jueves, octubre 16, 2008

ESCATOCRACIA DEPORTIVA


Cualquier turista hospedado en algún hotel del centro de Santiago pudo haber pensado que Chile había ganado un título mundial o una medalla olímpica. Porque el festejo que se desembocó tras el triunfo futbolístico de Chile sobre Argentina superó incluso a actuaciones que merecías celebraciones masivas, como las medallas del tenis en Atenas 2004.

Honestamente, me dio vergüenza palpar a un país abierto a celebrar por hechos coyunturales, que ni siquiera implican una clasificación o un campeonato. Escatocracia diría don Hugo Tagle, conformarse con lo mínimo en pos de un objetivo, que para ser sincero en este match ante los trasandinos, no lo noto como fundamental.

Y surgen las visiones provincianas de ver como cubrieron en el exterior el partido, de vernos reflejados en el exterior para sabernos importantes. Pamplinas, sería mejor analizar qué hicieron los otros, en Europa, que se puede aprender.

Las bocinas nos quitaron el sueño a algunos hiperbóreos, los festejos banales, la supuesta superioridad deportiva, que sin duda se vendrá abajo con algún remezón (como fue la caída ante Ecuador) que nos recuerde cuan limitados somos en el fútbol, y por qué no decirlo, también como sociedad.

No hay comentarios.: