domingo, julio 01, 2007

TO ALL MY FRIENDS!!!


Estaba en el primer año de universidad cuando con mi compañero Marco decidimos crear un boletín dedicado al buen beber; en esencia, entregábamos picadas de bares, recetas de tragos, referencias literarias, cinematográficas y periodísticas a licores y borrachos. En el caso literario recurrimos a Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway y obviamente a Charles Bukowski. En cuánto al cine, eran recurrentes las reminicencias a la película "Barfly" del director Barbet Schroeder, con la magistral actuación de Mickey Rourke como Henry Chanaski (en la foto).

"Delirium Tremens" bautizamos al pasquín quincenal si mal no recuerdo... llevábamos unos cuantos números, tal vez ocho, cuando decidimos matar el proyecto... pero ¿cómo hacerlo de un modo sublime y acorde con la publicación?

-¿Qué tal si entrevistamos a un bebedor recurrente en un bar acompañados de una cerveza?- surgió al unísono desde nuestras mentes.

En definitiva elegimos al autor de varios blogs que tengo entre mis favoritos, a quien llamaremos Mamedo. El lugar, la fuente de soda "Los Alemanes" de calle San Antonio. El tema, lo que sugiriera el pitcher que cada cual se bebió desde mediodía hasta las seis de la tarde.

"La entrevista a un donnadie" comenzó con bastante coherencia, reflexionando sobre la compatibilidad entre literatura y alcohol, experiencias extremas con la bebida, etc. Pronto del jugo de cebada comenzó a hacer presa de nuestra razón, la conversación se volvió tautológica, preguntábamos veinte veces las mismas cosas, surgieron los garabatos y los prejuicios. Pronto el protagonista de la historia comenzó a invitar a una mesera a compartir... a esas alturas el coloquio ya era una borrachera... yo comencé a hacer caricaturas de mis interlocutores, Marco a echar ají chileno en el pote de pebre y Mamedo amenizó la jornada con historias amorosas en San Antonio, Valparaíso, Ecuador...

Cuando se nos acabaron los pitcher salimos en dirección sur y nos sentamos frente al Teatro Municipal. Allí fuí objeto de un juego idiota de golpes que continuaban con la interrogación "¿hay dolor o no hay dolor?"
Hasta que nos aburrimos, nos fuimos con el material de entrevista en papel (noi siquiera llevamos grabadora) y la siguiente semana publicamos un sinsentido etílico digno para finalizar la saga de publicaciones.

Y cerramos con una frase para el bronce espetada por Henry Chanaski: "To all my friends" (para todos mis amigos)... El gran colofón para una jornada de copas...

2 comentarios:

mamaedo dijo...

jajajajajá....
ahora mismo degusto una "mariestands", una cerveza de 5,3 vol %.
qué mierda, traté, como bien dices, también caer en el protocolo pero luego de unas cuantos pitcher el mundo se ve más divertido.
yo no sé de dónde salió esa fama de borracho pero te aseguro que nunca fui de los peores. creo que después de todo el nihilismo me calzaba perfectamente mas no necesariamente aquel desenfreno etílico uqe, por lo demás, es muy común en el ambiente universitario.
tengo barfly... pero en italiano, así que entiendo un 60% y no es lo mismo. también hay una película con matt dimon, factotum que sí vi.
entrevista a un don nadie? jajajajja; esa fue la segunda vez y hasta ya me ofrecieron una tercera vez. sobre la segunda estás bien enterado del "incidente melipilla"... algún día espero que vayas a la rtm (el pomposo nombre para la "radio televisión melipilla") y recuperes los másters...
bien, ya posteré más coherentemente... la "öl" aquí es más fuertona y engañosa...

Exma. Sociedad Del Ocio (En Colaboración) dijo...

Recuerdo que Marco me pidió que le pidiera (sí, tal como suena) a la dependienta poner un cassette de Pink Floyd para amenizar.
Siempre me he preguntado si Pink Floyd serviría como acompañamiento musical a una velada de alcohol... Estoy seguro que es más recomendable escucharlo degustando algo más ad hoc.
Para conversar prefiero música de los 60 en adelante ... Pa' cuando estoy solo, John Lee Hooker y cualquier cosa en los dedos del gran Arrau.