domingo, diciembre 19, 2010

DÍAS DE LIGUILLA


Hace unas semanas, en la siempre agradable columna de Marcelo Simonetti en La Tercera, éste planteaba los recuerdos que le traía el torneo de todos contra todos y su inagualable suspenso. En uno de sus párrafos decía que "de pronto, cuando aún resuenan los ecos de la partida de Bielsa y no está demasiado claro qué ocurrirá en la testera del fútbol nacional, el campeonato ha cobrado una espectacularidad como esos torneos que se jugaban antaño, en los que, hasta última hora, no sabíamos quién habría de ser el campeón".

Algo que entiendo plenamente, en especial por la reedición de Liguilla de Copa Libertadores, un mini torneo que servía de premio de consuelo a quienes no les alcanzó para levantar el trofeo, y querían salvar el honor del año finalizado y las finanzas del venidero.

Y aunque el formato no es el mismo, la reminicencia vino de inmediato.

Recordé la liguilla de 1990, por ejemplo, en que Universidad Católica, Unión Española y O'Higgins sucumbieron en las jornadas de miércoles, viernes y domingo del Estadio Nacional, ante un modesto Deportes Concepción.

Bajo la dirección de Fernando Cavallieri, y un plantel en que destacaban el portero Nicolás Villamil y el goleador Juan Carlos Almada, los lilas se ganaron los pasajes para la Libertadores.

La UC tendría su revancha en 1992, dejando en el camino, con el citado Almada en la delantera a Colo Colo, la U y Unión Española. Sin embargo, si por algo quedó en la historia esta edición, fue por el clásico entre albos y azules, en que estos últimos necesitaban un empate para volver a la justa continental. A los 90 minutos el marcador estaba en blanco, hasta que un gol de Hugo Rubio postergó el festejo, que finalmente sepultó la UC.

Y así suman las anécdotas, las sorpresas, como Deportes Temuco en 1993 dejando con las ganas a los cruzados, en ese instante subcampeones de América. O el O'Higgins de De Luca, Roque Alfaro y Aníbal González, constante animador de estos estresantes, agobiantes e impredecibles torneos.

Tras desaparecer a fines de los noventa, y con la llegada de los campeonatos cortos y los play off, la liguilla tuvo un renacer.

Y aunque esta vez no hubo invitados de piedra, ni tanta emoción, se trató de un buen ejercicio para la nostalgía futbolera, con sabor a helado de agua, a fiestas de fin de año, a término del colegio y ocasos extraviados tan comunes de verano.

Fotos: Revista Triunfo

viernes, diciembre 03, 2010

Fallecimiento de Lorenz Young: NOS QUEDAMOS SOLOS EN LA NOCHE


La música de “Twin Peaks” indica el comienzo de “Solos en la Noche”, pero el programa de El Conquistador nunca podía empezar sin el influjo de la voz de Lorenz Young.

Luego que dijera que “es momento de cerrar las puertas y quedar en la intimidad”, cada uno se acomoda en su sillón y comienza a escuchar un programa que siempre invita a la introspección.

Sin embargo, esta medianoche, el programa no será igual. Lorenz Young, falleció a los 89 años, dejando un importante legado en la radio nacional.

Hombre de radioteatro, puso su voz profunda entre otras producciones, en “El Siniestro Doctor Mortis”.
Pero sus primeras experiencias en este género las tuvo en Buenos Aires desde a los 17 años, donde empezó a hacer armas en la emisora Splendid.

Época de esplendor radial, en la cual Young dejó su marca, que fue extendida hasta nuestros días como voz de Radio El Conquistador por 48 años, en diferentes espacios, tales como “Magazine”, “Soliloquios de Belén” y el clásico “Solos en la Noche”.
Llevo años escuchando este espacio radial, la emisora, por lo que la voz de don Lorenz quedó marcada a fuego en mi memoria radial; fueron muchas noches de estudio, de vacaciones, de relajo que la música y las palabras me acompañaron.

Incluso, este programa me amenizó los trasnoches tras el nacimiento de mi hijo Samuel.

Lástima que sus últimos días los hubiera terminado en un hogar de ancianos, solitario, sin el reconocimiento merecido para una verdadera leyenda de la radiodifusión.

Gracias por los buenos momentos, don Lorenz. Su espíritu seguirá en el aire, ya que los grandes de la radio tienen esa virtud, sus voces son inmortales, imperecederas.

Dejo con ustedes una mezcla de audios con el comienzo de “Solos en la noche” en 1997, y una promoción del programa en radio El Conquistador de este año.


Fotos: Discoteca Otoñal y Malvial Producciones

sábado, octubre 16, 2010

LA NACIÓN SUCUMBIENDO ANTE EL GOBIERNO


Una amiga y colega del diario La Nación no podía ocultar su intranquilidad por su futuro laboral, mientras esperábamos el comienzo de la conferencia de prensa de la Concertación en la sede del PPD.

La intranquilidad pronto se transformó en incomodidad cuando las preguntas comenzaron a apuntar en torno al futuro del matutino oficialista, bastante oscuro para sus trabajadores.

Se trata de otra arista tras los despidos que se han materializado durante el actual gobierno, y que estarían por acontecer en La Nación.

Durante la campaña presidencial, Sebastián Piñera mandó varios recados anunciando su fin, ya que en varias oportunidades las emprendieron contra él y la Alianza en forma artera.

Una vez en el poder, los cambios llegaron en la plana directiva, y hoy se teme la desaparición del formato papel, para limitarse a una edición on line y en papel sólo La Nación Domingo.

Situación que es avalada sutilmente por el nombre que lleva hoy el diario en los kioscos: La Nacion.cl, en letras blancas y fondo rojo.

Pero esto no es sólo "vuelta de mano". Si es que se aprueba una ley que otorga gratuidad a nuevas empresas para la iniciación de actividades, implicará una reducción del 70% en ingresos a través de anuncios para el Diario Oficial (una de las fuentes de financiamiento de la empresa La Nación).

En suma, una verdadera sentencia de muerte, que afectaría de partida a diagramadores, imprenta y servicios de distribución.

Ya se notan variaciones formales y de contenido, como el cambio de formato a uno más pequeño, y según sus trabajadores, en un llamado a evitar levantar polvo con crónicas, reportajes y notas.

Se trata de un proyecto que no conocen los trabajadores, lo que en realidad produce desasosiego, según lo que me comentó al teléfono la periodista y presidenta del sindicato nº 3 del diario, Nancy Arancibia.

“Queremos que nos digan, tenemos derecho a saber exactamente el proyecto de diario que se tiene, cuáles son los ajustes o cómo lo están pensando. En la medida en que eso implique despidos, nosotros nos defenderemos en el sentido de intentar de que sean los menos posibles” dijo.

Dudas que también se hicieron eco en la Concertación, en particular para la presidenta del PPD, Carolina Tohá, quien aboga por que La Nación se transforme y combata la falta de pluralidad que según ella existe en el mercado informativo.

Para muchos el diario La Nación juega los descuentos en sus 93 años de historia, la que estado marcada por un acentuado perfil oficialista en diversas etapas, y que al parecer, hoy le está pasando la cuenta.

domingo, octubre 10, 2010

PORCA MISERIA, TALCA


Como si no fuese suficiente la destrucción que asoló a Talca por acción del terremoto, ahora los delincuentes comienzan a derribar de a poco el remanente patrimonial que aún queda.

