jueves, diciembre 13, 2007

UN AÑO, UN SIGLO, UNA ETERNIDAD…


Hace un año estábamos en plenos preparativos para nuestro matrimonio, afinando los detalles para que fuese una celebración que recordáramos por siempre… Y así fue, con simpleza, sin grandes lujos y con todos (o casi todos) los que amamos…

Y debo reconocer que aunque en nuestros corazones llevamos casados mucho más tiempo, este año juntos ha sido maravilloso, en especial por la realización de una vida juntos; el hecho de que tus bellos ojos sean lo primero y lo último en ver cada día, la circunstancia de tenerte en cada momento de alegría y tristeza, de compartir cada paisaje, cada gota de lluvia, cada lágrima, cada caminata, incluso los copos de nieve que vinieron a embellecer el paisaje de por sí paradisíaco de nuestro hogar…

Has sabido soportar mi carácter, mis mañas, mi sentido del humor… me has levantado mil veces de caídas que habrían sido duras de soportar y superar… Mi Principessa, gracias por aceptar ser mi compañera en este año, durante este siglo, a través de la eternidad… gracias por dejar que siga siendo “el guardián de tus sueños de amor”, tal como dice nuestra canción… “Je te aime a mourir” te digo, je te aime tout la vie, mon petit princesse…

Y así será a lo largo del tiempo, sin importar el lugar en que estemos. Citando al Principito “Si alguien ama a una flor que es única entre millones y millones de estrellas, eso es suficiente para que ese alguien sea feliz cuando la mira y se diga: ‘Mi flor está ahí…’”… tú eres mi flor, mi Principessa, siempre lo has sido y siempre lo serás…

Sabes que cada día, cuando miro el edificio en construcción que se divisa desde nuestra casa, imagino nuestra vida reflejada en él; cada día un piso más, cada día más elaborado, más fuerte, más firme… la gran diferencia es que no alcanzara la altura de nuestro rascacielos, que cual torre de Babel, llegará a los confines mismos del cosmos… y obviamente, pronto comenzarán a surgir nuevas construcciones, pequeñas, parecidas a nosotros, que se elevarán con nosotros… te lo doy firmado

¡TE AMO MI PRINCIPESSA! ¡GRACIAS POR UN AÑO DE FELICIDAD, POR UN SIGLO DE AMOR, POR UNA ETERNIDAD JUNTOS!

Siempre, tu esposo, Rodrigo

2 comentarios:

Teodésico Coimbra dijo...

Felicitaciones y que sigan adelante!
El tiempo pasa rapidísimo, sino díganmelo a mí que ya estoy medio pelado y guatón... En otras palabras: he adoptado el estilo a lo chiquisberto.
Saludos,
Oscar

H dijo...

...el amor que han construido dificilmente se dejará arrastrar por las olas o por el viento hechicero...

"...El manjar de los dioses jamás se rechaza cuando es la espina que duele más al arrancarla..."