miércoles, agosto 20, 2008

FELIZ CUMPLEAÑOS, RADIO!!!


Hace 86 años, la primera transmisión radial en Chile fue realizada los profesores de la Universidad de Chile Enrique Sazié y Arturo Salazar, sin imaginar quizas el desarrollo que tendría en Chile.

El 19 de agosto de 1922 está grabado a fuego en el corazón de los radiómanos . Según se detalla en Memoria Chilena, el inicio de la sesión constó de unas breves palabras de presentación, para escucharse a continuación la marcha norteamericana “It’s a long way to Tiperary”, emitida desde una vitrola.

La señal de 100 kilómetros contrasta con la gran oferta de emisoras y los avances tecnológicos que permiten llegar a lugares inimaginables el día de hoy. Que hablar con las nuevas opciones vía Internet.

¡Viva la radio en un nuevo aniversario de presencia en Chile!… Este fue mi modesto homenaje desde la Radio Usach…

miércoles, agosto 13, 2008

LA CASA EMBRUJADA DE ÑUÑOA


Hace dos años la clásica casa embrujada de Ñuñoa, en la esquina de Avenida Matta con San Eugenio ardió tras años de mitos sobre presencias ectoplásmicas. En esa época vivía a algunas cuadras, en Santa Elena con Matta; las sirenas y el escándalo de madrugada altero la relativa calma de un barrío que en las noches era animado por los travestis de San Camilo.

El tema es que a pesar del amplio despliegue bomberil, la añosa construcción que antaño fue la casa patronal de la Familia Mujica, dueña de uno de los fundos existentes no pudo salvarse de la fuerza del fuego y sucumbió.

Fue construida en 1915 contaba con mil 600 metros cuadrados de construcción, más de 30 habitaciones, 5 cocinas y 7 baños.

Antes de quemarse, la mansión fue rematada.

Hoy se proyecta un edificio de departamentos en el sitio de una de las construcciones con mayor tradición fantasmagórica de Santiago.

Quien sabe si los entes que frecuentaban sus pasillos iniciaron el fuego, avivaron las cenizas del olvido y espontáneamente redujeron a cenizas su único vínculo con la materia, fenecieron, cual barco herido, en la punta de la vistosa torre que en algún momento les permitió apreciar sus dominios en lo que fue un frondoso y extenso valle de Santiago.

La foto que muestra lo que fue la casa de los Mujica es obra del fotógrafo Juan Siquier.

martes, agosto 12, 2008

MURIÓ ISAAC HAYES



No me declaro fanático del cantante negro de soul Isaac Hayes. Sin embargo, su fallecimiento el pasado domingo me recordó uno de sus temas que era clásico en las entregas nocturnas de radios en Curicó; a saber, las emisoras de FM Opus y Margarita de Curicó solían programar "I love you: That's All", tema de 1973, a altas horas de la madrugada en la década de los noventa.

Durante muchos años creí que el tema, que cae en la categoría de "calentón", pertenecía a la discografía de Barry White. Mucho tiempo después mi amigo Osmar Mamedo aclaró la identidad del intérprete y el nombre de la canción, que a decir verdad, nos provocaba mucha hilaridad.

A raíz del deceso de Hayes y a sus necrológicas, supe que la voz del chef negro de la serie animada South Park era hecha por él. Queda en el recuerdo esta melodía, que no es la más famosa pero escuche por mucho tiempo en las madrugadas... "I love you: That's All", Isaac Hayes...

video

lunes, agosto 11, 2008

BATMAN CONTRA ALLENDE



Los superhéroes norteamericanos siempre son la ideología que identifica a los Estados Unidos como el salvador del mundo, una caricaturización del Plan Marshall de los primeros años de la Guerra Fría. Hace unos días, navegando por Internet, más precisamente revisando un especial de Emol sobre Superman, encontré una imagen perturbadora si la revisamos con el contexto de la época: se trataba del ex presidente John F. Kennedy agradeciendo al clásico paladín de la capa roja.

Los rusos iban un poco más allá, endiosando a sus líderes, como ocurrió con Stalin o Lenin. Con la era espacial, sin embargo, los cosmonautas ocuparon un rol en la difusión de la ideología y del poderío soviético.

Hoy por hoy, se combate al enemigo de turno, el mundo árabe con personajes cinematográficos más cercanos a un público menos inocente, que concibe a Batman o Spiderman como seres vulnerables y marginados como cualquier miembro de tribu urbana.

