jueves, diciembre 27, 2007

UN TROZO DE HISTORIA


Navegando por internet me encontré con un especial de Emol con la portadas históricas de El Mercurio. Entre tantas imágenes me encontré con la del domingo 12 de marzo de 2006, un día después del cambio de mando en Valparaíso, durante el cual asumió el gobierno de la Nación Michelle Bachelet.

Observando con cuidado me di cuenta de que uno de los títulos y su lectura de foto (marcada en verde más arriba), los hice yo... se puede leer "Chile tiene su Primera Presidenta", junto con una instantánea del momento y una breve descripción de la escena...

 
Vaya, nuevamente me encuentro como partícipe de un trocito de historia, de forma anónima, pero presente al fin y al cabo...

Son pequeños gustos que a uno le da la vida, tal vez breves historias para contarle a mis hijos y nietos en un futuro...

miércoles, diciembre 26, 2007

MOLIIIIIIIIIIIIIIIIINA...


Siempre me ha llamado la atención la devoción del pueblo de Molina por la selección de fútbol; la ciudad se paraliza cuando en primavera comienzan las eliminatorias regionales, el estadio municipal se llena como nunca y la gente se une en torno a la camiseta azul.

Cuenta la historia que alguna vez Molina fue finalista de un nacional amateur, que en el plantel estuvo Hugo Rubio (a préstamo desde Talca), que se perdió con Santiago en el Estadio Santa Laura, etc.

No obstante, tengo en la mente la campaña de 1992, cuando se logró el campeonato regional y los pasajes para en nacional de Arica en enero de 1993. Pero mi memoria no guardó alguna jugada, alguna anécdota en la cancha, no señor. Lo que mi cabeza atesoró con cierta hilaridad era el himno ofical que se ocupaba para alentar al equipo: "Molina" de Creedence Clearwater Revival. A cualquiera le resultaría digno de García Márquez ver a huasos con chupallas y ojotas con suela de neumático saltando al ritmo de "Moli-i-i-i-na, where you goin to ? Moli-i-i-i-na, where you goin to ?" ... era entre folklórico y ridículo.

Durante la semana, una camioneta Chevrolet del año de la pera sacaba un altavoz y al ritmo de la mentada canción se invitaba a la gente a apoyar a la selección... supieran los Creedence hasta dónde llegó su canción...

El asunto es que parece que el himno trajo buena suerte ya que se le ganó la final regional a Cauquenes (acérrimo rival desde los sesenta) y con ello los pasajes para la fase final en el norte.

Como no se podía llevar al pueblo tan lejos, las radios locales mandaronn enviados especiales que dieron cuenta de una campaña bastante mediocre.

Sin embargo, desde ese año el tema de los Creedence se transformó en la banda sonora de la selección de fútbol de Molina.

jueves, diciembre 13, 2007

UN AÑO, UN SIGLO, UNA ETERNIDAD…


Hace un año estábamos en plenos preparativos para nuestro matrimonio, afinando los detalles para que fuese una celebración que recordáramos por siempre… Y así fue, con simpleza, sin grandes lujos y con todos (o casi todos) los que amamos…

Y debo reconocer que aunque en nuestros corazones llevamos casados mucho más tiempo, este año juntos ha sido maravilloso, en especial por la realización de una vida juntos; el hecho de que tus bellos ojos sean lo primero y lo último en ver cada día, la circunstancia de tenerte en cada momento de alegría y tristeza, de compartir cada paisaje, cada gota de lluvia, cada lágrima, cada caminata, incluso los copos de nieve que vinieron a embellecer el paisaje de por sí paradisíaco de nuestro hogar…

Has sabido soportar mi carácter, mis mañas, mi sentido del humor… me has levantado mil veces de caídas que habrían sido duras de soportar y superar… Mi Principessa, gracias por aceptar ser mi compañera en este año, durante este siglo, a través de la eternidad… gracias por dejar que siga siendo “el guardián de tus sueños de amor”, tal como dice nuestra canción… “Je te aime a mourir” te digo, je te aime tout la vie, mon petit princesse…

Y así será a lo largo del tiempo, sin importar el lugar en que estemos. Citando al Principito “Si alguien ama a una flor que es única entre millones y millones de estrellas, eso es suficiente para que ese alguien sea feliz cuando la mira y se diga: ‘Mi flor está ahí…’”… tú eres mi flor, mi Principessa, siempre lo has sido y siempre lo serás…

Sabes que cada día, cuando miro el edificio en construcción que se divisa desde nuestra casa, imagino nuestra vida reflejada en él; cada día un piso más, cada día más elaborado, más fuerte, más firme… la gran diferencia es que no alcanzara la altura de nuestro rascacielos, que cual torre de Babel, llegará a los confines mismos del cosmos… y obviamente, pronto comenzarán a surgir nuevas construcciones, pequeñas, parecidas a nosotros, que se elevarán con nosotros… te lo doy firmado

¡TE AMO MI PRINCIPESSA! ¡GRACIAS POR UN AÑO DE FELICIDAD, POR UN SIGLO DE AMOR, POR UNA ETERNIDAD JUNTOS!