Claro, porque ayer desapareció la loba, con las figuras de Rómulo y Remo de la Plaza Italia de la capital del Maule. Tanto La Tercera como La Prensa de Curicó dieron cuenta del hecho, que viene a opacar 68 años de presencia en la rotonda que une las calles 11 oriente con 2 sur.

Hoy por hoy, el sector está bastante deteriorado tras la caída de la estación de trenes contigua. Y aunque siempre ha sido visitada profusamente por vagos y ebrios (las botellas vacías dan fe de esto último), es parte del circuito arquitectónico obligado de la ciudad y uno de mis marcos de referencia talquinos.

Muchas de mis caminatas tuvieron al mentado monumento como lugar de viraje en el casi diario peregrinaje hasta el terminal de buses. Ojalá recuperen la figura, para no quedarme sólo con la foto que tomé junto al regalo de Mussolini (sí, el propio Duce la obsequió a Talca en 1939, y tres años después fue ubicada en la rotonda), en mi última visita a la ciudad en febrero del año pasado.

Porca miseria, debe repetir hasta el cansacio el Duce en su eterno peregrinar por el purgatorio de los inclementes, cargando su horca como corbata y sus obsequios atados a un grillete.

Y porca miseria repito yo, viendo como buena parte de los recuerdos de mi vida en Talca se desvanecen o simplemente son hurtados...
Porca miseria...

Foto principal: La Tercera

martes, octubre 05, 2010

22 años del triunfo del No: LA RENOVACIÓN MÁS ALLÁ DE LAS FOTOS Y LOS RECUERDOS


Obviamente que la celebración que la Concertación realizó de los 22 años del triunfo del No estará distante de otros años. De ello da cuenta no sólo la celebración más íntima en el Litoral Central.

El diagnóstico que hacen personajes históricos del arco iris da cuenta de cierto grado de autocrítica, y más que enarbolar triunfos pretéritos, apuntan a la renovación y los próximos comicios municipales.

Así me lo planteó el ex coordinador de la campaña del No en 1988 y ex secretario general de gobierno, Genaro Arriagada.

“Lo más importante para la Concertación es mirar con frialdad y sin temor las situaciones en la que vive. Y la situación que vive, sin ser dramática, es preocupante” comentó.

Al otro lado del teléfono, Arriagada dijo que no sólo se ha perdido el gobierno, “sino que además hay problemas al interior que hacen necesario una profunda renovación”.

El ex ministro cree que “ese es el sentido de la celebración, es decir, cómo este cuerpo que ha tenido tantos éxitos, que ha hecho tantos aportes al país, se renueva para seguir sirviendo”.

Para quien estuvo a cargo del recuento de votos del comando del No en esa época, y que además fuera subsecretario general de la Presidencia en la era Lagos, Gonzalo Martner, este no es el momento de mayor alegría.

En nuestra conversación, señaló que se atesora “una mística, una energía, un momento muy importante en nuestras vidas, más allá de que la contingencia allá evolucionado en un sentido u otro”.

Pero Martner reconoce que “ahora, estando en la oposición, se cumplió un ciclo, un ciclo largo, y que ahora hay que reinventar otro. Hay un período necesario de decantación, de balance, de diagnóstico, y luego hay un calendario político que se va a expresar en las elecciones municipales, y luego, presidenciales y parlamentarias”.

Los presidentes de la Concertación que participaron en la ceremonia de conmemoración en la Caleta El Membrillo, Valparaíso, dieron fe del estado de introspección a partir de los discursos, con reiterados llamados a la renovación.

Carolina Tohá llamó a encarnar “un nuevo espíritu de unidad y diversidad”, criticando su extravío durante veinte años en la Moneda. Osvaldo Andrade llamaba a retomar “la voluntad de ganar, el hambre por volver a conducir el país”. José Antonio Gómez llamó a proponer ideas nuevas. Ignacio Walker habló de celebrar esta efeméride mirando a los próximos veinte años y no los últimos.

Tal vez el único que se quedó en los lugares comunes fue el Presidente Piñera, señalando que es una fecha que les pertenece a todos los chilenos, donde se escogió el camino correcto hacia la democracia.

A la larga, la potencia de una elección perdida, motivó un terremoto que echó abajo el arco del triunfo concertacionista, del que sólo quedaron las fotos y los recuerdos, “Photographs & Memories” como diría Jim Croce.

Porque seamos claros, a estas alturas, el plebiscito es sólo eso, fotos y recuerdos.

Foto: Cooperativa.cl

miércoles, septiembre 15, 2010

Subcampeonato Nacional Juvenil 1978: LA GRAN HAZAÑA DEL FÚTBOL MOLINENSE


En septiembre, los sones de la canción “Molina” de Creedence Clearwater Revival en las calles anuncian una nueva eliminatoria regional para la selección amateur de fútbol, el síntoma es inequívoco.

Como ha pasado con otras localidades, como Tierra Amarilla, Loncoche o Hualpencillo, Molina ha destacado en los torneos ANFA infantiles, juveniles y adultos. Si me pongo a hacer memoria, el cuadro azul campeonó en los regionales de 1990, 1992 y 1994, por recordar algunas campañas.

Sin embargo, el subcampeonato nacional juvenil de 1978 está registrado como el mayor logro del fútbol molinense, un destello inmenso para un pueblo pequeño de escasa figuración nacional.

El camino comenzó el domingo 30 de julio de 1978, con el triunfo de Molina 2 a 1 sobre los vecinos de Lontué, con goles de Reyes y Gajardo, en una serie que sería sellada en el partido de vuelta el 6 de agosto.

El siguiente objetivo fue el combinado de Curicó, que en partido único fue salvado con un 2 a 1, en lo que significó el pasó a la final del Maule ante San Javier.

El primer golpe fue letal; el 24 de agosto, en el Municipal de Molina los locales golearon 4-1, por lo que el empate a uno del partido de vuelta se transformó en una anécdota.

Pero faltaba el paso final para la clasificación al Nacional Juvenil que se realizaría en Santiago. La selección de Rancagua, sería el rival de turno, ahora con un equipo reforzado por figuras de San Javier, entre ellos un joven delantero de 18 años, perteneciente a la selección de Talca: Hugo Eduardo Rubio (en la foto).

Un 2 a 1 permitió el triunfo y entregó los pasajes a la fase final, donde compartirían grupo con Antofagasta, Maipú, Recreo y Puerto Montt.

La nueva travesía se inició el 19 de octubre, con triunfo por la cuenta mínima sobre Antofagasta, justamente con gol de Hugo Rubio. Tres días después, con goles de Reyes y Sobarzo, se logró un empate a dos con Maipú.

La clasificación a la final se comenzó a fraguar con la goleada de 6 a 3 sobre Recreo, transformándose en figura Sobarzo con cuatro tantos. Completaron el score Silva y Rojas.

El broche de oro, y el paso a la final estuvo de la mano de la victoria 3 a 0 sobre Puerto Montt. Molina ya estaba en la final contra los Cadetes de la Asociación Central de Fútbol.

Se trataba de un rival de alto nivel, con juveniles de los principales clubes de la capital, y nombres que años después descollarían, como Fernando Astengo, Alfonso Neculñir, Juan Rojas y Óscar Meneses.