No obstante, estas líneas no se dirigen a ahondar en las nuevas tácticas de difundir la ideología por el mundo.

Varios meses atrás, en el suplemento de Cultura de La Tercera, hablaban sobre la obra del poeta chileno Enrique Lihn, llamando mi atención una novela publicada en plena Unidad Popular bajo el nombre de “Batman en Chile”.

Se trataba de una parodia del rol del superhéroe, que hablaba de un encapotado drogadicto y al servicio del gobierno republicano de Nixon. Por encargo de él, sin ir más lejos, llego hasta el fin del mundo para combatir el gobierno socialista de Allende.

El concepto me atrajo, no me imaginé que la contraideología de la UP hubiese llegado tan lejos. Inmediatamente intenté encontrar el libro, pero al parecer es una obra de colección. Encontre rastros del texto en una biblioteca de Cádiz y en la Universidad de Stanford.

Al menos encontré un fragmento del texto en Inmaculadaconcepcion.blogspot.com. Destaco el siguiente trozo:

“Halagado, supo que su interlocutora no ignoraba algunas de sus mejores hazañas y que adivinaba –alguien por fin- el desinteresado objetivo de su visita a Chile: el gesto instintivo de un superheroísmo individual, ajeno a los mezquinos intereses del momento, expuesto por lo mismo a las erróneas interpretaciones(…)En cualquier caso, los comunistas desaparecerían de la faz de la tierra, a corto, pero a corto plazo, cuestión nada más que de darles un empujoncito, y en eso ella no era partidaria de la pasividad pero sí de la división del trabajo. Los ayudaba a todos el paso, inevitable, pero inevitable, de una época a otra, un cambio de signos zodiacales. Seis mil años por delante para hacer el amor o lo que fuera en un mundo de paz y de tranquilidad. Lugar de concentración: la cordillera de los Andes, nada que ver con los Himalayas, y los pobres muchachos se habían adelantado a eso –ellos eran los dolores del parto- abusando hasta la muerte de la heroína y la morfina, como si todas las drogas, fíjese, tuvieran que ser heroicas”.

En el mito quedó esta versión de un Batman antimarxista, quizás muchos lo imaginaron piloteando uno de Hawker Hunter que bombardearon la Moneda, o a Bruno Díaz saliendo del Hotel Carrera el 12 de septiembre tras un llamado de beneplácito desde el Salón Oval de la Casa Blanca… El papel aguanta mucho, incluso declaraciones de principios, o cercanas a declaraciones de guerra…

Cine Victoria: Los difíciles días en la vida de un coloso


(Publicado el 27 de febrero de 2005 en el diario La Prensa de Curicó)

El drama y la comedia se entrelazan en el diagnóstico hecho por quienes venden la propiedad y los que recuerdan los años dorados de un patrimonio en ruinas.

Por Rodrigo Alcaíno Padilla

Parte de la identidad curicana respira el polvo del abandono y ve como las heridas de su estructura se infectan. El cine Victoria día a día se deteriora, lo corroen los recuerdos y el oneroso costo de repararlo.

Las caras que aún adornan la fachada, el drama y la comedia, representan los dos sentimientos de la comunidad al ver el maltrecho cine; el rostro alegre invita a la nostalgia, a imaginar proyecciones eternas en matiné, vermut y noche.

El rostro triste, por su parte, aterriza al transeúnte, pone de manifiesto el abandono, la basura, el polvo, la inminente caída de un coloso que agoniza tendido en el centro de Curicó.

La comedia: Carlos Raggi, el cojo

Observando su baño de musgos y vetustez, cierro los ojos y escucho lo que dicen esas caras. La faz alegre se transforma en Carlos Raggi, proyeccionista durante treinta años del cine y el más entusiasta de los nostálgicos.

Recuerda con alegría los años en que las ofició de “cojo”, sentía que hacía un bien a la comunidad entregándoles entretención, magia y sueños. Cuenta anécdotas, desde campesinos despistados que miraban para la pared, anuncios de bomba y filas de ansiosos espectadores que doblaban por calle Merced esperando ver el estreno de turno.

Con melancolía rememora los años en que fue uno de los mejores cines de Chile, especialmente bajo la administración de Valentín Meléndez Rivas, con quien trabajó hasta 1984.

“Yo empecé el año 50 como embarcador de películas. Estuve como un año en ese trabajo, me pusieron como portero en galería y de ahí fui escalando, hasta que falló un cojo, me hicieron reemplazarlo arriba y no me “largaron” más”.

