lunes, mayo 25, 2009

CANONIZACIÓN ABC1


Ya me había parecido excesiva la cobertura que hizo al accidente en su momento. Sin embargo, la pseudocanonización de la que son objeto las alumnas del Colegio Cumbres, muertas en agosto de 2008 en una colisión carretera en el extremo norte, cerca de Putre, roza lo absurdo.

Me imagino a los padres de la víctimas, llamando a sus amigos de la prensa para que den acabado seguimiento a la noticia, que eran tan buenas cristianas, tan buenas alumnas, todos esos lugares comunes tan socorridos, que junto con conmover el corazón y los bolsillos de los mandos altos de los medios de comunicación, generan una artificial empatía en el chileno medio, que sabe de mil casos cercanos de jóvenes muertos por una mala pasada del destino, pero nunca con el merecimiento de un memorial.

Si, porque lo último que se les ocurrió es crear un recordatorio en el lugar del accidente, con imagenes religiosas, elementos que indirectamente crean una imagen de santidad en jóvenes que bien pudieron tratar con desdén a la nana, o humillar a algún compañero de escuela. Lo que hacen las influencias.

Muchos se olvidan que los dos santos con que cuenta Chile tienen apellidos de alcurnia, Fernández Solar y Hurtado Cruchaga. Esto no es novedad.

Y ahora esto, el "Memorial de nueve ángeles", que El Mercurio (otra coincidencia) difunde profusamente en su edición dominical, para que los parientes y amigos del barrio alto, después del golpeteo de pecho dominical, se sientan regocijados.

¿Porqué no hay memoriales para familias fallecidas en incendios trágicos, en accidentes espantosos, para los González, los Pérez, para las escuelas numeradas, para la parroquia de La Pintana?

¿Porqué el único espacio en la prensa para estos casos es un recuadro en un miserable rincón del diario?
Para eso están las animitas, dirán, para el pobre, el roto, el sin influencias.