Siempre, tu esposo, Rodrigo

miércoles, diciembre 05, 2007

EL RITUAL DE ANTAÑO


Eran mis tiempos de estudiante cuando cada 8 de diciembre se trasformaba en una jornada de recogimiento y recuerdo... no confunfir mi estado de introspección con la fiesta de la Inmaculada Concepción, era sólo un alcance de fecha...

El motivo de tal circunstancia era la conmemoración que realizaba del asesinato de John Lennon ocurrido en 1980; por esos días ya era un fanático total de los Beatles, así que el tributo al mártir musical era una fecha marcada en rojo en el calendario, que duda cabía.

Solía darle un toque distinto a dicho día; como se trataba de un feriado, tenía tiempo para hacer cuanta cosa se me ocurriera. Normalmente escuchaba música de los Fab Four, pero con la voz de Lennon, le ponía una cinta negra a un póster suyo que tenía en la pared... en eso me pasaba el día, como tratando de compensar mi lejanía del Central Park de Nueva York, del edificio Dakota, que cada 8 de diciembre se inunda de beatlemaniacos con guitarras, flores y fotos.

No obstante, el clímax llegaba en mi íntimo recordatorio a las 11 de la noche, hora a la que Mark David Chapman apretó el gatillo... reloj en mano esperaba que dara la hora para poner "Imagine"... se me venía a la mente la imagen de los lentes cayendo al suelo y la gente llorando la mañana siguiente...

Ya no hago ningún tributo, ni pongo música alusiva a él esa fecha... sin embargo, siempre el 8 de diciembre estará grabado en la mente como el día que murió un genio musical.

Parafraseando a Don McLean en "American Pie":

"I can’t remember if I cried
When I read about his widowed bride,
But something touched me deep inside
This day the music died".
John Winston Lennon, rest in peace...

viernes, noviembre 30, 2007

EL OCASO DEL DICTADOR


¡11 mil 804 millones, 425 mil 8 pesos! Esa era la noticia en la madrugada del domingo 3 de diciembre de 2006. Y con esas palabras de Don Francisco, dando cuenta de que la meta para la Teletón había sido cumplida, trabajé esa noche en la radio, sin saber lo que se avecinaba. Sin ir más lejos, con esa noticia encabecé los titulares de domingo por la mañana. Luego ayudé a la gente de espectáculos, que como a las 3 de la mañana comenzaron a llegar con el material desde el Estadio Nacional; como periodista de trasnoche debía dejar listo todo.

Cortando cuñas estaba, cuando cerca de las cinco de la mañana suena el teléfono... era Mario Antonio Guzmán, periodista de tribunales que me dice una noticia bomba: Pinochet había sido internado en el Hospital Militar tras sufrir un ataque al miocardio y un edema pulmonar. Fue gracioso que después de un mes trabajando en la Cooperativa me tocara hacer frente a semejante acontecimiento.

De inmediato llamé al periodista a cargo del móvil en domingo para que se fuera volando al hospital, para luego contactar con el General Guillermo Garín en su calidad de vocero de la familia Pinochet. Primero alerté al radiocontrolador Christián Quezada para que tuviera lista la cortina clásica "El diario de Cooperativa está llamando", mientras yo trataba de convencer a Garín para que diera una versión. Tras mucho porfiar logré sacarlo al aire y entregar la primera información sobre la situación del dictador... esta última palabra le causó gracia a mi amigo Osmar Mamedo desde Suecia, ya que se le llamaba dictador siempre y cuando no se estuviera conversando con uno de sus leales pinochetistas.

Transcribo textual lo que me dijo vía mail esa madrugada: "Jajaja, oye, sí te escuchamos, que pena que pinochet no se haya muerto durante el despacho de Carvajal, habría sido genial la incursión periodística, mira cómo son las cosas, haber cubierto tremenda noticia feliz. La periodista que te tomó la posta, en todo caso, lo llamó altiro de "ex dictador", aunque al contactarse con Cardemil volvió a nombrarlo "ex general". Hablando de Pinochet, me acordé del diablo, así q te mando la Biblia satánica pa que vayai formando la biblioteca paranormal. Un abrazo informativo, yo".

En efecto, como una hora más tarde llegó mi relevo, para luego dedicarme a hacer producción en una radio que estaba anómalamente atestada de gente en día domingo. Mi turno lo solía terminar a las 8,30, pero esa mañana me fui como a mediodía. De inmediato fui a dormir, algo que necesitaría para la jornada siguiente...

Claro, porque la madrugada del lunes 4 de diciembre tuve que hacer guardia frente al Hospital Militar. En el estudio se quedó otro colega, mientras yo hacía despachos cada cierto tiempo. Recuerdo que justo esa noche estuvo bastante helada. Era gracioso ver una suerte de altar que le hicieron unas viejas a Pinochet, con fotos, banderas y velas, como si se tratara de un santo... aproveché la oportunidad para sacarle unas cuñas y hacer los despachos menos somnolientos.

El resto de la jornada la pasé conversando un café con un reportero gráfico de la agencia Reuters que se había instalado con carpa en el lugar.

