viernes, junio 29, 2007

LA PUGNA DE MIS EGOS



Sin querer mi estilo literario comenzó a desvanecerse tras la imagen del periodista, que necesariamente transforma las palabras en un tratado de geometría, en que la cantidad y la precisión mandan. No hay espacio para metáforas, comparaciones, sentimientos ni introspección, solamente informar con la tan manoseada objetividad.

Con tristeza escucho a mi yo literario quejarse, toser a diferentes horas del día por el abandono. Mientras rozagante, el yo periodista grita que fueron años de espera, que su rival tuvo excesivo tiempo para mostrarse sin resultados satisfactorios.

Los hechos dan la razón al periodista; las mayores gratificaciones surgen desde mi irrupción en los medios de comunicación. Sin embargo, el placer de escribir siempre estará hermanado con el escritor. Es como producir el vino que pronto te beberás, preparar un banquete con la cuota exacta de cada plato.

El periodista cocina como si se tratara de un restaurante de comida rápida; contundente para todo estómago, que cada comensal quede satisfecho con su "cajita feliz".

Es de madrugada, a esta hora conviven el escritor y el periodista, se trata de un armisticio de trasnoche, porque necesito tenerlos despiertos a ambos para cumplir mis dos objetivos inmediatos: satisfacer mi necesidad de manjares exquisitos y satisfacer al populacho con noticias, así de simple...

2 comentarios:

Exma. Sociedad Del Ocio (En Colaboración) dijo...

Es difícil conciliar ambas actividades... Por lo general el escritor trabaja de periodista y no a la inversa.

El género de la crónica da mucho espacio para echar a flote lo literario pues comienzan aparecen los personajes, los hechos.

No soy de la idea a lo García Márquez, quien aseguraba que eran la misma cosa... Sí, tal vez usan el mismo medio (lo llamado "escrito"), pero son diferentes. Muchos periodistas se han abierto a otros campos y han publicado desde compilación de columnas hasta libros dedicados a algún reportaje especial, pero por muy literario que pueda parecer es siempre periodismo. También se confunde el estilo ameno o la capacidad narrativa con lo periodístico...

La gran obra de Capote "A sangre fría" es una investigación nacida de sus apuntes, o sea: el hecho es real así que el estilo es periodístico, aparentemente... Pero es literatura y de la buena. Si fuera una película no podría ser otra que una del film noir... ¿O es que ya existe?

Saludos... Y mi comentario cantinflesco es para darle un poco de humor al sitio

Exma. Sociedad Del Ocio (En Colaboración) dijo...

Sí, si existe.. Hay que verla (1967, In cold blood)