La gente abarrotaba los asientos en todas las funciones, disfrutaba de las historias que de una u otra manera el cojo les brindaba gracias al influjo de la luz cónica del proyector.

“El trabajo de por sí era bonito, a uno le agradaba una pega de esas porque sabía que estaba haciendo algo que a la gente le agradaba”.

Con el cambio de dueño, el relato con forma de teatro se transforma en una lluvia de errores y omisiones, de malas decisiones, de poca voluntad; don Carlos cree firmemente que con una buena administración otro habría sido el devenir de los acontecimientos.

“Si ese teatro hubiese sido bien administrado no se habría terminado nunca, fue la mala administración lo que lo echó a perder. Cuando había un buen programa la gente respondía, aunque hubiese videos y televisión respondían igual”.

Insiste en que si hubiesen escuchado su consejo de abrir balcón para la gente de mayor poder adquisitivo el cine no habría muerto.

Fue inevitable preguntar a esa amable voz sobre el sentimiento que le provoca ver el escenario de tantas vivencias en el mayor abandono; rápidamente los ojos se humedecieron, dando pie a un relato colmado de impotencia.

“Verlo así como está da vergüenza ajena, mirar lo que fue a lo que es ahora. Adentro lo único que queda bueno son las butacas de platea y de balcón. La galería está “inhumana”, llena de garrafas, botellas. Uno recuerda lo que fue y da cosas”.

Hubo intenciones de sacar a flote el cine Victoria a principios de los noventa por parte de la Municipalidad de Curicó, cuando la alcaldía estaba a cargo de Emiliano Rojas. Fueron a la casa de don Carlos, para averiguar sobre las condiciones en que se encontraba. Lo vieron, sacaron cuentas, planearon colocar confiterías y otras dependencias, en buenas cuentas resucitar el cine.

“Estaba todo listo, pero cuando fueron a hacer el compromiso, los dueños nuevos no aceptaron hacerlo con la Municipalidad donde hay tanta gente, querían hacer negocio de persona a persona. Así que fracasó el acuerdo”.

Actualmente las butacas acogen a alcohólicos y antisociales que encontraron en el solitario teatro un sitio para pernoctar, beber y hacer de las suyas. Ni los proyectores se han salvado de su acción a la luz de lo relatado por don Carlos.

¿Habrá esperanzas para este enfermo grave?

El drama: Cine Victoria en venta

El rostro dramático me habla con fuerza y resignación, se parece a don Jaime Ramírez, corredor de propiedades que está a cargo de la venta del inmueble.

Ve con tristeza como el cine Victoria desaparece y se deteriora, sabe que la estructura está en buenas condiciones para un proyecto a mayor escala, pero el costo que implicaría es enorme.

“Estructuralmente está bien, lo que le falta es la ornamentación tecnológicamente moderna. Las butacas habría que botarlas, la luz, los baños, todo eso que está abandonado hace años. Yo creo que todo pasa por el tema dinero”.

Hasta ahora sólo iglesias evangélicas se han acercado para cotizar en forma seria. También rondaron emisarios de las grandes multisalas del país, sin embargo la inversión necesaria los hizo dar un paso atrás.
“Yo creo que lo que hay que hacer es postular a fondos regionales, de la Municipalidad, entidades culturales de gobierno y así preservar este patrimonio que es de todos los curicanos. Me gustaría ver al cine Victoria, como muchos, funcionando. Tal vez no como cine propiamente tal, porque no es un buen negocio, pero darle un cariz mixto, comercial-cultural, hacer cafés, hacer algo bonito que a Curicó le hace falta”.

Según don Jaime, los dueños están abiertos a escuchar una propuesta seria, incluso han flexibilizado el precio de venta con el fin de preservar esta construcción.

“Están abiertos a cualquier conversación, pero algo serio, que haya una entidad cultural detrás, una corporación municipal, y que sea negocio compartido. Tampoco se la va a dar a precio de huevo a un particular para que él haga su negocio”.

Al mismo tiempo, opina que con los edificios va desapareciendo la identidad de la ciudad de Curicó, siendo el cine Victoria uno de los últimos reductos de aquel sentimiento perdido, casi olvidado.

“Da entre pena, nostalgia y un poco de rabia, como una ciudad no puede mantener un patrimonio cultural que debiera ser de todos nosotros, no por el sentido de la nostalgia, sino por el sentido de que Curicó debe mantener los edificios y construcciones antiguas. Ese tipo de cosas hay que cuidarlas y mantenerlas, eso es lo que le da identidad a una ciudad y representatividad ante los demás”.