A las seis entregué la posta a la periodista Bárbara Cox, luego de hacer un reporte de la madrugada como a las seis (con Sergio Campos en el estudio). Volví a la radio y terminé el turno bastante satisfecho y sabiéndome partícipe aunque sea de un trocito de historia.

miércoles, noviembre 28, 2007

UNA TARDE EN VÍA X


Con el Marko estábamos muertos de sed… pero de cerveza. Habíamos pasado la tarde en el museo de Bellas Artes en una visita académica del curso de Historia de la Cultura con aquel profesor que se parecía a Juan Antonio Labra.

Luego de ver cuadros más que repetidos y sosos, optamos por caminar para dejar pasar el tiempo… creo que era un día jueves, fines de noviembre de 2002.

El problema es que la caminata bajo el sol, a través del Parque Forestal, aumentó nuestras ganas de degustar un poco de jugo de cebada y la desazón por carecer de plata, mal endémico del estudiante universitario. Como verdaderos masoquistas enfilamos por Pío Nono, sabiendo que en Bellavista habría cientos de personas disfrutando en mesas al aire de alcohol frío y fresco. De seguro, un camino de babas señaló la ruta que seguimos hasta las faldas del cerro san Cristóbal… De repente, el Marko se acordó de que subiendo por Chucre Manzur, llegábamos al canal de cable Vía X, dónde podíamos entrar como público a algún programa grabado.

Ya habíamos caminado bastante desde el museo, por lo que unos pasos más en pendiente no nos causarían daño. Hablamos con el guardia y nos dijo que esperáramos unos minutos hasta que abrieran el estudio.

Creo que esperamos menos… el tema es que avanzamos un poco y mi compañero se quedó embobado con una de las conductoras de programas, creo que se llamaba Paloma. Con cara “calentón” la saludó, recibiendo de ella una respuesta satisfactoria para su ego.

Sin más entramos a una suerte de galpón, donde lo único pulcro era la esquina donde se hacía el programa. Pronto entró el conductor, un tipo con peinado rasta de apellido Abdala. Al poco rato, entró una pareja media alegrona, parece que algo ebrios. Se sentaron a un metro de nosotros, en una gradería digna de circo pobre.

El programa empezó con la mención de los auspiciadotes… en tanto, desde una mochila, la tipa sacó una botella de cerveza. Con una destacable solidaridad etílica, nos ofreció los primeros sorbos de la botella de Báltica, que como si fuera un banquete para judíos rescatados de un campo de concentración, aceptamos sin dudar.

Guardaron la botella, para que no la vieran. En eso entró al escenario Roberto Nicolini, que para variar se puso a hablar de Pipiripao, el Festival de los Robots, etc. Siempre me ha llamado la atención la divinidad lamebotas que se ha tejido en torno a este personajillo de la TV ochentena.

Ya más repuestos con el alcohol en las venas, empezamos a reír con los chistes malos, tal cómo lo hacía el camarógrafo de Canal 13, un tal Riquelme (cuenta la historia que en los programas de conversación, los “jojoooo”, surgía de su garganta).

Para completar la escena, llegó Florcita Motuda, quien empezó a saltar como orate sobre el sillón que lo acogería el resto del programa. Fue el climax.

Pronto nuestros amigos de la cerveza quisieron continuar bebiendo, sin embargo, la coordinadora de piso los pilló y les decomisó la botella… nos dio risa, ya que ellos la compraron y no tomaron nada, contrario a nosotros... jajaja.

Terminó todo como a las 21 horas… una tarde que pintaba para fome y seca terminó como una posibilidad de reírnos de los rostros faranduleros con una cerveza en la mano.

lunes, noviembre 05, 2007

AL LIFFLE LO ENTIERRAN HOY


Parece mentira que hace nueve años estuve muerto... al menos ese fue el rumor que corrió en la Escuela de Derecho de la Universidad de Talca. Mis compañeros de ocio se encargaron de desperdigar entre el alumnado la trágica historia de mi prematuro deceso, acelerado por la impericia de un chofer de la línea de buses Talmocur, quien habría frenado de sopetón, haciendo que mi insignificante humanidad colisionara contra el parabrisas. Muerte inmediata rezaría en mi certificado de defunción.

El tema es que desaparecí de la escuela por unos días, y ya me tenían muerto y enterrado, como se aprecia en la escena que encabeza este recuerdo, creada por Juan Ñaque (nótense los problemas de proporción que aún sufre nuestro amigo a la hora de dibujar).

Hubo quienes se tragaron el embuste, como fue el caso de Juanito Macaca (a quien atribuíamos un seudo onanismo patológico), quien estuvo al borde de las lágrimas al conocer la noticia.

La broma pudo llegar más lejos, ya que Osmar Mamedo quiso publicar mi obituario en el diario El Centro de Talca, sin embargo, la iniciativa no prosperó. Más adelante haría un panegírico en video, en el que me dedica canciones y regala libros para la vida de ultratumba.

Luego adaptarían la canción "Tite" de Tommy Rey para "homenejearme"; "al Liffle lo entierran hoy, al Liffle lo entierran mañana..." sonaba en los pasillos de UTAL, era como la banda sonora de mi ida al más allá.

