lunes, octubre 29, 2007

LA HORA DEL ODIO


“Don’t think twice, it’s all right” es lo que me dice Bob Dylan desde uno de los tracks del disco “The Freewheelin”. Si le hubiese hecho caso a Zimmerman desde el principio no estaría escribiendo ni contando nada. Tal vez ninguno de los errores existenciales habría ocurrido, tal vez se habrían multiplicado.

La botella de Cabernet Savignon fue esfumándose junto al folk de Dylan… haciendo un paréntesis, casi rompo la pantalla del computador, ya que no quería aceptar la palabra folk; ahora lo hace luego del improperio que lancé…

Decía que el vino avanzaba al ritmo de “Corrina, Corrina”… ahora estoy ebrio, luego de beber solo como los perdedores; a estas alturas me siento como desempleado de los años veinte, tras la gran depresión, como un trabajador salitrero preguntándose que hará en adelante. Tal vez me transformó en mi abuelo, quien intentó cubrir las avideces que trajo consigo el salitre sintético cortando el pelo en un pueblo pobre y distante.

“The times they are a changin’” reza otra canción de Dylan, que no pertenece al disco que escucho... pero me resuena en la cabeza; tal vez es hora de buscar un nuevo rumbo, de reinventarme, como tantas veces, de olvidar cualquier laurel efímero y olvidado para buscar nuevos rumbos.

En qué me transformo es el imperativo de turno… para ser honestos, solo sé sonreír, como decía Charly García en “Confesiones de Invierno”

De pronto recuerdo a Zaratustra y sus continuos enclaustramientos sobre la montaña, donde meditaba hasta sentirse listo para irrumpir entre sus contemporáneos; muchas veces llegaba a los valles con deseos de iluminar al vulgo, sin embargo, terminaba aún más deprimido… hay quienes no estaremos nunca preparados para el populacho, para el simplón, para esas masas atrevidas de las que nos hablaba Ortega y Gasset hace casi cien años… si estamos imbuidos en una sociedad de brutos ignorantes que surgen a pesar de su estupidez… poco vale ser un genio, ya que la genialidad está en la idiotez… ¡Oh Baco!... sigue avivando el fuego de mi ira, de mis ganas de romperle la cara al vecino… Hace tiempo tengo deseos de comprarme un bate y partirle la cabeza al corredor de bolsa que sólo sabiendo cuánto es 1+1 vive en acomodo… siento que valgo más que la sarta de triunfadores a lo Pirro que pululan por el mundo… ¿Pirro… qué es Pirro?, me diría uno de esos imbéciles…

Soy un perdedor… parafraseando a Lennon y McCartney… siguiendo en la misma línea, “Por más que lo intento, nunca puedo ganar”

Disfruto esta copa que me acoge en la hora del odio, casi como lo ordenaba el Gran Hermano en la novela “1984" de Orwell...

¿Qué haría ahora? Me cercenaría el cerebro, para no pensar, desearía ser un vegetal… “No lo pienses dos veces, está bién”… ya lo pensé, ya perdí, otra vez… No sigas Bob, maldito judío errante, que terminarás por convencerme…

Ya casi no queda jugo de Baco… es la hora triste, el tallo de bambú me habla desde su rincón: bébete mi agua, de a poco serás un vegetal, no hace falta sufrir con un corte en la cabeza…

Si estoy escuchando al bambú de la mesa, estoy a las puertas del sueño etílico… pero aún falta para eso… Creo que converso con el único ser vivo que me acompaña a esta hora… pronto me doy cuenta que el bambú es mi cómplice criminal… le digo que no beberé su agua, ya que pronto será un gran trozo de madera, no necesitaré incurrir en gastos para tener mi bate, él será mi vengador, mi instrumento de muerte y justicia para los creadores del mundo, de quienes valemos la pena, de quienes merecemos gobernar el universo…

Crece, tallo verdoso, serás el báculo del patriarca, sin Dios, sin frenos, sin moral, sin temor a la muerte ni a la perdición… ahí te haré caso, Bob, vaya que si…

miércoles, octubre 24, 2007

PERFIL DE UN PRESIDENTE FANTASMA


Mi fugaz paso de practicante en el diario El Mercurio ocurrió durante la segunda vuelta presidencial de 2006. Frenesí total durante el mes de campaña, incluso una interesada incertidumbre sobre quien sería el nuevo gobernante: Bachelet o Piñera.