El proyector pasa los últimos cuadros de imagen en una película llena de incertidumbre. La imagen se torna borrosa, el desenfoque en pantalla es evidente.

Lo más probable es que la cinta quede dando vueltas en el proyector, hasta que un “cojo” llegue a colocar un estreno, ojalá una segunda parte que tenga un final feliz.

Radios curicanas: COMPETENCIA Y NEGOCIO SE TRAGAN AL ROMANTICISMO



(Publicado el 30 de enero de 2005 en el diario La Prensa de Curicó)

Las radios de provincia han debido realizar una reingeniería total para reactivarse y ser una verdadera competencia para la fuerte propuesta de las grandes redes nacionales.
Por Rodrigo Alcaíno Padilla

Día a día cientos de emisoras a lo largo del país recurren a servicios informativos externos o simplemente sucumben ante un mercado poco recomendable para una propuesta local.

Consorcios como CRC, Bezanilla o Iberoamerican sientan las directrices a seguir por las radios de provincia, dejando dos alternativas: vender la frecuencia a un consorcio o adaptar su programación.
No es novedad que poco a poco las radios curicanas han ido cediendo terreno respecto a las grandes cadenas instaladas definitivamente en Chile a partir de fines de los noventa. La llegada de capitales extranjeros al medio radial chileno precipitó para muchos un cambio de mentalidad.

Historia y diagnóstico de una agonía
A mediados de los años noventa, la oferta de radios en Curicó era importante y variada. Opus, Margarita, San José de Buenavista, Fantástica, Libertad, Futura (Hit posteriormente), son ejemplos patentes de medios que fueron uno a uno vendiendo sus frecuencias hasta desaparecer. En su lugar anclaron emisoras santiaguinas como Infinita, W, Pudahuel, Cooperativa y Bío Bío. O redes a menor escala como Montecarlo, Primordial y Punto Nueve. Hoy sobreviven las radios Condell y Alfa Omega, representando a “la vieja guardia”, y otras que luchan por ganar un lugar en la selva impuesta por los capitales externos, como RTL o Montina.

Las grandes cadenas hacen gala de toda su fuerza y tornan más difícil la supervivencia de las radios locales. En esta perspectiva está el pensamiento de Mario Contreras, director de la radio Tropical Latina de Curicó (RTL). Piensa que hacer radio en regiones siempre ha sido complicado, pero nunca como en estos días.
“Hay que entender que las grandes emisoras nacionales tienen empresas transnacionales detrás de todo esto. Ellas tratan de entregar todos los medios posibles para aplacar a las radios regionales, especialmente las locales”.

Según Rodrigo Peralta, director de la radio Condell de Curicó, las redes nacionales van a una ciudad cuando hay algún dato, cuando se sabe de una emisora que está mal económicamente.

“Tienen su informante, saben cuando una radio está más o menos, y luego le ponen una cantidad de millones encima de la mesa al dueño de la frecuencia. Esa cadena en un año recupera lo que había invertido”.

Pero el fenómeno no sólo tiene como razón de ser la competencia desigual. Estudios de la empresa Publimark señalan que el problema estriba en que las radios de provincia generalmente no tienen la capacidad de reflejar los intereses locales, con lo que se pierde una de las características más representativas del medio radial: la proximidad.

Justamente una de las premisas que tiene RTL en su propuesta programática es apelar a esta proximidad perdida.

“Hoy por hoy Curicó, la provincia, la región, necesitan estar informados de sus propias noticias. Hay personas que ya se han cansado de escuchar noticias de Santiago, de Concepción, de Punta Arenas. Quieren oír lo que pasa en Rauco, en Teno, en Sagrada Familia o simplemente lo que pasa en la calle”.
Igualmente, asignan importancia al hecho de que la programación esté hecha por profesionales que conozcan la realidad local.

La Radio-empresa
Otros creen que la respuesta a la decadencia en las emisoras regionales está en asumir una actitud empresarial. Uno de ellos es César Molfino, presidente de la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI) para quien las claves estarían en la utilización de nuevas tecnologías para asumir roles precisos en cada región y explotarlos de forma empresarial. En suma, habla de una nueva forma de hacer radio con un enfoque de negocios por sobre el romanticismo.

En esa misma senda está el pensamiento de Rodrigo Peralta y Condell FM. Cree que el buen funcionamiento en una radio se basa en estudios de costos, funcionamiento como empresa y saber cuánto puede llegar a vender en publicidad. “Hay muchos que ni siquiera saben los costos de publicidad. Por eso hay muchas radios que no han podido trabajar en cuanto a empresa y dominarse a ellos mismos para poder mantenerse”.

Por ello hace pronósticos poco favorables para las emisoras de la provincia: “No creo que las radios locales que tenemos ahora sigan por más de 5 años así como van. No hay negocio, ni bolsillo que aguante si los colegas no se ponen con los tiempos, no tratan de evolucionar un poquito, mejorarse a sí mismos en todo orden de cosas, en el personal que tienen, infraestructura técnica, en la calidad de programación. Además, cuando un dueño de radio arrienda todos los espacios, se llena de independientes durante todo el día, sin poder hacer nada global, no todos reman para el mismo lado. Yo lo veo difícil”.

Un panorama más optimista vislumbra Mario Contreras; cree que el resurgimiento de la radiotelefonía provincial estriba en la perseverancia.

“A la radiodifusión curicana la veo con mucha proyección, siempre y cuando exista gente que se atreva a hacer cosas, por que el que no se atreve lamentablemente va quedar estancado. El tiempo pasa inexorablemente para ellos y luego pasa la cuenta. Por ello tienen el gran desafío de liderar la sintonía y mantenerse en el tiempo”.

Redes provincialesMuchas emisoras locales han optado por generar sus propias a redes, a menor escala, para atraer mayor audiencia e inversión publicitaria; radio Condell ya adquirió una nueva frecuencia en la costa, RTL tiene sus antenas en San Fernando y Talca. Radio Alfa Omega hace lo suyo en la VI región.

Rodrigo Peralta cita el caso de su medio: “Tenemos una frecuencia que nos permite ser la primera radio en cubrir el 100 por ciento de la provincia de Curicó, que es lo que nos interesa. Con ello cerramos un círculo para seguir adelante”.

Peralta piensa que extenderse más repercutirá en los auspiciadotes, ya que ellos desean llegar al público que compra sus productos en la provincia.

RTL tiene objetivos similares ya que la empresa tiene el deseo de consolidarse en la provincia de Curicó, pero también con sueños de extenderse plenamente hacia la VI y VIII regiones.

A la luz de los testimonios se pueden dar muchos diagnósticos. Lo claro es que muchas emisoras de provincia siguen apagando sus equipos y vendiendo sus frecuencias. Para muchos es la muerte lenta de un estilo, es la caída de un tipo de identidad local.

Para otros es la evolución que necesitaban las regiones en busca de adaptación a la publicitada Aldea Global; existir según las reglas impuestas por los “invasores”.

¿De qué se tratará: de supervivencia exitosa o triunfo a lo Pirro?

miércoles, agosto 06, 2008

AÑOS EN LA RADIO


En anteriores reflexiones hacía ver como he pasado buena parte de mi vida con la oreja pegada a la radio. No obstante, haciendo una retrospectiva y una visión de futuro, parece que también la radio me depara una vida desde dentro.

Recuerdo que estaba en el colegio cuando empezamos a hacer transmisiones a base de aparatos de corto alcance (no más allá de diez cuadras) con mi amigo Felipe Figueroa. Corría 1995 cuando empezamos a lanzar música y voz al aire en lo que llamamos Radio Crepúsculo. Ocupábamos el dial 102.9 para evitar ser cubiertos por señales comerciales. Con tal experimento funcionamos un par de años.

El siguiente paso, tal como lo conté anteriormente, fueron las transmisiones piratas en diferentes frecuencias junto a mis compañeros del Liceo Luís Cruz Martínez de Curicó Mauricio Rojas y David Molina. Gracias a la habilidades electrónicas del primero y conocimientos de radiocontrolador del segundo, pusimos en marcha varias veces la radio con un transmisor de potencia considerable (en cierta oportunidad cubrimos todo Molina) y un generador de estéreo (en esos años todo un lujo para aficionados). El punto cúlmine fue en 1997 con la transmisión del aniversario del Liceo durante dos días.

Pasaron los años y me alejé de los micrófonos hasta 2004 cuando fui conductor de un espacio de la Facultad de Humanidades de la Usach en la radio del plantel. Entre abril y diciembre duró esta experiencia en la que ya empecé a trabajar con mi amigo Marco Espinoza en la producción del espacio, que me valió una aparición en el espacio “Gente de Radio” de revista Tevegrama.