Pronto moriríamos varios, pero como estudiantes de derecho. No obstante, mi supuesta muerte es un mito arraigado en la historia del grupo, con una fuerza similar a publicitado fallecimiento de Paul McCartney a fines de los sesenta... y sin sacarme fotos a pata pelaá...

miércoles, octubre 24, 2007

PERFIL DE UN PRESIDENTE FANTASMA


Mi fugaz paso de practicante en el diario El Mercurio ocurrió durante la segunda vuelta presidencial de 2006. Frenesí total durante el mes de campaña, incluso una interesada incertidumbre sobre quien sería el nuevo gobernante: Bachelet o Piñera.

Ya hubo locura para el primer debate, que fue visto por toda la plana mayor de Crónica, sumando al "Todopoderoso" Agustín Edwards...

Sin duda se trató de un ensayo para lo que sería la elección de 15 de enero; llegué en la tarde con una misión que podría resultar una espada de doble filo: junto con preparar reacciones y despachar material para un sinnúmero de medios extranjeros (me escucharon en radios de Argentina y Venezuela), debía preparar un perfil de Piñera en caso de ser electo. Por decisión editorial se la jugaron por diagramar y preparar un especial de Bachelet Presidenta a saber de las encuestas y el entusiasmo concertacionista. No obstante, debía existir un respaldo en caso de producirse un vuelco en apoyo ciudadano.

Me senté en computador y comencé a escribir lo que podría ser la tabla de salvación para el diario. Me lancé a hablar de su permanencia en Renovación Nacional, sus negocios y los hitos de la campaña... tentado estuve de citar el Piñeragate, pero esperé consultarlo con los editores.

Instintivamente me puse en al caso de que ganara el empresario de la derecha... pronto comencé a reír imaginando como sudarían la gota gorda quienes trabajan a medio tiempo. La sonrisa se desdibujó cuando me di cuenta que se me pediría aún más líneas...

Eran las 18.30 horas del 15 de enero de 2006 y el entonces subsecretario del Interior, Jorge Correa Sutil sube al estrado y da el primer cómputo... por suerte se dilucidó todo pronto: Bachelet ganaba la segunda vuelta y el sillón presidencial.

Aplausos entre los más izquierdosos, resignación entre los más momios, pero a la larga alivio entre todos. El trabajo, sin embargo, no bajó durante semanas a partir de ese momento.

En cuánto al perfil, quedó en el sistema como testigo de una realidad alterna, como recuerdo del periodismo más surrealista que me haya tocado hacer... pero ahí quedo, tan sólo como una posibilidad...

martes, octubre 02, 2007

ADIOS A MIS OBRAS COMPLETAS


Acabo de ver por enésima vez el gran film del director Curtis Hanson "Wonder Boys" (2000), protagonizado por Michael Douglas, Tobey McGuire y Robert Downey Jr. Hay muchos fragmentos memorables en esta historia de escritores fracasados e incomprendidos (nótese la autoreferencia), pero destaca el momento en que Crabtree (Downey) hace volar por accidente el original de una novela inconclusa de Grady Tripp (Douglas), manuscrito que es llevado por el viento hasta un enorme lago.

La escena tragicómica se asemeja a una desgracia que me ocurrió hace más de cuatro años; tuve la manía de transcribir mis cuentos en una agenda del año 1998. Eran varias páginas con lo más granado de mi creación literaria, un libraco que se podría llamar mis obras completas.

En cierta oportunidad mi amigo personal y testigo en mi matrimonio Abst3mio las pidió para leerlas; hago el alcance que mi contertulio era bastante autoflagelante, por lo que disfrutaba con mis creaciones sombrías.

Una noche me llamó a la casa de mis padres en Molina con voz de angustia y desasosiego; mientras paseaba con su polola por el Parque de Los Reyes, fue asaltado. El botín para los antisociales fue la mochila de mi amigo, que contenía a saber un ejemplar de "El lobo estepario" de Hermann Hesse, un teléfono celular y mis manuscritos.

Tardó unos segundos en tomar aire y contarme... Abst3mio no contó, sin embargo, con mi carcajada; no sé porque me dio risa, tal vez por la angustia de mi interlocutor telefónico. El tema es que ante mi hilaridad me dijo "no te ríai, si es serio".

Pasé varios minutos tratando de convencerlo de que no tenía importancia. En definitiva, como Grady Tripp, lo tomé como una señal, como un "Just like starting over", parafraseando a John Lennon.

miércoles, septiembre 12, 2007

RADIO LICEO… SIEMPRE JOVEN


Abril de 1997, aniversario del Liceo Luis Cruz Martínez, y con nuestros compañeros de curso nos aprestábamos a sentar un precedente para la nueva celebración; hacía tiempo el Toro, el Chico Molina y yo transmitíamos por la frecuencia modulada cuando el tiempo nos lo permitía. Generalmente nos poníamos a programar música y hablar sandeces.

Sin embargo, esta vez pretendíamos realizar una emisión inédita: sacar al aire las actividades del Liceo por dos días. No recuerdo si pedimos permiso para instalar la antena, el generador de estéreo y ocupar la sala de audiovisuales del segundo piso, el tema es que hacia las 10 de la mañana ya estábamos entregándole a Curicó los antecedentes de la fiesta; lo clásico, partidos de baby fútbol entre profesores y auxiliares, competencias varias.

Durante la transmisión se nos unió gente. El Toro estaba a cargo de la puesta al aire, el Chico en los controles y yo en la locución. El Núñez pronto tomó el puesto de reportero en terreno.

