sábado, febrero 14, 2009

POR CULPA DEL NAZIONISMO


La semana pasada aparecía en El Mercurio (cuerpo de reportajes, domingo 8 de febrero) un pequeño recuadro, cuya foto daba cuenta de un rayado en la puerta de la ex sinagoga ubicada en calle Serrano, centro de Santiago, pidiendo paz para la Franja de Gaza.
La comunidad judía de la capital de inmediato pidió precaución a las autoridades, aunque la frase escrita en el portón de fierro no es nada comparada con los ataques antisemitas en todo el mundo.
Basta revisar la prensa en el último mes:

CARACAS (AP) - Coincidiendo con las reciente críticas de Hugo Chávez a la ofensiva militar israelí en Gaza, se han registrado últimamente varios episodios de hostigamiento de judíos residentes en Venezuela, cuya principal sinagoga fue blanco de una agresión.El presidente Chávez no ha criticado a los israelíes ni a los judíos en general, sino a su gobierno, y niega vehementemente que esté fomentando la intolerancia religiosa.Pero desde que comenzó su campaña antiisraelí se han sucedido varios incidentes, que tuvieron su mayor expresión en el ataque que sufrió la principal sinagoga de la capital la noche del 30 de enero, cuando un grupo de desconocidos destrozó objetos sagrados, pintó insultos dentro del centro y se robó una computadora. El Nuevo Herald

El ataque contra la sinagoga del Call de Barcelona, el pasado 29 de enero, es la cuarta agresión que sufre una institución judía desde la ofensiva israelí sobre Gaza. La irrupción de un hombre con apariencia paramilitar causó heridas a un trabajador y ocasionó desperfectos materiales, según la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE). El asaltante ha sido detenido. Esta federación religiosa ha denunciado también las pintadas al monumento en Oviedo a las víctimas españolas en el campo de concentración de Mauthausen (Alemania). El País de España

Dos personas fueron detenidas por lanzar un zapato y varios libros al embajador de Israel en Suecia, Benny Dagan, cuando este pronunciaba anoche un discurso en Estocolmo sobre las próximas elecciones en su país. La radio pública sueca informó hoy de que Dagan estaba hablando ante una cincuentena de personas, cuando desde el público le lanzaron un zapato y varios libros. La Vanguardia

Así, suma y sigue. El rechazo a las operaciones militares de Israel en territorio palestino, comparable incluso con la Blitzkrieg de la Alemania Nazi en 1939, comienza a hacerse evidente.

Podríamos hablar de Nazionismo, y no es una exageración; arrasan con territorios completos, ponen en marcha una maquinaria bélica inmensamente superior a la milicia palestina, armada casi exclusivamente con resorteras. Y esa andanada de cohetes y misiles terminan con la vida de civiles, una buena parte de ellos niños.

Esta actitud desafiante y matonesca, genera los anticuerpos suficientes para que el mundo entero censure la campaña militar, y en muchos casos alimenta un odio que a muchos nos hace mirar los libros de historia como oráculos con malos augurios.

La “Noche de los cristales rotos” (Kristallnacht), de noviembre de 1938, es recordada por que tropas de asalto y ciudadanos comunes saquearon hogares y negocios judíos en decenas de ciudades alemanas, destruyendo edificios con mazos y golpeando a gente, lo que fue la antesala del Holocausto durante la II Guerra Mundial. Lo que pocos recuerdan es que este hecho deleznable fue precedido de rayados en sinagogas y ataques verbales a la comunidad hebrea.

Con esto no digo que se acerca una nueva persecución, pero si que se está creando un caldo de cultivo peligroso.

Principalmente hay que apelar al gobierno del Estado de Israel, encabezado por lo general por ex militares, para quienes la diplomacia es el lugar donde se fabrican los diplomas.

La solución es simple: Palestina por siglos fue tierra de muchas etnias, entre ellas la judía. Pero el afán de acumular territorio e influencia, corrompe el espíritu y transforma a Israel (con el incondicional apoyo de los Estados Unidos, nación inundada de judíos con poder) en el Goliat que tanto denigran en las Escrituras.

sábado, febrero 07, 2009

Revelaciones sobre Bolaño: TRATANDO DE DESMITIFICAR SU MITO


Todo parece indicar que esta llamada sociedad de información conspira para la generación de mitos de cualquier tipo. No obstante centro mi atención en la literatura, y más precisamente en Roberto Bolaño; el New York Times, bajó el título “A Chilean Writer’s Fictions Might Include His Own Colorful Past” (reproducido en Chile por la revista “El Sábado” de El Mercurio como “Verdades y mentiras de Bolaño”) procura dejar en claro que gran parte del mito que se forjó en torno al escritor nacional, en especial su detención tras el Golpe de Estado de 1973 y la adicción a la heroína, son fruto de su creatividad.

Para ello se valen de mil fuentes y datos para desestimar el cariz descarriado y sufrido de la nueva vedette literaria. Y con ello no sólo se conspira contra la estimulante imagen de escritor comprometido con su obra y despreocupado con el entorno, sino que se invita a los futuros novelistas a renegar del afán mitómano, por que hoy todo se sabe. Al menos eso se desprende del artículo del periodista Larry Rohter.

Yo me pregunto, ¿cuántos de los grandes estandartes de la literatura mundial no alteraron ex profeso su vida, sus experiencias para generar esa aura tan propia del novelista? Poe, Kafka, Dick, Bukowski, entre otros, no sólo nos inspiran con sus obras, lo hacen de igual manera con sus actos, muchas veces nefastos, execrables, dignos de la ignominia más vehemente.

A pesar de la serie de antecedentes que entrega NYT, me niego a caer en el juego de la literatura actual. Me quedo con el Bolaño que fue cuidador de una casa de putas, robaba libros en el DF, se drogaba con heroína. Me entretengo con la personificación de sus vicios y placeres plasmados con maestría en Arturo Belano de “Los detectives salvajes”.

Me niego a seguir el juego a los críticos y lectores actuales, que quiebran los espíritus desenmascarando los mitos que llenan de esperanza a quienes amamos la literatura.

Citando al propio Bolaño en “Los mitos de Cthulhu”, del libro “El gaucho insufrible”:

“Ahora es la época del escritor funcionario, del escritor matón, del escritor que va al gimnasio, del escritor que cura sus males en Houston o en la Clínica Mayo de Nueva York. La mejor lección de literatura que dio Vargas Llosa fue salir a hacer jogging con las primeras luces del alba. La mejor lección de García Márquez fue recibir al Papa de Roma en La Habana, calzado con botines de charol, García, no el Papa, que supongo iría con sandalias, junto a Castro, que iba con botas. (…) Los escritores actuales no son ya, como bien hiciera notar Pere Gimferrer, señoritos dispuestos a fulminar la respetabilidad social ni mucho menos un hatajo de inadaptados sino gente salida de la clase media y del proletariado dispuesta a escalar el Everest de la respetabilidad, deseosa de respetabilidad. (…) No rechazan la respetabilidad. La buscan desesperadamente. Para llegar a ella tienen que transpirar mucho. Firmar libros, sonreír, viajar a lugares desconocidos, sonreír, hacer de payaso en los programas del corazón, sonreír mucho, sobre todo no morder la mano que les da de comer, asistir a ferias de libros y contestar de buen talante las preguntas más cretinas, sonreír en las peores situaciones, poner cara de inteligentes, controlar el crecimiento demográfico, dar siempre las gracias”.