Según consta en la nota preparada para el diario la Prensa de Curicó por el recordado y querido periodista Carlos Pozo, en calidad de enviado especial, 1.921 espectadores llegaron hasta el Estadio Santa Laura el 28 de octubre de 1978 para disfrutar de la jornada doble que definiría los primeros lugares.

En el preliminar, Coquimbo se hizo del tercer lugar venciendo 1-0 a Antofagasta. Pero los ojos estaban puestos en la gran final, que según detalla La Prensa daba cuenta de “una nutrida barra molinense”.

Para desgracia de esta hinchada, el título se lo llevó la selección Cadetes de Santiago, con un triunfo de 2 por 0, con anotaciones de Gómez a los 8 y 80 minutos.

Según relata La Prensa, “el dos a cero fue justo premio al trabajo realizado por el seleccionado capitalino que hizo sentir su mejor preparación y estado físico ante un equipo molinense que se prodigó por entero sin lograr el anhelado triunfo, que habría rubricado una excelente campaña en este torneo nacional”.
A pesar de la derrota, el subcampeonato fue bien recibido por la afición local, que enmarcó este logro, y lo incorporó en la tradición deportiva con ribetes de hazaña.

Fotos: Diario La Prensa, 1978

martes, julio 27, 2010

RÉQUIEM POR EL EDIFICIO DE LA PRENSA DE CURICÓ



Hace años escribía que el Cine Victoria vivía una dolorosa agonía, que muy pronto podría terminar con el fin un patrimonio cultural y arquitectónico de Curicó.

Aquello, por suerte, no aconteció.

Sin embargo, no corrió igual suerte un vecino, aparentemente sano, que dejó un evidente vacío en la esquina de Yungay y Merced. Allí alguna vez estuvo el edificio del diario La Prensa, que el 27 de febrero murió de un infarto fulminante, sin derecho siquiera a una agonía.

Mucho se ha discutido respecto a la pertinencia de demoler la estructura. El debate está en desarrollo, y ya se resolverá respecto si era un peligro para los transeúntes o no.

Lo claro, es que el pasado 14 de julio el cadaver del decano da la prensa provincial desapareció, para dejar a quienes tuvimos la suerte de trabajar en esas instalaciones centenarias en un estado de congoja extrema.

Quedan en mis recuerdos la sala de prensa con aroma a tinta, por el influjo mágico de la imprenta; el ambiente de periodismo clásico; la imagen de don Carlos Pozo en su escritorio; los chistes y anécdotas del reportero gráfico Manuel Espinoza; las charlas con los colegas Juan Pablo Jiménez y don Héctor Araya Brito.

Echaremos de menos la impertérrita pizarra con las defunciones, la presencia del Cuarto Poder en la Plaza de Armas, siempre atento y a la expectativa.

Las imágenes dan cuenta de un trance doloroso, me acuerdo de la demolición del cine del pueblo de Giancaldo en el film "Cinema Paradiso" de Giuseppe Tornatore, donde cada espectador veía partir una parte de su ser con la caída de cada viga, cada cristal, cada escombro.

Te extrañaremos, noble edificio, porque nos extirpan un recuerdo entrañable. Y aunque te traten de reemplazar, el cariño de periodistas, reporteros gráficos, funcionarios, y la región entera jamás se desvanecerá.


Fotos: Diario La Prensa

viernes, junio 18, 2010

¿HÉROES?


El paroxismo por la participación de la selección en la Copa del Mundo está llegando a niveles que rozan la idiotez.

Quedé pasmado cuando pasando en Metro por la Estación Los Héroes, me encontré en el andén con una serie de imágenes de jugadores de Chile, enmarcados a la usanza de los retratos que existen en el mismo recinto en recuerdo de los caídos en la batalla de la Concepción.

Pronto el asombró pasó a rabia ante la mera comparación entre soldados que dieron la vida por el país y deportistas que persiguen buenos contratos y bienestar económico por sobre el honor patrio.

Y uno lamenta la liviandad con que toma la gente la historia, los valores que sustentan a una nación. Estamos en un país con una creciente estupidez, que vive de la burbuja mediática y sus designios.

El niño aspira a ser futbolista, la niña a modelar y bailar en programas de escaso contenido. Y ambos ansían relacionarse y salir en la televisión, en Internet, y ser famosos por una semana.

Poner a los futbolistas a altura de héroes nacionales es uno de los usos de esta nueva forma de hacer país, que duda cabe.

Situación que también se ve patente en un comercial de una institución bancaria (ver más abajo), que en un hipotético título mundial, saca a Manuel Baquedano del monumento de Plaza Italia y pone a la oncena de Bielsa en su lugar.

No hay respeto, no hay cordura, no hay orgullo. Los ídolos con pies de barro se apoderan del país, incinerando la cultura, el conocimiento y la nacionalidad.

La sangre de los Verdaderos Héroes se relativiza, pronto las letras de nuestros premios Nóbel también serán borradas por literatos de dudosa pluma, que ya son los best sellers criollos.

Me niego a comparar al subteniente Luís Cruz Martínez con alguien a quien le dicen el “Chupete” Suazo. Ese es un claro indicador de ignorancia, esa que día a día nos cubre más con un manto pestilente y pegajoso.


Foto: pegaelgrito.cl

domingo, junio 13, 2010

ANDRÉS ESCOBAR: QUE TE CONSERVEN EN LA GLORYLAND


Por Rodrigo Alcaíno Padilla

(Artículo escrito para taller de Periodismo Deportivo, Usach, octubre de 2005)

Leyendo el capítulo que Eduardo Galeano le dedica en "El fútbol a sol y a sombra" al mundial de EEUU 1994, irremediablemente me pongo mi uniforme de escolar del Liceo de Curicó y recuerdo los malabares que debía hacer para alcanzar a ver algún partido de ese campeonato, aunque Chile brillara por su ausencia.

Lo primero que se me viene a la mente es un partido entre México y Bulgaria por octavos de final que alcancé a ver en el Teletrak de Yungay con Camilo Henríquez. Esa tarde el arco se cayó, los charros “arrugaron” en la definición a penales y a mi me echaron casi a patadas por entrar con uniforme en un antro de apuestas.

Sin embargo, otra remembranza me remece de repente; el color y la fiesta de ese mundial se opacan con un hecho atroz: el asesinato de Andrés Escobar, el defensa central colombiano “culpable” de anotar un autogol que a la postre eliminó a su selección.

Galeano no da cuenta de tal hecho, se queda con la espectacularidad del doping de Maradona (vaya novedad) o lo lindo de esa justa deportiva. Su libro no es sobre crónica roja, que duda cabe.
Escobar fue un destacado futbolista en su país, tanto por su desempeño en la selección nacional, como por su rendimiento impecable con el Atlético Nacional de Medellín, club con el que obtuvo la Copa Libertadores de 1989.

El de Estados Unidos era su segundo mundial, también el último. Aún tengo en mi memoria visual la imagen del defensa tomándose la cabeza tras impulsar la pelota en su propio arco durante aquel desastroso partido de primera ronda ante los dueños de casa.

Inconscientemente extrapolo esa imagen de un futbolista avergonzado tendido en el suelo verdoso del Rose Bowl de Los Ángeles, y la transformó en la de un hombre inocente yaciendo agónico en el frío pavimento de una calle colombiana.