Con la jornada de la tarde, mantuvimos la cobertura de las actividades, esperando que llegara la noche y el plus de la emisión: el concierto de bandas de estudiantes que llevamos al éter hasta entrada la madrugada. Entre el show, la Radio Alfa Omega hizo un contacto con nosotros para saber más de los jóvenes estudiantes que estaban revolucionando la frecuencia modulada.

La anécdota jocosa la proporcionó el Toro mientras se subía al techo del gimnasio para conectar un cable, a pesar de que el Inspector General la gritaba desde abajo que se bajará… jamás lo escuchó. En definitiva el temido señor Estuardo se aburrió y se fue a guardar el orden en el show.

Gran experiencia la que tuvimos aquella vez, que fue el comienzo de una tradición que se mantuvo para el resto de las generaciones. Ese año dejábamos el liceo, estábamos en cuarto medio, así que fue una doble satisfacción… tal como lo acuñó el Chico Molina, fuimos “los pioneros de la radiodifusión en el Liceo”

martes, septiembre 04, 2007

RADIO MARGARITA DE CURICÓ


Día a día en provincia las radios FM silencian sus equipos; ya sea por insolvencia económica o falta de interés local. El punto es que son miles las frecuencias que hoy pertenecen a las grandes cadenas de la capital.

Una de las primeras en sufrir tal suerte en Curicó fue Radio Margarita, cuya programación dirigida al adulto joven era de mi gusto.

La parrilla programática estaba determinada por éxitos de los 60, 70 y 80, matizada con las voces de locutores santiaguinos; no en vano la radio pertenecía a la red de la radio Viva de Santiago. Por esta razón las locuciones de continuidad y comercial estaba a cargo de voces como Javier Miranda, Enrique González, Loreto Delpín y Humberto Alarcón.

Otra virtud era la cercanía con los controladores; uno podía llamar al teléfono y pedir una canción o un especial musical grabado de la radio Viva (en cinta de cromo según una fuente fidedigna), conducido por Javier Miranda. Recuerdo que pedí uno de Electric Light Orchestra y de Paul McCartney.

Junto a los especiales antes mencionados, había un espacio semanal a las 16 horas llamado, “El tocadiscos”.
Y obviamente, las inolvidables tandas de continuidad con “Pepperland” de fondo… En 2002 la radio apagó los transmisores y pasó a la historia como una de las radios emblemáticas de Frecuencia Modulada en Curicó… No obstante, el recuerdo se mantiene en quienes disfrutamos de su programación y guardamos algunos trozos de ella… como la siguiente selección…

lunes, septiembre 03, 2007

THE INCREDIBLE DAD


Debe haber sido a principios de los ochenta, cuando Hulk u Hombre Increíble era de los espacios destacados en la parrilla de TVN. Tenía unos dos años, dicen que no me perdía capítulo del programa, que en aquellos días maravillaba con las transformaciones de David Banner (interpretado por Bill Bixby) en un ser monstruoso, representado por Lou Ferrigno, un físicoculturista que en estos días sufre del corazón por abusar de los esteroides.

Los efectos eran bien rudimentarios, pero servían para sorprender a los imaginativos telemaníacos; Ferrigno pintado de verde, con una peluca estilo Büchi y lentes de contacto, para evitar una actuación forzada para un “cabeza de músculo”. Bixby, fallecido hace algunos meses, ponía la cuota de talento histriónico.

El cuento es que en cierta oportunidad, mi padre me dijo que era el Hombre Increíble. Seguramente lo debí mirar con incredulidad. Mi padre sabía que la camisa con la que andaba estaba gastada y a punto de rasgarse, así que decidió jugar con mi imaginación.

De repente, hizo el mismo gesto de Ferrigno cuando despertaba, y rompió el pedazo de tela, como si se estuviera hecho de papel.

Dicen que abrí los ojos como nunca, seguramente pensé que mi padre se pondría verde y empezaría a romper todo a su alrededor. Lo gracioso es que me acuerdo de aquel episodio, a pesar de los años que han pasado. Por un instante me convencí de que mi papá era un personaje de historieta, un dibujo de Marvel.

Una de estas noches, tarde en la madrugada, logré ver un capítulo de Hulk en la televisión. Inmediatamente se me vino a la mente el episodio y reí con nostalgia… es uno de los bonitos recuerdos de infancia, que no se van para no volver como lo hacía David Banner cada vez que dejaba “la grande” por culpa de su iracundo alter ego.

miércoles, agosto 29, 2007

LOS UTAL LOSERS


Cómo se conformó esta logia, los desconozco, pero debo confesar que la interacción con estos “monstruos” del humor y del Carpe diem, me transformaron (para bien o para mal) en el ser humano que soy.

En 1998 ingresamos los cuatro a la escuela de derecho de la Universidad de Talca; Osmar Mamedo, el Bomba, Juan Ñaque y quien esto escribe llegamos a las lides leguleyos por diversas razones. Sin embargo, lo que debió ser la antesala al ejercicio de la abogacía se transformó en un quinto medio.

Desarrollamos la capacidad de reírnos de nosotros mismos y afinamos la puntería con el resto. Quienes pueden dar fe de ello son personajes legendarios por esos años. Los profesores tampoco se salvaron.

