales. No obstante, Luis Cruz Martínez marcó la diferencia y se llevó la llave con un 2-0 ante 1.947 espectadores. Goles de Leyton y Riquelme.

Tras perder en un amistoso el domingo anterior con Audax Italiano, los azul y blanco entregaron una nueva alegría a los 3.106 hinchas que llegaron al reducto junto al cerro Condell y batieron a Santiago Wanderers por la cuenta mínima. El tanto marcado por Guajardo conseguía el paso a la final y daba la sorpresa aquel 13 de mayo de 1962.

La final contra la UC

El Estadio Independencia de Santiago fue el recinto escogido para la final del 20 de mayo entre Luis Cruz y Universidad Católica, monarca de la primera división. Sin duda era una lucha entre fuerzas dispares, pero la tarde venía con aires bíblicos.

Desde Curicó salieron doce carros de tren repletos hasta las pisaderas con dirección a la capital de la Nación, a los que sumaron dos vagones más en San Fernando. Muchas también viajaron en vehículos. Según La Prensa de Curicó del lunes 21 de mayo de 1962 fueron dos mil hinchas que arribaron a la cancha desde el Maule.

El matutino relata que entre lo anecdótico, la entrada de la parcialidad curicana “fue impresionante y de ello dieron fe los locutores deportivos que transmitían el partido. Los curicanos, en un simpático gesto, empezaron a su llegada a repartir tortas, lo que fue muy eleogiado”.

Ante 7.104 espectadores, tras el pitazo de Sergio Bustamante, ambos cuadros dieron el vamos al partido.

Según La Prensa de Curicó “Los integrantes del once azul jugaron con voluntad, con extraordinario entusiasmo desde los primeros minutos y ante un rival que en un principio desestimó a sus contendores, sacó una ventaja clara y justa (…) No hubo un dominio acentuado de los católicos que demostraron mayores recursos, pero se encontraron con una defensa bien plantada, organizada y capaz que paró los principales avances de Ramírez, Nawasky, Soto, Triguilli e Ibáñez, que cuando dispararon al arco tuvieron Bustos que neutralizó peligrosos tiros, y otras veces la suerte salvó al arco curicano, cuando la hinchada estudiantil aclamaba el gol”.

La nota continúa diciendo que “bastaron dos buenas jugadas, un taponazo de verdugo desde larga distancia que encontró adelantado al guardavalla Fernández, y un rápido avance de los ágiles azules que finalizó Riquelme, para sacar esta valiosa victoria de dos tantos a uno. Mientras que el único gol de los estudiantes lo hizo Ibáñez, mediante servicio de tiro penal, falta dudosa cobrada por el árbitro Sergio Bustamante de mediocre actuación”.

Obviamente, tras el triunfo de 2-1 y con la Copa en las manos, el carnaval se desató y trasladó a Curicó, que recibió el tren de los campeones pasada la medianoche. La Prensa relataba que “autoridades y una numerosa hinchada esperaba la llegada de los campeones. Luego se inició un desfile por la calle Prat hasta la Plaza y Municipalidad, donde se les ofreció un coctel (…) La banda de Regimiento encabezó el desfile con antorchas, tocando himnos marciales”.

Un titulo inesperado que vino a marcar un hito en el fútbol local, ya que hasta hoy ningún club de la zona ha logrado un campeonato de estas características. Rangers llegó a ser finalista de la Copa Chile de 1996, y junto a Curicó Unido sólo ha ganado títulos de ascenso.

Luis Cruz luego debutó en el campeonato regular de la serie B de 1962, donde consiguió el quinto lugar de la tabla con 25 puntos y se mantuvo en la segunda división hasta 1966, año que descendió.

Sin duda algo inolvidable, que por desgracia hoy casi nadie recuerda. Es de esperar que al menos aún se conserve esa Copa, trofeo que tanta sangre, sudor y lágrimas costó.

Imágenes: Diario La Prensa de Curicó, Mayo 20 de 1962

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sabia de esa proesa

grande ese club

el amateurismo es la raiz de la cultura futbolistica...sin pasion no hay titulo que sea valorado...en este caso de la mano del pueblo.LCM ES GRANDE.

Víctor Alexis Cantillano Oviedo dijo...

Ojalá que el LCM vuelva a las competiciones nacionales, teniendo que postular a la Cuarta División de la ANFA.