Ya hubo locura para el primer debate, que fue visto por toda la plana mayor de Crónica, sumando al "Todopoderoso" Agustín Edwards...

Sin duda se trató de un ensayo para lo que sería la elección de 15 de enero; llegué en la tarde con una misión que podría resultar una espada de doble filo: junto con preparar reacciones y despachar material para un sinnúmero de medios extranjeros (me escucharon en radios de Argentina y Venezuela), debía preparar un perfil de Piñera en caso de ser electo. Por decisión editorial se la jugaron por diagramar y preparar un especial de Bachelet Presidenta a saber de las encuestas y el entusiasmo concertacionista. No obstante, debía existir un respaldo en caso de producirse un vuelco en apoyo ciudadano.

Me senté en computador y comencé a escribir lo que podría ser la tabla de salvación para el diario. Me lancé a hablar de su permanencia en Renovación Nacional, sus negocios y los hitos de la campaña... tentado estuve de citar el Piñeragate, pero esperé consultarlo con los editores.

Instintivamente me puse en al caso de que ganara el empresario de la derecha... pronto comencé a reír imaginando como sudarían la gota gorda quienes trabajan a medio tiempo. La sonrisa se desdibujó cuando me di cuenta que se me pediría aún más líneas...

Eran las 18.30 horas del 15 de enero de 2006 y el entonces subsecretario del Interior, Jorge Correa Sutil sube al estrado y da el primer cómputo... por suerte se dilucidó todo pronto: Bachelet ganaba la segunda vuelta y el sillón presidencial.

Aplausos entre los más izquierdosos, resignación entre los más momios, pero a la larga alivio entre todos. El trabajo, sin embargo, no bajó durante semanas a partir de ese momento.

En cuánto al perfil, quedó en el sistema como testigo de una realidad alterna, como recuerdo del periodismo más surrealista que me haya tocado hacer... pero ahí quedo, tan sólo como una posibilidad...

martes, octubre 02, 2007

ADIOS A MIS OBRAS COMPLETAS


Acabo de ver por enésima vez el gran film del director Curtis Hanson "Wonder Boys" (2000), protagonizado por Michael Douglas, Tobey McGuire y Robert Downey Jr. Hay muchos fragmentos memorables en esta historia de escritores fracasados e incomprendidos (nótese la autoreferencia), pero destaca el momento en que Crabtree (Downey) hace volar por accidente el original de una novela inconclusa de Grady Tripp (Douglas), manuscrito que es llevado por el viento hasta un enorme lago.

La escena tragicómica se asemeja a una desgracia que me ocurrió hace más de cuatro años; tuve la manía de transcribir mis cuentos en una agenda del año 1998. Eran varias páginas con lo más granado de mi creación literaria, un libraco que se podría llamar mis obras completas.

En cierta oportunidad mi amigo personal y testigo en mi matrimonio Abst3mio las pidió para leerlas; hago el alcance que mi contertulio era bastante autoflagelante, por lo que disfrutaba con mis creaciones sombrías.
Una noche me llamó a la casa de mis padres en Molina con voz de angustia y desasosiego; mientras paseaba con su polola por el Parque de Los Reyes, fue asaltado. El botín para los antisociales fue la mochila de mi amigo, que contenía a saber un ejemplar de "El lobo estepario" de Hermann Hesse, un teléfono celular y mis manuscritos.

Tardó unos segundos en tomar aire y contarme... Abst3mio no contó, sin embargo, con mi carcajada; no sé porque me dio risa, tal vez por la angustia de mi interlocutor telefónico. El tema es que ante mi hilaridad me dijo "no te ríai, si es serio".

Pasé varios minutos tratando de convencerlo de que no tenía importancia. En definitiva, como Grady Tripp, lo tomé como una señal, como un "Just like starting over", parafraseando a John Lennon.