Cuenta el mito que Humberto Muñoz Castro (nombre del asesino condenado a 43 años de prisión), había apostado mucho dinero al triunfo de Colombia, por lo que dicha “chambonada” provocó una ira incontenible, que sin duda fue su pecado capital.

Me hallaba meditando sobre el desafortunado y lejano episodio en el centro de Santiago, cuando una noticia publicada en La Hora de la Tarde me deja estupefacto en la mitad de calle Bandera: Humberto Muñoz Castro, el hombre que le disparó a Escobar el 2 de julio de 1994 a la salida de un restaurante, fue liberado por buena conducta ante la indignación de la familia Escobar y la afición deportiva.

La noticia me enfurece, es como si la justicia colombiana le hiciera un autogol de chilenita al mundo del deporte, como si en un partido virtual Muñoz agrediera a Escobar sin ser expulsado. Es justificar un acto digno del circo romano.

Aunque era de esperar, ni siquiera quienes escriben sobre fútbol, como Galeano, hacen justicia del hecho.

Procuro alejar de mi cabeza esa noticia desafortunada, prefiero recordar a Escobar levantando “la novia de América” en 1989, jugando un partidazo ante Inglaterra en Wembley por un amistoso o goleando sin misericordia a Argentina en Buenos Aires por 5-0.

Los sones de "Gloryland", el himno del Mundial EEUU 94, sirven de bálsamo mental, enaltecen la figura de un deportista excepcional, de un “guapo” a la hora de defender el amarillo de su nación y el verde de su club: Andrés Escobar, que te conserven en la Gloryland

Foto: BBC

martes, junio 01, 2010

CUMBRE DEL ROCK CHILENO 2007


Hubo muchas repeticiones pero ninguna como la primera versión. La Cumbre del Rock Chileno de 2007 fue una instancia única para juntar lo más granado (y no tanto) de la música popular nacional, en una jornada maratónica.

Llevábamos muy pocos días casados con mi esposa Paula, y fue uno de nuestros primeros panoramas juntos como marido y mujer. Lo bueno es que vivíamos a pocas cuadras del Estadio Nacional, por lo que el trayecto fue breve y a pie.

A las 17 horas en punto estábamos en cancha para comenzar con unos tibios show, que fueron aumentando en intensidad. Fueron 39 bandas y solistas que desfilaron por el escenario del codo sur del estadio, una mejor que otra.

Me quedaron en la retina (y en los músculos) la presentación de Sinergia, que revolucionó a la concurrencia, la que manifestó este sentimiento con saltos y empujones.

El corte de nostálgico de los noventa vino con Javiera y los Imposibles.

Representantes de Rock Latino se hicieron presentes con un bloque ochentero fuera de serie. Emociones Clandestinas, Aparato Raro, Emociones Clandestinas, Viena, Valija Diplomática y Aterrizaje Forzoso.

Al debe el show de Miguel Barriga, que habría tenido una presentación recordad si hubiese estado con sus socios de Sexual Democracia.

Jorge González, en su estilo, hizo vibrar al estadio con una actuación poco ortoxa, acompañado de una radio cassette y un corte mohicano. Así todo, todos coreamos la versión a capella de “Paramar”.

Pero sin duda, me quedo con la presentación de Los Bunkers, en pleno apogeo por esos días. El público prendió de inmediato con las melodías y líricas.
Pinochet había muerto hace poco, la sensibilidad aún estaba a flor de piel entre la gente, por lo que la dedicatoria que hicieron a Lucía Hiriart de “No me hables de sufrir” generó una ovación inmediata.

Entre los puntos bajos estuvo Nicole y su forzada extensión del show, cuando todos los asistentes querían que la Cumbre continuara.

Pero por desgracia el disfrute del magno evento me llegó hasta cerca de la medianoche, por imponderables laborales. Por esto me perdí a Los Jaivas y Los Tres.

Con todo, fue una magnífica experiencia con música criolla. E insisto, por más que repitan la idea, da la impresión de que la primera fue la mejor.

Dejo finalmente en video un fragmento de la presentación de Los Bunkers, para mi lo mejor de la jornada en el “Coloso de Ñuñoa”.


viernes, mayo 21, 2010

TARDES MONUMENTALES


Siempre es grato ir al estadio, ya sea en una tibia tarde veraniega o apiñándose con el resto de la concurrencia en un gélido crespúsculo invernal. Esas dos experiencias las he tenido en el Estadio Monumental de Colo Colo.

Recuerdo como si fuera ayer la primera visita que hice al recinto de Macul; 1 de noviembre de 1990, primer superclásico que se jugaba en esta cancha, con gran público y bajo un sol en retirada vespertina.

La U estaba en su año de regreso a la primera división tras su drama en el ascenso, con un repatriado Pato Yáñez en sus filas. Colo Colo a la cabeza del torneo, y con olor a campeón. Desde una buena ubicación en la tribuna Océano disfrute del match con helado Esteoeste en una mano y una bandera que compré en 500 pesos (sí, el billete con la imagen de Pedro de Valdivia).

Acalorado encuentro que terminó 2-0 en favor de los locales con goles de Ormeño y Barticciotto, y sentando el precedente del primer destrozo ocasionado por "Los de Abajo" en el codo sur del estadio. Y aunque el equipo azul desde la cancha procuró calmar los ánimos de la barra, ante el desorden que podría obligar a suspender el partido, todo quedó como un nuevo condimento en el fútbol.

Exceptuando el incidente, fue una tarde emocionante, de buen juego, que tuvo como epílogo un sol anaranjado que no alcanzaba a secar la frente de los jugadores camino al camarín, pero si para terminar de colorear la imagen en mi mente.

Esa misma temporada repetiría la visita en el triunfo de 1-0 de Colo Colo sobre Cobresal, con gol de Ricardo Mariano Dabrowski al filo de los 90 minutos.

Pasaron 19 años para que volviera a pisar las graderías de Pedreros. El domingo 12 de julio de 2009 llegué en compañía de mi cuñado Diego a ver el match entre Colo Colo y Curicó Unido, en calidad de hincha de la visita.

Esta vez el sol escapó, dejando como sustituto impertinente al frío que nos caló hondo. Instintivamente busqué la posición que ocupé años atrás en la tribuna Océano, y procuré traer las remembranzas. Y aunque el estadio había cambiado, el ambiente y el aire era el mismo.

Las bebidas, los sandwich, las banderas, las familias, el fanatismo, el olor a pasto aplastado. Y aunque no era tiempo para helados, ansié un Esteoeste.

Incluso el partido resultó tan emocionante, con un inesperado empate a uno, con goles de Sebastián Páez para la visita y autogol de Morquio casi al epílogo para el empate albo.

Entre dientes celebré el gol tortero, en medio de una lluvia de epítetos alusivos a los nobles huasos. Pero hasta los garabatos le dan condimento al balompié.

No me puedo quejar de las jornadas en el Monumental, ya que todas conforman un paisaje perfecto para quienes nos gusta el fútbol como un conjunto, como espectáculo, dentro y fuera de la cancha, que nos alimentamos de los olores del entorno, del humo angustiado de los cigarrillos, del vapor de café empujado con fuerza por el ímpetu de un gol.
Fotos: La Tercera

martes, mayo 18, 2010

“UN DÍA” DE CANAL 13


De un tiempo a esta parte, el Canal 13 ha trasladado cualquier intento de programa cultural o microespacio educativo a su señal de cable. La señal abierta está dirigida a la masa y sus contenidos banales.

