jueves, diciembre 11, 2008

ANER PADILLA ZAPATA (1913-1997)


Uno tiende a responsabilizar a las vivencias, a momentos clave de la existencia de la vocación que cada cual hace su modo de sustento. Sin embargo, la genética parece tener mucho que ver.

Desde hace mucho tiempo supe que mi abuelo materno Aner Padilla Zapata había tenido una dilatada trayectoria periodística en la región de La Araucanía, pero nunca me dediqué a investigar en profundidad la senda que dejó en los medios de comunicación de la zona.

Citando un reportaje sobre él publicado en la edición del diario Austral de Temuco del 2 de marzo de 1987, fue “corresponsal y redactor de periódicos y diarios como su padre (mi bisabuelo) José Andrés (…) fue director del periódico “Los Tiempos” entre 1942 y 1944 en Victoria (…) Desde 1935, corresponsal del diario El Austral de Temuco y la La Prensa del Sur, de esta misma ciudad; de El Sur de Concepción; El Mercurio y La Nación de Santiago; del primitivo La Hora, y de su sucesor La Tercera. Igualmente corresponsal de la mayoría de la radios de Temuco, conservando el cargo de decano de Emisoras Ñielol”.

La sorpresa no queda allí. El artículo hace mención a su faceta artística, que sin duda es como un espejo en varios aspectos. Vuelvo a citar al Austral de Temuco: “En su juventud, Aner Padilla Zapata participaba en veladas de teatro. Y en esa condición fue invitado a tomar parte de funciones efectuadas en Concepción, Pitrufquén, Nueva Imperial. Hacía imitaciones (…) Empezó a trabajar a los 15 años de edad en una farmacia de Victoria, empleo que dejó por haber recitado, en una velada de la Fiesta de la Primavera, un monólogo humorístico en el que hizo “alusiones irrespetuosas a su empleador”.

Quienes me conocen sabrán distinguir las semejanzas.

Fue radical, bombero y masón. Fundador de la primera escuela de ingeniería forestal de Chile, del Cuerpo de Bomberos de Victoria, Gobernador de Victoria en 1946, de Imperial entre 1950 y 1953, Regidor de Victoria entre 1953 y 1964. Coautor de la “Historia de Victoria” Según una necrológica del Austral de Temuco del 30 de marzo de 1997, “a través del Círculo de Prensa y Radios, que presidió, luchó por la provincia de Mariluán que soñó junto con el ferrocarril trasandino”.

El 29 de marzo de 1997 murió a los 83 años a raíz de una insuficiencia cardíaca. Debo reconocer que no lo conocí, que nunca tuvo una relación cercana siquiera con mi madre. Sin embargo, revisando su vida y la trascendencia que tuvo para el pueblo de Victoria, no cabe nada más que entusiasmarse y verse reflejado en muchos elementos, como periodista, como escritor, como intelectual, como soñador, como humorista.

Cierro estas líneas transcribiendo un poema escrito por Aner Padilla Zapata poco antes de su deceso y publicado por la Revista Masónica de Chile en la edición Julio-Septiembre de 1997:

A PUNTO DE PARTIR

Tanta placidez y gozo,
tanta tranquilidad
en esta hora postrera.
En mis luengos años transcurridos
no recuerdo tanta armonía interior,
algo así como un estado de gracia.
Elevo mis ojos interrogantes
hacia aquel en quien creo,
consultándole sobre sus designios.
¿Es, acaso, una premonición?
¿Por qué esta inquietud?
¿Será llegada mi hora final?
A nada ni a nadie temo.
Tú, allá arriba, indícame el camino;
partiré cuando me lo ordenes.
En tal caso, que nadie me llore.
Dad gracias por haber buscado la verdad
con celo, con fervor, con constancia.
Mi corazón late feliz,
examino mis manos y están limpias,
siento una ternura desbordada.
Las tinieblas se disipan,
dispónlo, ya estoy listo,
¡Grande Creador del Universo!


Foto principal: Las Noticias de Victoria

1 comentario:

Tony Zapatito dijo...

Seguramente, un profesional entregado a su trabajo. Una reseña desconocida para mí. Ciertamente, la genética jugó su rol. También recuerdo a tu tío, quien trabajó, para Don Balón, entre otros, es por esas cosas del destino también un Padilla?