sábado, junio 13, 2009


SHOW TIME! 

Ayer en la mañana, en la necesaria revisión de la prensa, me encontré en la página C2 de El Mercurio una nota alusiva al fenómeno comunicacional Marco Enríquez-Ominami, en que se hablaba de la sui generis forma de difundir su renuncia al Partido Socialista, mediante un video en You Tube. Sin embargo, no fue la información lo que me chocó, fue la foto que muestra al precandidato a La Moneda preparándose para dar su discurso, rodeado de luces, cámaras y maquilladores, imagen que adjunto en este comentario.

Inmediatamente traje a mi mente a Joe Gideon, el protagonista del film "All that jazz", que encarnó el fallecido actor Roy Scheider; recordé a aquel director y productor de Broadway, que inmerso en el desenfreno del consumo de drogas, cigarrillos y alcohol, sumado a su éxito, comienza a fantasear en torno a la representación de su propia muerte sobre las tablas. Un verdadero monumento al narcismo para el exitoso personaje que llevó a la vida Scheider.

Y más fuerte sonó en mi memoria auditiva la frase que Gideon entonaba cada mañana tras beber el acostumbrado cóctel mortal: Show time! (Hora de actuar).

Eso parece decir Enríquez-Ominami previo a su difundido video, previo a sus actividades de campaña o sus apariciones televisivas.

Claro, por que ME-O (como lo bautizó Eugenio Tironi) desarrolla su postulación como si se tratara de una teleserie, con cámaras, ornamentos, y quien sabe si es que con guiones. Con amigos de la farándula criolla, una esposa animadora de estelar televisivo, en fin una serie de elementos que lo vinculan más con el show bussiness que con las cúpulas políticas o la cultura.

A Joe Gideon y Marco Enríquez-Ominami los consume el narcisismo, procurando transformarse en protagonistas de sus propias creaciones; el díscolo diputado sin duda está rodando su mejor película, ya estoy viendo el título: "El año en que quise ser presidente".

Refuerza aún más esta hipótesis el hecho de que el "señor rating", Vasco Moulián, lo asesore, tal como planteó la revista "Qué Pasa" de esta semana. Lo que, a parte de cualquier análisis, implica el serio riesgo de que los spot de ME-O sean acompañados con imágenes de Los Simpsons.

Más allá de todas estas aristas del fenómeno, lo claro es que la candidatura de este parlamentario (que según el programa "Informe Especial", es de los más silenciosos en la sala de la Cámara Baja, un dato no menor para un aspirante a la presidencia), sucumbirá, tal como Joe Gideon al influjo de amarse en demasía, muriendo políticamente por buscar la inmortalidad mediática.

Recordando la canción final del film "All that jazz", versión de un tema de los Everly Brothers, Enríquez-Ominami dirá: "Bye bye love, bye bye happiness, hello loneliness, I think I'm gonna die".

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