Antaño, existían espacios educativos, a horas imposibles, pero estaban a disposición del chileno común. Inolvidables son programas como “Visiones”. Sin embargo, recuerdo con especial detalle una microprograma de efemérides, llamado, “Un día”, habitualmente exhibido muy temprano en la mañana o a medianoche.

Las imágenes añosas, el contexto a partir de la fecha, siempre eran bienvenidos. Y aunque frecuentemente el canal aprovechaba para incluir algún hecho importante de la Universidad Católica, en general se trata de buenos aportes.

Por desgracia, el espacio desapareció, y con él, una excelente ventana para algo de conocimiento. Escaso, pero conocimiento al fin y al cabo.

Para el recuerdo queda esta edición exhibida un día 25 de agosto.

domingo, abril 18, 2010

Muerte de Petronio Romo: SE VA LA VOZ DE "LAS BRE-VE-NOTAS"...


Se trataba de una de esas voces inconfundibles de la radiotelefonía nacional, presente en un sinfin de espacios, comerciales, tandas. Petronio Romo pertenece a Chile, ya que su voz no se limitó a dar vida a las radios capitalinas más poderosas; en provincia también supieron de su ronquera pícara, de su fraseo juguetón y de un talento inigualable.

El miércoles pasado, a los 86 años dejó de existir, pero dejó en muchas generaciones marcas registradas como "El Diario de Cooperativa está llamando", "El informador", o la ya clásica "Brevenotas", estirando siempre la E con encono.

Fue dueño y locutor de la radio O'Higgins, y fue parte de emisoras como El Carbón de Lota, Gabriela, Cooperativa y Bío Bío. Amplia trayectoria, que se hizo presente en muchas estaciones como locutor comercial, entre ellas, las radios Orocoipo de Rancagua y Fantástica de Curicó. Además fue fundador del Sindicato profesional de Locutores de Chile.

A modo de homenaje, seleccioné en audio sus más recordadas performance en nuestra entrañable radiotelefonía, inclusive la despedida de la programación de radio Fantástica de Curicó, ya extinta.
Todo esto a sabiendas de que sus tradicionales frases, como las "bre-ve-notas", permanecerán en el éter por la eternidad, tal como en nuestra memoria.



Fotografía: Revista Ecrán, 13 de abril de 1955.

viernes, marzo 19, 2010

27 de febrero de 2010, 03:34 am: LA NOCHE EN QUE LA VIDA GIRÓ EN 8,8 GRADOS


El crujir de las paredes que soportan a más de 20 pisos para arriba me hicieron pensar en lo peor; sólo una vez me había sentido tan indefenso ante la muerte, cuando una avioneta en que viajaba detuvo su motor sobre los fiordos de Aysén. Sin embargo, en esa ocasión estaba solo. La madrugada del 27 de febrero era diferente, a las 3:34 am, en el departamento del tercer piso de San Francisco con Eleuterio Ramírez estábamos mi esposa e hijo, con el riesgo cierto de ver truncada nuestra existencia por los más de 8 grados Richter y casi tres minutos del terremoto.

A la larga, concientes de que tres pisos eran salvables, optamos por bajar con una frazada para Samuel, y la incertidumbre frente a un desastre que se vislumbraba de proporciones.

Una vez en el patio del edificio, mi esposa Paula se encontró con la humedad del piso, fruto del agua de la piscina, que cual taza de leche en las manos de anciano, regó buena parte de su contenido. Pasaron unos segundos, y la andanada de lamentos, llantos y desesperación inundaron el sector, generando un ambiente apocalíptico como nunca había visto.

El colofón para esta escena fue la luna llena, que con tonos amarillentos daba cuenta del polvo de la ciudad, que subía a la atmósfera, quien sabe con cuántas almas de inocentes santiaguinos que no tuvieron nuestra fortuna.

Ya con las revoluciones más bajas, subí al departamento a buscar el bolso de mi hijo, agua, celulares y ropa más abrigada para nosotros, que estábamos en pijama. Otra urgencia era una radio para saber más detalles del desastre, conocer el epicentro. Con susto, iluminado sólo con el celular llegué a todos los artefactos necesarios. En eso sonó el teléfono fijo y la voz de mi cuñada que tranquilizaba sobre la salud de mis suegros. Estaban todos bien.

Sin embargo, la incertidumbre por mis padres en Molina, y mis hermanas en Curicó, Temuco y Viña del Mar era inmensa. Incertidumbre que se transformó en angustia cuando supe por la radio que el epicentro había sido en Cobquecura, con una magnitud 8,8… mis papás, bajo escombros de adobe y vigas de madera se me vinieron a la mente de inmediato. Pensé que la centenaria casa de Molina había sucumbido al sismo infernal con ellos dentro.

Con mi esposa tratábamos de contactarnos con los celulares, pero el tono de ocupado o sólo silencio trastornaban el corazón y las neuronas, ya maltrechas por la impresión de un cataclismo con todas sus letras.

Eran las cinco de la mañana, cuando logramos contactar a mi hermana en Viña, que no estaba herida ni damnificada. Un alivio, pero mis padres aún no aparecían.

Tuve que esperar hasta las seis de la mañana para que el tono de llamado de la casa de mis papás me inundara de esperanza y la voz de padre me llenara de alegría. ¡Él y mi madre estaban a salvo, con la casa bastante dañada, pero vivos!

Más alivio hubo con las palabras de mi hermana en Curicó. La calma desde Temuco tardaría unas horas más.

Con el frío de la aurora arreciando, y mi hijo con fiebre por la vacuna aplicada la tarde anterior, decidimos esperar en el hall del edificio hasta que amaneciera, para luego trasladarnos hasta nuevo aviso a la casa de suegros.

Se trató de un amanecer lento, que parecía disfrutar el hacerse esperar ante un país ávido de luz natural.

A las siete y media tomamos coche, bolsos y ánimo, para comenzar a pie la caminata por Santa Rosa hasta nuestro destino esa mañana. A ratos parecíamos desplazados de guerra, avanzando entre una ciudad silente y traumatizada, que daba cuenta en sus fachadas agrietadas de un golpe anímico y físico aún sin calibrar a ciencia cierta.

Obviamente que los cités añosos de Santiago Centro, del Barrio Matta, sufrieron enormemente, lo mismo que iglesias, como los Sacramentinos que había perdido la cruz derecha en una de sus torres y visto estallar sus cristales con un grito agudo e inaudible.

Ya en casa de mis suegros, procuramos liberarnos de la angustia madrugadora con abrazos y chistes, para empezar la preparación de los próximos días, que nadie podía saber si vendrían hermanados con réplicas potentes y desabastecimiento de productos de primera necesidad.

Ya la noche del 27 de febrero, a las seis de la tarde el agua embotellada, las velas, las pilas y el pan habían desaparecido de las tiendas de abarrotes de Santiago centro.

Situación esta última que ya ocurría en el Maule, algo que reflotaba el temor post terremoto; mi familia sufriendo carencias y riesgos era una herida que empezaba a doler a medida que la información y las horas se abalanzaban sobre mi psiquis algo maltrecha por la gran cantidad de emociones.

Fueron días de pena, de desasosiego. Porque a la larga, no sólo sentía la lejanía, sino que la imposibilidad de entregar ayuda. Tuvo que pasar una semana para que al fin pudiese tomar un bus y llegar a Curicó y Molina. Al menos mis padres ya tenían un nuevo techo que los cobijara, pero imaginar la destrucción en la zona, ya me estrujaba el corazón.

Sin duda, el paso por Pelequén, con el Santuario de Santa Rosa por los suelos vino a confirmar mis temores y a templar el espíritu ante el dantesco espectáculo que me esperaba.

Las ruinas del centro de Curicó me abofetearon con fuerza; Chacabuco, Membrillar, Yungay, la iglesia San Francisco, la iglesia del Carmen… mi querido diario La Prensa (en la foto superior), todo en el suelo, transformado en polvo de adobe en suspensión, que al entrar por mi nariz procuraba trizar mi espíritu.

Parecía Dresden tras un bombardeo aliado, como si mil explosivos hubiesen llovido sobre esas calles plagadas de recuerdos de juventud. Mi uniforme de liceano se llenó de polvo el mediodía del 5 de marzo.

Tras casi cinco horas de viaje, llegué a Molina, con decenas de personas acarreando escombros en carretillas, a lo largo de Quechereguas, imagen que sería recurrente en el tortuoso camino hacia la casa de mis padres.

Doblar por calle Agua Fría fue traumático, con esquinas absolutamente destruidas, y la expectativa de ver parte importante de tu vida apenas en pie. Y ahí estaba, aún entera, la casa de mis padres, de mis abuelos, llena de grietas, pero como soldado de mil batallas, resistiendo hasta el final.

Más chocante fue la imagen de mi padre en el patio, sentado en un sillón como si se despidiera de los árboles y el entorno. Miraba con especial atención a ese laurel que les sirvió a mis progenitores de puntal para no perder el equilibrio ante un suelo tembloroso y traicionero. Luego vino un inolvidable abrazo, donde sentí con lujo de detalles la angustia, la pena y la indefensión que sufrió con mi madre la madrugada del 27 de febrero.

Y a medida que recorría las habitaciones polvorientas, procuraba llevar conmigo todos los recuerdos de media vida entre sus paredes. Porque tarde o temprano la estructura será demolida, pues se trata de una enfermedad terminal inoculada por el terremoto.

Me sentí triste, y aún lo estoy, ya que con esta añosa casa se van impregnados años de aprendizaje, lectura, trasnoche, alegría, angustia…

Con el corazón apretado a más no poder, ayude a mi padre, con el ánimo resentido por la incalculable pérdida de la casa que lo vio nacer en 1943 a punto de desaparecer. Pero debíamos mudar el mobiliario, antes que un nuevo sismo lo sepultara o dañara. Al menos, estarían con mi madre en una casa segura en Curicó.

Y justamente, de vuelta en Curicó, logré recorrer más en detalle las ruinas, tratando de reconstruir con la memoria aquellos elementos de paisaje que para siempre faltarán, como la estación de ferrocarriles, algunos rincones de calles Carmen y Peña.

No pude llegar a Talca, pero las referencias de mis amigos me ahorraron un nuevo trance, extender el dolor de ver otra de mis ciudades queridas hecha añicos.

Tuve que dejar pasar días para escribir algo respecto a este desastre, que aunque no me despojó de ningún ser querido, me robó los puntos de referencia de mi memoria infantil y juvenil, quebró el museo de los recuerdos, y marcó mi vida de una forma indeleble. Porque sentir que la vida de tu esposa, tu hijo, tus padres, tus hermanos, tus sobrinos, familiares y amigos estuvo a punto de borrrarse, remece y curte.

Al cierre, guardo las últimas imágenes de calle Agua Fría en Molina, publicadas en Terra.cl, con la tenue casa roja de mis padres despidiéndose para siempre con una mirada de agredecimiento mutuo.

Agrego primer despacho y noticiario Central de TVN del 27 de febrero, el audio de la transmisión inmediatamente tras la tragedia de Radio Cooperativa y ADN, a las 3:40 am.




Audio Radio Cooperativa 27-02-2010



Audio ADN Radio 27-02-2010


Foto superior: Diario La Prensa de Curicó
Video: Terra.cl y TVN
Audio: Radio Cooperativa y ADN

jueves, febrero 04, 2010

Copa Preparación 1962: EL GOLPE A LA CÁTEDRA DEL CLUB LUIS CRUZ MARTÍNEZ


La actual Copa Chile, junto a sus predecesores Torneo de Apertura, Copa Digeder, Copa Polla Gol o Copa Preparación han generado amplio interés por el hecho de ver confrontaciones de David y Goliat entre equipos de primera división y del ascenso. Sin duda, ese es el principal atractivo para la hinchada.

De cuando en cuando, alguno de estos planteles chicos logra dar el golpe a la cátedra. Sin embargo, uno de los casos más emblemáticos fue la brillante campaña del club Luis Cruz Martínez de Curicó, que se consagró campeón de la Copa Preparación de 1962.

Emblemático y fortuito, ya que hasta 1961 el equipo curicano competía en el ámbito amateur. El 7 de febrero de 1962, la Asociación Central de Fútbol (ACF) aceptó la incorporación de cuatro clubes a la segunda división sin mediar competencia. Fue así como llegaron al profesionalismo San Antonio Unido, Municipal de Santiago, Ferroviarios de Valparaíso y Luis Cruz.

Conocida la noticia, la ciudad entera se volcó a apoyar anímica y económicamente esta aventura deportiva. Luego de que la directiva lograra el fichaje del técnico paraguayo Ovidio Casartelli, ex Colchagua y Lister Rossel, el plantel partió con sus entrenamientos el 13 de febrero y tuvo su primer amistoso el 21 de marzo con una goleada de 4-0 sobre Magallanes en el estadio La Granja.

Sin embargo, vendrían dos apretones más antes del debut en la Copa Preparación: la visita de Colo Colo, que venció a los locales por 1-0 con gol de Luis Hernán Álvarez, y de la Universidad Católica que se llevó un empate a uno de La Granja.

Jugando por los puntos

La atención y los recursos están enfocados en la Copa Preparación, instancia que enfrentaba en ese entonces a planteles de primera y segunda división.

Según el fixture, Luis Cruz debutaba visitando a Provincial Linares (ex Lister Rossel) el 15 de abril, match que movilizó a una gran cantidad de hinchas. El elenco azul y blanco con un contundente 3-1 se ganó el pasó a la siguiente ronda (eran partidos únicos), jornada en que Leyton marcó dos veces y cerro la serie Riquelme.

En octavos de final, el 22 de abril, Luis Cruz recibió la visita de Ñublense de Chillán, partido apretado que terminó en los tiempos reglamentario y suplementario con empate a cero. En dicha competencia había definición a penales, pero sólo con un ejecutante. Por ello, Leyton se transformó en héroe de la jornada al marcar los tres penales que le dieron el triunfo a los curicanos de 3-0.

El 29 de abril Unión Española llegó a La Granja a buscar los pasajes a semifinales. No obstante, Luis Cruz Martínez marcó la diferencia y se llevó la llave con un 2-0 ante 1.947 espectadores. Goles de Leyton y Riquelme.