Perfeccionamos, a su vez, aptitudes escondidas como la imitación, la caricaturización, la sátira, el humor negro, el pensamiento crítico destructivo. Nos hicimos invencibles al oprobio general que nos tenía el apodo de los Inconscientes. Perdimos la vergüenza y vivimos los años universitarios (distintos en cada caso) como un aprendizaje para la vida.

También supimos buscar el lado hilarante a las desventuras académicas y amorosas de cada uno, de dónde viene el convencimiento en torno al grupo de que éramos unos Fracasados; sin ir más lejos teníamos un banco para discurrir sobre dichos aspectos.

Puedo decir que en la convivencia con mis compañeros y amigos de logia crecí (espiritualmente, ya que soy bastante chico) y disfruté de la complicidad que no tuve en el colegio; en suma, me encontré con seres a la altura de mis expectativas, ansias, inquietudes.

Pasaron casi diez años desde que nos conocimos, muchas cosas han cambiado.

Juan Ñaque fue el único que terminó la carrera, hoy es Defensor Público y logró hacer realidad el sueño de comprarse un auto último modelo.

El Bomba está a punto de terminar la carrera de pedagogía. Ya no juega al fútbol como antaño, ni nos maravilla con su virtuosismo musical, está dedicado a sus estudios.

Osmar Mamedo es un hombre de familia (casado, con una hija). Es fundador de la Sociedad del Ocio, institución virtual a la que da vida con cretividad, ironía y precisión. Vive en un suburbio sueco, Sölna. Dejó la batería virtual, ya tiene una verdadera.

Quien esto escribe también está felizmente casado, se transformó en periodista y aún se da tiempo de reir con lo que el resto de la gente vomita o desecha.


LOS IMPRESENTABLES


Mi paso fugaz por la música tuvo a los Impresentables como vehículo. Era el segundo año en la escuela de periodismo de la Usach el momento en que surgió esta idea tan efímera como los Travelling Wilburys de George Harrison, Bob Dylan, Roy Orbison, Jeff Lynne y Tom Petty.

La formación original estaba conformada por Abst3mio en voz, Frodo en Guitarra, Marko en bajo, la Insalubre en batería y yo en teclados.

La idea surgió 2002 (primer año de la carrera) en que nos juntamos para realizar una suerte de memoria sobre la influencia del rock; junto con el contenido del trabajo, habría una contextualización musical con temas por década. A saber, interpretamos fragmentos de “Hey Jude” de los Beatles, “Smoke on the water” de Deep Purple, “The Final countdown” de Europe y “Creep” de Radiohead. Para graficar el efecto en Chile hicimos una breve performance de “La voz de los ochenta” de los Prisioneros.

Dicha presentación la hicimos a finales de 2002, casi coincidente con la semana de la escuela de periodismo.
La organización nos pidió tocar los mismos temas… y lo hicimos sin un nombre oficial. En esa época no teníamos baterista pero si otro guitarrista, el Guatón López.

En 2003 decidimos volver a juntarnos, ahora sin el Guatón y con la Insalubre como drummer. El resultado fue los Impresentables.

Para esta experiencia queríamos dejar los covers y tener nustras propias creaciones. Así surgieron temas de nuestra autoría; yo colaboré con “En el patio de los pintores” y “Mi princesa y el tiempo” (dedicada a mi esposa). Frodo nos entregó “Destierro infernal”. Con Marko compusimos “Adultos perdidos”, inspirada en la página de la Policía de Investigaciones que busca personas extraviadas.

Con estas creaciones nos presentamos el 28 de noviembre de 2003 en Sherwood, patio de la escuela, tal como se ilustra en la instantánea tomada por Andrea Medina durante el show.

Habíamos realizado una serie de ensayos en una sala de calle Serrano, así que los temas estaban sabidos.
Fue el debut y el final, como pasó con los Traveling Wilburys… fue un gustito que me di, como tantos de otros. Fue la oportunidad de sentirme un rockstar… a pequeña escala…

lunes, agosto 27, 2007

VELETA SUI GENERIS



Cada cual le da usos distintos a los objetos del entorno; la palmera que se observa en la imagen sirvió de veleta por años durante mi vida en Molina, así se ve desde la entrada de la casa de mis padres. La palmera está allí desde principios del siglo XX, en un caserío contiguo a un almacen de abarrotes.

Lo simpático es que sus hojas señalaban precisamente la dirección del viento, algo elemental en el campo para saber si va a llover o no. Durante esos años me las daba de metereólogo, pero a partir de señales como el viento o la aparición de pájaros en el galpón de la casa.

Cuando las hojas de la palmera eran movidas hacia sur con fuerza un temporal se acercaba. En la caso contrario, se avecinaba una helada si era invierno y día fresco en casa de ser verano.

Resistió muchos temblores y temporales esta palmera, que incluso servía de refugio para lechuzas en el período estival. Hubo inviernos duros, como el de 1992, en que resistió con entereza la fuerza eólica.

Sin embargo, siempre me preguntaba como era el suelo en que estaba plantada; a veces creía que tenía una espacio mísero entre una casa y otra, que surgía entre las techumbres como una chimenea festiva y verde.

