miércoles, noviembre 05, 2008

EN LA SENDA DE NOSTRADAMUS



El vaticinio del Papa negro, inmersa en el mítico lenguaje arcano de Nostradamus, parece hacerse patente en la elección de Barack Obama en los Estados Unidos como presidente, una idea bastante inconcebible años atrás, incluso más improbable que un religioso de color llegase al trono de Pedro, aunque esto último sea sólo un simbolismo literario, casi un criptograma.

Hoy el milagro se logró, los demócratas pudieron convencer a los electores e instalar al senador por Illinois en el salón Oval de la Casa Blanca, quien tendrá como gran preocupación ordenar las finanzas y la imagen internacional deteriorada por el influjo errático (al borde de la estupidez) de George W. Bush. La otra gran lucha será mantenerse vivo como nuevo presidente, ya que ha sido objeto de varios intentos de atentado durante la campaña.

Otra importante tarea de la nueva administración es estrechar lazos con el vecindario, particularmente con Hugo Chávez y su pandilla izquierdista del Cono Sur; sin ir más lejos, el líder venezolano abrió la puerta a un diálogo con Obama en el futuro.

Sin embargo, más allá de los desafíos, la imagen de un afroamericano (siempre me ha parecido un eufemismo excesivo) a cargo del mayor imperio del globo es bastante fuerte, traumática, a la vez de esperanzadora para las minorías de Estados Unidos. En menor escala lo podrían concebir de forma similar en el Tercer Mundo, como un ejemplo de que aquellos que se han mantenido al margen de la toma de decisiones, tienen opciones ciertas de llegar alto.

Con esto no quiero decir que Haití será la próxima potencia mundial, pero si existe una esperanza de mejores horizontes.
O quien sabe si en realidad las profecías de Nostradamus tenían razón y nos acercamos al comienzo de Apocalipsis, a una crisis mundial que con la caída de las bolsas sería más que factible… y un presidente negro asoma como una buena excusa para un estallido social en el pilar de la política y economía mundial.

(Foto New York Times, Video TVN)

No hay comentarios.: