miércoles, marzo 12, 2008

ESTUPIDEZ PONTÍFICE


Este pontificado se destaca por hacer noticia con anuncios estúpidos y extemporáneos, dignos de la época medieval; la última ocurrencia bajo el alero de Benedicto XVI es la creación de nuevos pecados, llamados “las nuevas formas de los pecados sociales” en palabras del arzobispo Gianfranco Girotti. Se incluye en estos la manipulación genética, experimentos en las personas, contaminación ambiental, drogas, la injusticia social y las desigualdades sociales.

Aún recuerdo cuando el anterior papa Juan Pablo II cambiaba la noción del infierno y el purgatorio; citando textual de Catequesis de Juan Pablo II sobre el Infierno, "Las imágenes con las que la sagrada Escritura nos presenta el infierno deben interpretarse correctamente. Expresan la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios. El infierno, más que un lugar, indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría".

O veámos lo que el mismo Woytila señaló sobre el Purgatorio de que "hay que eliminar todo vestigio de apego al mal y corregir toda imperfección del alma. La purificación debe ser completa, y precisamente esto es lo que enseña la doctrina de la Iglesia sobre el purgatorio. Este término no indica un lugar, sino una condición de vida. Quienes después de la muerte viven en un estado de purificación ya están en el amor de Cristo, que los libera de los residuos de la imperfección".

Después de siglos procurando aterrorizar a los fieles con imágenes de suplicios entre brasas (la Capilla Sixtina es fiel referente de lo que la Iglesia quizó inspirar y hacer creer), con niños no natos en el Limbo, se buscó reinventar conceptos para frenar la cada vez mayor deserción de católicos a una doctrina malgastada y hedionda.

Ahora Ratzinger inventa nuevos pecados para "renovar el catálogo". Tal vez es una forma de retener a los fieles que incólumes de faltas más tradicionales, se escudaban en la droga o en la discriminación para saciar sus humanas ansias de grandeza y placer.

Sirvan como bálsamo las siguientes palabras de Friedrich Nietzsche en "Así habló Zaratustra" en el capítulo "De los sacerdotes":

"- ¡En cadenas de falsos valores y de palabras ilusas! ¡Ay, si alguien los redimiese de su redentor! En una isla creyeron desembarcar en otro tiempo, cuando el mar los arrastró lejos; pero mira, ¡era un monstruo dormido! Falsos valores y palabras ilusas: ésos son los peores monstruos para los mortales, - largo tiempo duerme y aguarda en ellos la fatalidad.
Mas al fin ésta llega y vigila y devora y se traga aquello que construyó tiendas para sí encima de ella.
¡Oh, contemplad esas tiendas que esos sacerdotes se han construido! Iglesias llaman ellos a sus cavernas de dulzona fragancia.
¡Oh, esa luz falsa, ese aire que huele a moho! ¡Aquí donde al alma no le es lícito - elevarse volando hacia su altura! Su fe, por el contrario, ordena esto: «¡De rodillas subid la escalera, pecadores!» ¡En verdad, prefiero ver incluso al hombre carente de pudor que los torcidos ojos de su pudor y devoción!".


Basten estas palabras para librarnos de perdón y misercordia proveniente de una supuesta "infalibilidad" papal.

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