Mi voz debió esperar hasta 2006 para volver a revolotear por la ionósfera, esta vez desde la radio Cooperativa con cobertura nacional y mundial. Esa fue una verdadera escuela donde me formé como periodista radial y como una voz con autoridad.

Hoy por hoy, de vuelta al terruño de la Radio Usach me convenzo de que este medio tan cercano y cordial me seguirá hasta la muerte… Fue un anhelo de juventud y hoy me entrega el pan…

A fin de inmortalizar los años en audio, hice este compendio desde los tiempos de la artesanal y experimental radio Crepúsculo, pasando por buena parte de las etapas, hasta el presente… Es mi homenaje y agradecimiento a la radio que me permite comunicar y me llena cada día…

LA COLECCIÓN POP


Mi primera colección de discos compactos vino desde el diario Las Últimas Noticias, en los años de su metamorfosis al engendro sensacionalista de hoy. Corría 1998 y cada viernes venía con un disco de la Colección Pop, con la compra del matutino más 1.950 pesos.

La gracia del compendio es que cada semana traía algún clásico anglo de los años 60, 70, 80 y 90. Un tesoro para alguien que había pasado años grabando canciones de la radio o copiando a quienes contaban con cassettes originales.

En plena Crisis Asiática era fácil perder el hilo de la recopilación, orden que me duró hasta el volumen 11. Desde allí sólo fueron un que otro disco huérfano.

Recuerdo que escuchaba con frecuencia joyas difíciles de encontrar como “Had to fall in love” de los Moody Blues, “Get Ready” de Rare Earth o “I’m not in love” de 10 cc.

Aún tengo conmigo esos tesoros de juventud, manjares subvalorados por los sellos musicales que terminaban en una venta de remate.

Larga vida a la Colección Pop…

LA RADIO DE MI PADRE


Cuando me radiqué en Santiago, una de las primeras cosas que me traje fue una radio antigua que pertenecía a mi padre. Un modelo Philips de los años 50 calculo yo, que funcionaba a tubos.

Recuerdo que estuvo en un galpón por años, hasta que la encontramos con mi padre e intentamos hacerla funcionar con unos repuestos fabricados por nosotros.

La experiencia duró poco ya que apenas enchufamos el aparato este lanzó chispazos. Tras eso volvió al galpón.

No obstante, un día la reencontré, la limpié y lustré para tenerla como una pieza de museo, como un testigo de la historia. Sin ir más lejos, mi padre escuchó muchos acontecimientos desde su parlante, gracias a su señal AM y onda corta. Siempre se acuerda de una transmisión en portugués del mundial de Suecia en 1958.

Junto con mi esposa pusimos el trasto como adorno en el living, como si se trata de un veterano de guerra, de una leyenda oral que espero mis hijos logren valorar en el futuro tal como lo hice yo.

martes, agosto 05, 2008

ATLETA DE LA RISA


Me contagio del espíritu olímpico y traigo a la memoria mis años de atleta. Eso era un verdadero olimpismo, ya que me remitía a participar en lugar de luchar por los lugares de privilegio. La camiseta que encabeza el relato es único artículo que da cuenta de esos años deportivos; reconozco que intenté probármela, pero el abdomen de treintón conspiró para que la remembranza fuese completa.

En 1995 comencé a participar en el Atlético Liceo como una forma de dejar el ramo de Educaión Física. Entrenar dos veces por semana y asistir a uno que otro torneo eran sufiecientes para obtener buenas notas. Porque si hubiese sido por rendimiento deportivo habría repetido el año.

Solía participar en 100 metros planos, postas 4X100 y el salto largo. La única vez que gané una competencia fue por equipos, en un Torneo realizado en el Estadio Fiscal de Talca en septiembre de 1996. Oportunidad en que también aterricé sobre el rekortán en la prueba del hectómetro... sólo los atletas saben lo que duele arrastrarse sobre dicha superficie, es como quemarse lentamente.

El resto de los torneo en que participé fueron en Curicó, con resultados paupérrimos, pero con entusiasmo deportivo. Distinto a la mayoría de los competidores que llegaban hasta las lágrimas con una derrota.

En 1997 dejé de practicar el atletismo, colgué las zapatillas de clavo y empecé mis años de intelectual adepto a los libros nihilistas, las cervezas y el cabernet sauvignon, además de la música melancólica... ese fue mi deporte...