Tras perder en un amistoso el domingo anterior con Audax Italiano, los azul y blanco entregaron una nueva alegría a los 3.106 hinchas que llegaron al reducto junto al cerro Condell y batieron a Santiago Wanderers por la cuenta mínima. El tanto marcado por Guajardo conseguía el paso a la final y daba la sorpresa aquel 13 de mayo de 1962.

La final contra la UC

El Estadio Independencia de Santiago fue el recinto escogido para la final del 20 de mayo entre Luis Cruz y Universidad Católica, monarca de la primera división. Sin duda era una lucha entre fuerzas dispares, pero la tarde venía con aires bíblicos.

Desde Curicó salieron doce carros de tren repletos hasta las pisaderas con dirección a la capital de la Nación, a los que sumaron dos vagones más en San Fernando. Muchas también viajaron en vehículos. Según La Prensa de Curicó del lunes 21 de mayo de 1962 fueron dos mil hinchas que arribaron a la cancha desde el Maule.

El matutino relata que entre lo anecdótico, la entrada de la parcialidad curicana “fue impresionante y de ello dieron fe los locutores deportivos que transmitían el partido. Los curicanos, en un simpático gesto, empezaron a su llegada a repartir tortas, lo que fue muy eleogiado”.

Ante 7.104 espectadores, tras el pitazo de Sergio Bustamante, ambos cuadros dieron el vamos al partido.

Según La Prensa de Curicó “Los integrantes del once azul jugaron con voluntad, con extraordinario entusiasmo desde los primeros minutos y ante un rival que en un principio desestimó a sus contendores, sacó una ventaja clara y justa (…) No hubo un dominio acentuado de los católicos que demostraron mayores recursos, pero se encontraron con una defensa bien plantada, organizada y capaz que paró los principales avances de Ramírez, Nawasky, Soto, Triguilli e Ibáñez, que cuando dispararon al arco tuvieron Bustos que neutralizó peligrosos tiros, y otras veces la suerte salvó al arco curicano, cuando la hinchada estudiantil aclamaba el gol”.

La nota continúa diciendo que “bastaron dos buenas jugadas, un taponazo de verdugo desde larga distancia que encontró adelantado al guardavalla Fernández, y un rápido avance de los ágiles azules que finalizó Riquelme, para sacar esta valiosa victoria de dos tantos a uno. Mientras que el único gol de los estudiantes lo hizo Ibáñez, mediante servicio de tiro penal, falta dudosa cobrada por el árbitro Sergio Bustamante de mediocre actuación”.

Obviamente, tras el triunfo de 2-1 y con la Copa en las manos, el carnaval se desató y trasladó a Curicó, que recibió el tren de los campeones pasada la medianoche. La Prensa relataba que “autoridades y una numerosa hinchada esperaba la llegada de los campeones. Luego se inició un desfile por la calle Prat hasta la Plaza y Municipalidad, donde se les ofreció un coctel (…) La banda de Regimiento encabezó el desfile con antorchas, tocando himnos marciales”.

Un titulo inesperado que vino a marcar un hito en el fútbol local, ya que hasta hoy ningún club de la zona ha logrado un campeonato de estas características. Rangers llegó a ser finalista de la Copa Chile de 1996, y junto a Curicó Unido sólo ha ganado títulos de ascenso.

Luis Cruz luego debutó en el campeonato regular de la serie B de 1962, donde consiguió el quinto lugar de la tabla con 25 puntos y se mantuvo en la segunda división hasta 1966, año que descendió.

Sin duda algo inolvidable, que por desgracia hoy casi nadie recuerda. Es de esperar que al menos aún se conserve esa Copa, trofeo que tanta sangre, sudor y lágrimas costó.

Imágenes: Diario La Prensa de Curicó, Mayo 20 de 1962

martes, febrero 02, 2010

LA HORA DEL ADIÓS


El ajetreo de estos días en torno a la designación del gabinete ministerial de Sebastián Piñera me recurda el mismo trámite, hace cuatro años, con Michelle Bachelet. Y vaya que lo tengo en la memoria.

Eran días eternos frente a su antigua casa en Manquehue Norte, alerta a cualquier movimiento o indicio de declaración. En aquel tiempo estaba en El Mercurio y la lucha por las exclusivas con La Tercera hacían primordial estar las 24 horas del día frente a la residencia de la Presidenta electa, constantemente resguardada por personal policial.

El sábado 28 de enero de 2006 parecía ser una jornada calma; no en vano era el único periodista en las afueras, el resto eran reporteros gráficos y camarógrafos. Sin embargo, a eso de las nueve y media de la mañana, el movimiento de la escolta y en el frontis de la casa, dio la alerta. Por más que interrogué a los carabineros de civil, no logré saber si Bachelet haría un anunció o se trasladaría a otro lugar de Santiago.

Realizaba los llamados de rigor a los asesores de prensa de la mandataria, cuando llegó un vehículo con Ángela Jeria, quien luego de entrar a la casa, salió junto a Bachelet.

Era preciso actuar rápido para lograr alguna palabra o al menos una imagen para la edición matutina. Fue así como tuve mi diálogo con la jefa de Estado, escueto, pero diálogo al final:

- Presidenta, Presidenta- dije apoyado de una valla papal, tras lo cual dio vuelta la cabeza, tal como se aprecia en la foto que publicó El Mercurio y que encabeza este relato. Al tener su atención pregunté a dónde iba.

- Al Litoral central- contestó.

- ¿A que parte, Presidenta?

- Eso no se lo voy a decir- replicó.

- ¿A Tunquén?- insistí. Tras sonreír se limitó a entrar al auto. Estaba claro.

Luego vino una persecución, que duró poco ya que el corresponsal en la Quinta Región ya se dirigía a Tunquén, luego que confirmara telefónicamente con Marta Hansen, su asesora de prensa.

Días después, en el comando de calle General del Canto, Bachelet entregaría la lista de ministros, a partir de esos días de reflexión en la costa.

Estuve en muchos actos de la Presidenta, sin embargo guardo ese anecdótico y pintoresco diálogo como lo más perdurable. Más aún ahora, que comienza el adiós de la primera mujer en ocupar el sillón de La Moneda, el momento en que pasa a la historia repúblicana.

Foto: El Mercurio

domingo, enero 17, 2010

"NADA SE CREA NI SE DESTRUYE... TODO SE TRANSFORMA"


Estaba frente al computador tras la entrega de los primeros cómputos por parte de Ministerio del Interior y pensaba en las mejores palabras para colocar en Facebook que conjugaran el triunfo de la derecha en las presidenciales; se me vinieron a la mente una serie de frases, sin embargo Lavoisier me iluminó con su Ley de la Conservación de la Materia: "Nada se crea ni se destruye. Todo se transforma".

Y es que el cambio de gobierno tras el triunfo de Sebastián Piñera en la segunda vuelta (algo que venía pregonando hace mucho rato) es sólo una anécdota en un espectro político diferenciado por sólo por colores y banderas. Grandes cambios no habrá en este nuevo período.

Quienes aluden el perfil empresarial del presidente electo y su coalición, olvidan el gran negocio que se generó con la concesiones, principalmente en los gobiernos de Frei y Lagos.

Por otro lado, el fantasma de Pinochet se desvanece cada día más, y las voces histéricas de izquierdistas amargados que siguen enarbolando la dictadura en las críticas a la derecha suenan ridículas y extemporáneas.

En suma, las diferencias entre Concertación y Coalición por el Cambio son cuestiones económicas leves y el origen de sus cúpulas.

La Nueva Concertación

En esta tónica, expongo la segunda aplicación de la Ley de Lavoisier en este asunto: la transformación de la Concertación para ser diferente a sus rivales y recoger las inquietudes del electorado.

Es necesaria la renovación (que he comentado hasta la majadería en comentarios anteriores), mediante una oposición inteligente y que devuelva a la Concertación al espíritu de la gente común. Una Nueva Concertación que se preocupe de generar principios nuevos, con cúpulas frescas (a usted le hablo señor Escalona) y bases activas.

Es como el No, pero sin Pinochet de por medio, sino la idea de colmar la nuevas expectativas de protagonismo del país en el crecimiento como nación, que sin duda se harán aún más urgentes frente a una administración Piñera que pregona cambio, pero sólo de inquilinos en la Moneda.

A trabajar se ha dicho, desde mañana mismo, por recuperar el corazón de Chile, que hasta hoy ha visto un arco iris concertacionista en escala de grises, triste y desgastado, viejo y rancio.

sábado, enero 16, 2010

ACERCANDO CHILE


Durante los años fuera del país, en Ecuador, mi padre fue un entusiasta de acercar la cultura, la historia y las fiestas nacionales. Ya sea mediante artículos de prensa, reuniones sociales o programas radiales, Chile siempre estuvo presente.

Justamente, en el plano de las radioemisoras, hubo varios años en que produjo programas especiales para el 18 de septiembre. Fueron varios medios que acogieron esta inquietud. Por suerte, a pesar de los años y los traslados, aún conserva uno de ellos en cassette, realizado el 18 de septiembre de 1989 en la radio As de la ciudad de Ibarra.

Se trata de un archivo entrañable para los compatriotas que se emocionaron con los sones y alusiones patrias, que de una u otra forma hacían más llevadera la lejanía.

A continuación comparto con ustedes la edición del espacio "Enfoque Latinoamericano", de radio As, conducido por Gonzalo Andrade, con la producción y libretos de mi padre, Marcos Alcaíno Ocaranza.



domingo, enero 10, 2010

LOS CAÍDOS DE MEOTOWN


En 1978, el pastor estadounidense Jim Jones trasladó a los feligreses de su secta a Guyana, en un villa creada por él mismo bajo el nombre de Jonestown. Allí, llevó a 913 personas al suicidio colectivo con promesas de fin del mundo y salvación.

Se trata de un hecho trágico, que se me vino a la mente, guardando obviamente las proporciones, tras leer una entrevista que dio a El Mercurio el diputado independiente (que perdió la reelección) y ex mano derecha de Marco Enríquez-Ominami, Álvaro Escobar.

Comenta, entre otros tópicos como el "díscolo ME-O" generó tal optimismo y seguridad del paso a la segunda vuelta, que llevó a muchos a abandonar sus propias actividades (en el caso de Escobar su campaña a la Cámara) en pos de una cruzada que en definitiva no dio los resultados pronosticados.

"Siempre pensamos que Marco iba a ganar. Todo lo que dije en primera vuelta, que Marco era el candidato más competitivo para la segunda vuelta, que era el único que iba al alza, que íbamos a pasar... todo eso yo me lo creía. Estaba completamente convencido" comenta, agregando más adelante que "Me dediqué más a la campaña presidencial. Los números de las encuestas que yo manejaba eran tan elocuentes, categóricos y groseros a favor mío, que pensé que podía dedicarle más tiempo a Marco, en desmedro de mi campaña. Mi cálculo era que, para perder, tenía que bajar a la mitad de mi votación del año 2005, cuando obtuve sobre 42%. Bajar a la mitad era francamente imposible. Pues, les informo que los imposibles ¡existen!".

Seguramente hay varios huérfanos de ME-O, pateando piedras, pegando con cinta adhesiva el carnet del PS u otra colectividad que alguna vez rompieron, tras ser comparsa en un suicidio político. Porque a estas alturas ni el mismo Enríquez sabe que hacer con su vida, tal como lo describe tan sarcásticamente Joe Black también en Reportajes de El Mercurio (bajo el título de "Más o Meos no más"), señalando a grandes rasgos, que el ex presidenciable se transformó en un David Banner político haciendo dedo en la carretera.

"Este monstruo no tenía malos sentimientos ni malas intenciones, pero siempre las cosas le salían mal. Una de las imágenes más tristes que recuerdo de mi infancia es la de David Banner haciendo dedo, solo, a la orilla de un camino, con apenas un pequeño morral y una chaqueta sobre el hombro (...) Y lo conmovedor no es sólo su condena a ser un sujeto solitario y errante, sino el contraste entre el tremendo poder que tenía la noche antes, cuando estaba convertido en 'Hulk', y la fragilidad de la mañana siguiente, en que ruega a los automovilistas que lo trasladen adonde sea que vayan". Hilarante comparación, incluída la caricatura.

Tal vez, la carretera que recorre taciturno, a la puesta de sol, lo aleja de esa Meotown que quiso contruir a expensas de políticos y simpatizantes, a quienes les ofreció el oro y el moro en un potencial gobierno, para la satisfacción de un anhelo tan enfermizo como irrealizable.

Imágenes: El Mercurio

viernes, enero 08, 2010

RENACER EN EL FRAGOR DE LA OPOSICIÓN II


Hace unos días, citaba una columna de José Antonio Gómez para reflejar la falta de confianza que existe en las filas concertacionistas respecto a la candidatura presidencial de Eduardo Frei y la conciencia de la opción de ser oposición en 2010.

Pues bien, quien también hace mención a tal posibilidad -aunque con un dejo de optimismo, con alguna chispa de esperanza- con una crítica por la falta de renovación o "refundación", es Agustín Squella en su columna de hoy en El Mercurio.

"Creía en ese momento, como creo ahora, que una coalición que ha estado 20 años en el gobierno tiene perfecto derecho a querer continuar en él, puesto que la política no es otra cosa que la actividad destinada a conseguir, ejercer y conservar el poder, aunque tiene también el deber de ofrecer renovadas y convincentes razones para que sus adherentes continúen respaldándola" dice, agregando luego que "triunfe o sea derrotada el 17 de este mes, la Concertación será refundada. Tarde, desde luego, pero refundada al fin, asumiendo mejor, según espero, su condición de auténtica coalición de centroizquierda. Si triunfa, será refundada disfrutando el analgésico del poder, pero si es derrotada, la refundación tendrá lugar en medio del dolor y las recriminaciones que producirá la fractura que alguna vez tuvo el diagnóstico más benigno de simple esguince o torcedura".

Las evidencias de una carrera mal corrida, de una coalición maltrecha, son elocuentes y comienzan a abrir la duda entre adherentes. Sin embargo, a nadie he escuchado ni leído decir que es el fin definitivo del arco iris; Gómez ve una nueva Concertación y Squella habla de "refundación con dolor".

El llamado a una renovación suena fuerte, retumba entre los militantes, en el ciudadano a pie, en el taxista. Sólo así es posible que la confianza vuelva, y tal vez el poder. Porque, tal como lo muestra la foto, Frei y la Concertación, en la segunda vuelta, están hundidos.

Foto: La Tercera