miércoles, agosto 01, 2007

UN ESTADIO CLÁSICO POR EXCELENCIA



Dejé por unas horas el ahogo de la capital y me pegué un pique a Rancagua; un viaje de una hora con buen paisaje no le hace mal a nadie. Eran cerca de quince años en que no visitaba la capital de la región de O'Higgins, de los tiempos en que visitaba la casa de mi tía en la población Manso de Velasco, junto a la línea del tren.

Esta vez el anfitrión sería el Bomba, conocido en este espacio por su faceta "caza autógrafos". Me hizo un tour por la ciudad, oportunidad en la que me sorprendí viendo anuncios comerciales añosos, como el de la Casa Zúñiga.

Pero la visita más notable la hicimos al estadio "El Teniente", recinto que a mi entender es clásico por excelencia. Aunque no soy un entusiasta del fútbol, si rescato elementos del ambiente; en este caso se trata de la estructura de madera, la familiaridad y cercanía de las tribunas (excepto la nueva, que fue construida recientemente tras un incendio), la pista de ceniza... lamenté que no hubieran arcos de madera. Me imagino inmediatamente una pelota de cuero marrón, un montón de británicos hediondos a whisky, de pantalones largos, arqueros sin guantes, árbitros con terno, sin barras bravas... barro, tablas con números pintados para los cambios, marcador operado por una viejito calvo... fútbol a la antigua... Francisco Platko y la estrategia WM... goalkeeper, win derecho, revista Estadio, zapatos Alonso...

Tuvimos suerte, ya que el acceso a la cancha estaba abierto, así que logramos empaparnos del espíritu deportivo y el olor a pasto recién cortado, tal como se vé en la foto sobre el césped de "El Teniente"...
En buenas cuentas, me di el gran gusto de visitar a un gran amigo, tomar aire fresco y disfrutar de un estadio clásico por antonomasia, y que no en vano fue sede de un mundial.

No hay comentarios.: