domingo, marzo 08, 2009

EN LA SENDA BANANERA


El surgimiento de tanta candidatura presidencial en Chile, irremediablemente trae a mi mente elecciones en países como Bolivia, Perú, Ecuador o Paraguay, con papeletas interminables, repletas de caras y nombres, que en su mayoría no saldrán de escuálidos porcentajes.

Algo similar podría ocurrir en Chile si se mantienen en pie una serie de postulaciones, que honestamente buscar engrosar el currículum, antes que ser una opción distinta a Eduardo Frei Ruíz Tagle y Sebastián Piñera. También llama la atención que toda esta ola bananera venga en esencia de la izquierda. Vamos enumerando.

Guillermo Teillier, timonel del partido Comunista saltó a la candidatura quizás siguiendo los que es un tradicional "saludo a la bandera", tal como lo hizo Gladys Marín o el cura Pizarro. La cantidad de postulantes sin duda repercutirá en los porcentajes cercanos al 5% que tradicionalmente consigue el PC con su representante de turno.

Tomás Hirsch, con su discurso ecologista, de libertad sexual que se le conoce, trata de convencer al resto de socios de la izquierda en pos de un abanderado único. Es lo mismo que en su primera incursión presidencial. Pura palabrería y falta de realismo.

Alejandro Navarro, el senador ex-socialista que vio un buen nicho para su discurso populista en el descontento comunista y humanista, encontró en Teillier y Hirsch huesos duros de roer. Ni su alta votación sirvieron para tentar al PC y el PH, en lo que podría ser una mejor votación.

Jorge Arrate, un allendista que fue ministro del gobierno de Patricio Aylwin y líder de alto nivel en el PS. Nadie entiende como se embarcó en un fracaso asegurado, dejando atrás su influencia como uno de los "viejos estandartes" del partido Socialista. Un suicidio político.

Marco Enríquez-Ominami pone en marcha un verdadero payaseo; sin duda su apellido compuesto a su antojo lo ayudó a pasar de un cineasta de medio pelo a diputado. Su aspiraciones presidenciales colisionan con su mala hilación de palabras y afán de rascarse las axilas; le cuesta un mundo ordenar una frase sin irse por las ramas y ceder a la picazón. Cero posibilidad.

La excepción de esta cada día más desesperada izquierda, es Adolfo Zaldívar, que pone sus fichas en el porcentaje del PRI en las municipales cercano al 5%. La idea es recoger lo que el cisma DC dejó en el camino, y tratar de convencer a los derechistas indecisos con Piñera. Tampoco tiene posibilidades, menos carisma.

Entre todos con suerte alcanzan un 1o% en la primera vuelta.
Cabe preguntarse, ¿vale la pena gastar tiempo y dinero en una elección llena de políticos hambrientos de protagonismo, o de frentón mover los contactos para un duelo entre Frei y Piñera? No faltarán aquellos defensores de la democracia, que calificarán de irrenunciable tal posibilidad. Son los mismos que festejan en las calles los triunfos morales deportivos y que exhiben con orgullo sus stckers que los certfican como colaboradores de la Teletón.

El país se llena de mesocrátas y mojigatos que se niegan a respetar los factores reales de poder de los que en su momento habló Ferdinand Lasalle, que siguen enarbolando al Che Guevara, al irresponsable Salvador Allende como bandera de lucha. Y se olvidan que hasta Stalin, Fidel, Chávez fueron y son verdaderos monarcas disfrazados de proletariado.

Son los primeros atisbos de bananerismo, que valdría la pena desterrar. Dándole presencia en el gobierno, regalándoles un ministerio de poca monta o alguna instancia estatal. Cómo sea, anularlos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

VERDADES QUE DUELEN.
Un buen comentario, que merece una mayor difusión en un diario de circulación nacional. Me alegra que un periodista joven escrita todas estas verdades que todos callan. Hay esperanza en el futuro. Sigue así.