jueves, enero 03, 2008

BUSCANDO MARCIANOS


Durante largos años dediqué mis horas de ocio, por lo general extensas en la juventud, a estudiar el fenómeno ovni (platillos voladores para el común de los mortales). Era el fin de milenio, y los temas ocultos estaban a la orden del día en los medios de comunicación. El tema extraterrestre no fue la excepción.

Tantos años dedicados a la ufología (cualquiera pensaría que es una ciencia que se estudia en las universidades) me hicieron un fanático conocedor, que en ocasiones se tragaba embustes de marca mayor... como los estrellamientos fraudulentos del ecuatoriano Jaime Rodríguez o las filmaciones de ovnis de su colega mexicano Jaime Mausán. A decir verdad, se había transformado en una religión, más aún luego de leer "Caballo de Troya 1, 2, 3..." (creo que va en el número 8) del español Juan José Benítez, libro en el que se expone la teoría de un Jesús extraterrestre. Una locura.

No obstante, la mayor cantidad de información la obtenía de la prensa escrita (aún mantengo un archivo de noticias de la década de los noventa) y, era que no, de programas radiales; el primer espacio que empecé a escuchar fue "Planeta Omega", de la radio Alfaomega de Curicó, espacio que tras la mudanza a radio Fantástica se llamaría luego "Planeta Fantástico" (qué original). Allí me comencé a familiarizar con la jerga ufológica, y de paso, a pedir material que los conductores me facilitaban de buena gana. Luego empezaría a escuchar espacios de emisoras santiaguinas, como "La Bailona" de radio Minería, "A la chilena en la Chilena" y "De la noche a la mañana en Cooperativa".

Lo agradable de estos programas es que los transmitían a altas horas de la madrugada, transformando los relatos de avistamientos y abducciones en verdaderos radioteatros para emocionarse y asustarse. En varias ocasiones la noche, el viento, la neblina tornaban en más sugestivo el relato.

Hubo muchas historias a lo largo de esos años que me entretuvieron gracias a la magia de la radio y la imaginación... por suerte grabé en cassette gran parte de esos espacios.

A continuación les presento uno de estos testimonios, un supuesto avistamiento de luces y seres en un cerro de Angol en febrero de 2001, dado a conocer la madrugada del 12 de abril de ese año en el programa "De la noche a la mañana" de Radio Cooperativa... Verdad o mentira, la historia es muy entretenida...


1 comentario:

Teodésico Coimbra dijo...

Uno igual cae en esas patrañas... curiosamente la "ufología" es una seudociencia reciente. Curiosamente, también, fue una invención gringa, allí tomó vuelo y hasta se les escapó de las manos (O. Wells).
Llama la atención que Chile sea un país tan receptivo de esta mierda. Acaso no tenemos nada más que hacer? El "ufólogo" Fuenzalida ha ganado más plata profesando la existencia de los ET que ejerciendo su verdadera profesión...
Creer en marcianos es como creer en dios: es un saber vacío que se justifica en base de nuestra propia ignorancia.