Pasaron muchos años para que pudiese conocer el origen de la veleta natural. Sucedió hace unos cinco años. En la casona de donde nace la palmera se estableció un centro cultural, lugar en que se organizó un recital de jazz. En primera instancia no noté que era la respuesta a una de mis absurdas dudas existenciales. Sólo cuando estaba a unos metros del acceso al patio me di cuenta.

Dudé unos segundos, temí que se perdería la magia y el encanto, terminar con un misterio que sirven para dar sal y pimienta a un recuerdo... finalmente me decidí y entré a un amplio patio, que tenía como centro a esta palmera centenaria.

Aún no pierdo el gusto por mirar la palmera en mis escasos viajes a Molina... parte de mi infancia y juventud se mantiene incólume señalando cuando salir con paraguas o más abrigado, el informe del tiempo sigue allí, en la intersección de Quechereguas y Agua Fría.

jueves, agosto 23, 2007

AGONÍA SOBRE AYSÉN


Febrero de 2006. Una tarde de “descanso” tuvimos los periodistas que acompañábamos al Presidente Lagos en su gira por el sur. Habíamos salido a las ocho de la mañana desde Santiago con rumbo a Balmaceda. Tras una serie de actividades en Lago Verde, Chile Chico, paramos en Villa O'Higgins para despachar nuestro material a la capital.

A las cinco ya estábamos todos listos y dispuestos para disfrutar de la belleza del paisaje. Nos desperdigamos por el pueblo, sin temor a perdernos ya que incluso nos podíamos escuchar de un extremo a otro. El silencio era roto de vez en cuando por ráfagas de viento o algún ave de la villa, que en suma era un punto ínfimo de civilización en una inmensidad verde, junto al lago Ciervos que desde un mirador era posible admirar en todo su esplendor.

A eso de las siete de tarde, los aviones Twin Otter de la Fach estaban listos para despegar y trasladarnos a Cochrane, esperando que llegara el Presidente desde Campo de Hielo Sur con los camarógrafos y reporteros gráficos.

Pronto se vieron otros dos aviones con la comitiva. Uno de ellos con un olor intenso, ya que uno de los camarógrafos no contuvo la protesta de su estómago y devolvió el banquete de mediodía. Por suerte, no ocuparíamos ese aeroplano.

Nos dividieron en dos grupos: la comitiva con el Mandatario partiría en el primer avión y la prensa en el segundo.

Muchos miraron con recelo la avioneta, ya que el vuelo desde Santiago lo hicimos en el Boing presidencial, mientras que las otras escalas fueron en un avión Hércules.

No obstante, era la única opción, así que subimos confiando en la pericia de los pilotos.
El arranque de la aeronave trajo consigo un fuerte olor a bencina quemada que a muchos nos trajo a la memoria el encendido de una estufa.

Me senté en el segundo asiento, con la ventana mirando hacia el oeste, con una vista privilegiada de fiordos y montañas. El viaje era fantástico y entretenido hasta que una alarma nos despertó a todos de nuestra ensoñación. No pasó un segundo de dicha diana y el motor del Twin Otter se detuvo.
Todos nos miramos y pensamos lo mismo: nos vamos a estrellar.

Muchas veces escucha a gente relatar situaciones límites en que pasa por su mente toda la vida; debo confesar que en esa oportunidad a unos 8 mil metros de altura dio un veloz recorrido por mi existencia. Raconto que sería frenado de sopetón por el “run run” del motor y la risa de los pilotos que aún deben disfrutar con la imagen del batallón de periodistas pálidos que trasladaron a Cochrane.

NIÑEZ JUNTO AL MONTE PELADO


Imbabura era sinónimo de pavor, su apariencia ruda y atemorizante, especialmente su cima rocosa, me provocaba un vacío en el estómago. Pareciera que Modesto Mussorgski se hubiese inspirado en él para componer “Una noche en el monte pelado”.

El volcán en algunas mañanas solía amanecer nevado en la punta, acentuando su aspecto grave; era como si tuviera canas, como si fuera un viejo cascarrabias a punto de estallar.

Ibarra había convivido durante largos años junto al macizo, siendo testigo de alguna erupción. Ni siquiera por eso mudaron la ciudad de allí; kilómetros más al sur, la ciudad de Baños ha sido destruida mil veces por el volcán Tungurahua, y la población regresa como si se tratase de una bandada de aves Fénix.

Desde el primer día que pisé la ciudad el Imbabura me produjo escalofríos, sentía que sus faldas se transformarían en grandes garras o que el volcán tornaría en un gran dinosaurio aprisionado durante millones de años bajo el sedimento. No faltan las viejas que hablaban de que el tapón sobre el cráter estaba trizado y que una nueva erupción era inminente. Otras veces decían que era base de ovnis sólo porque un rondín borracho lo había dicho.

Tuve más de una pesadilla por culpa de su aspecto tormentoso; una noche soñé que la punta rocosa volaba y caía sobre mí. Otra noche pensé que platillos voladores rocosos plagaban el cielo, anunciando una invasión extraterrestre.

Mis temores más grandes, empero, se hicieron presentes para el terremoto de 1987; la gente decía que había ruidos subterráneos, que el magma saldría por el cráter y que la ciudad sería arrasada… no hubo pesadillas, simplemente perdí el sueño.

Aunque pasen los años, aún sigo sintiendo en la panza un dejo de náusea, más que temor por el “cuco” de mi niñez.

viernes, agosto 03, 2007

RUBBER SOUL


Eran meses sin una reunión como las de antaño, como en los tiempos universitarios. La gran diferencia es que cambiamos las "chelas" por vino Cavernet Sauvignon y Merlot... pero en taza. En el fondo somos los mismos que ahogaban el stress y las desventuras en alcohol, sea en el Entrelatas, La Cabaña, La Piojera u otros antros de perdición. Los mismos que aprovechaban cualquier ausencia docente para abandonarse en el quehacer de las clases ociosas, haciendo música. Surgieron sones de aquellos tiempos, Radio Head, Nirvana, Los Tres... aporté con una versión ácida de "Tomorrow never knows".

También nos reímos de los perdedores de siempre y de como nos estamos volviendo viejos. Brindamos por la existencia, por la amistad, por el humor negro, por el Rock, por la decadencia... Entre tanta reminicencia, sacamos a relucir en infantilismo y bombardeamos viejas con papas fritas desde el segundo piso... Marko las quiso bañar con vino y terminó con aspecto de novia cuando se le cayó la cortina sobre la cabeza.

Abstemio, en tanto, sacó sus virtudes histriónicas y dio rienda suelta al Jim Morrison criollo que lleva dentro.

A la larga, el ambiente estaba tan espeso como la imagen que capturamos del momento y que asemeja a la portada del disco "Rubber Soul" de los Beatles.

Lo bueno es que no fue como las clásicas reuniones para llorar penas, se trató de disfrute por la vida... se me vienen a la mente unos versos de Henry David Thoreau:

"Fui a los bosques porque deseé vivir sin preocupaciones. Deseé vivir profundamente y aspirar todo el tuétano de la vida. Para poner en evidencia todo lo que no era vida, y no, cuando había venido morir, descubrir que no había vivido".

Esos nos diferenciaba y nos sigue diferenciando del vulgo. Desde algo tan básico como un sorbo de vino que se transforma en algo sublime, en vehículo para necesidades esenciales, no un mero divertimento de jóvenes irresponsables... Y vuelvo a la frase que da vida a este espacio, SOMOS HIPERBÓREOS, SABEMOS BASTANTE BIEN CUAN APARTADOS VIVIMOS...

Salud compañeros...

miércoles, agosto 01, 2007

UN ESTADIO CLÁSICO POR EXCELENCIA


Dejé por unas horas el ahogo de la capital y me pegué un pique a Rancagua; un viaje de una hora con buen paisaje no le hace mal a nadie. Eran cerca de quince años en que no visitaba la capital de la región de O'Higgins, de los tiempos en que visitaba la casa de mi tía en la población Manso de Velasco, junto a la línea del tren.

Esta vez el anfitrión sería el Bomba, conocido en este espacio por su faceta "caza autógrafos". Me hizo un tour por la ciudad, oportunidad en la que me sorprendí viendo anuncios comerciales añosos, como el de la Casa Zúñiga.

Pero la visita más notable la hicimos al estadio "El Teniente", recinto que a mi entender es clásico por excelencia. Aunque no soy un entusiasta del fútbol, si rescato elementos del ambiente; en este caso se trata de la estructura de madera, la familiaridad y cercanía de las tribunas (excepto la nueva, que fue construida recientemente tras un incendio), la pista de ceniza... lamenté que no hubieran arcos de madera. Me imagino inmediatamente una pelota de cuero marrón, un montón de británicos hediondos a whisky, de pantalones largos, arqueros sin guantes, árbitros con terno, sin barras bravas... barro, tablas con números pintados para los cambios, marcador operado por una viejito calvo... fútbol a la antigua... Francisco Platko y la estrategia WM... goalkeeper, win derecho, revista Estadio, zapatos Alonso...

Tuvimos suerte, ya que el acceso a la cancha estaba abierto, así que logramos empaparnos del espíritu deportivo y el olor a pasto recién cortado, tal como se vé en la foto sobre el césped de "El Teniente"...
En buenas cuentas, me di el gran gusto de visitar a un gran amigo, tomar aire fresco y disfrutar de un estadio clásico por antonomasia, y que no en vano fue sede de un mundial.

lunes, julio 30, 2007

EL PRIMER DÍA DE TODA MI VIDA


Hay una frase cliché alusiva a la universidad que dice algo así como que es el comienzo del resto de nuestras vidas. No sé si todo el mundo compartirá tal visión absolutista del proceso educativo. Lo que es yo, pienso que en la mitad de mi paso por la Escuela de Periodismo, fue el inicio de la vida como tal...así de categórico.

Los pasillos del Alma Mater están impregnados de mil sentimientos, sensaciones, alegrías. Son testigos de cómo un vínculo fue creciendo hasta transformarse en la tónica vital de mi existencia. Era septiembre de 2003 cuando en el patio, en la sala de computación, en la biblioteca, la mujer más bella, amorosa y genial comenzó a estremecer mis sentidos. Su “mirada parlante” (son los ojos más expresivos y hermosos que jamás se pudiera imaginar) fue invitándome a una conversación cordial, su sinceridad fue liberando mi mente y mi confianza a grados jamás experimentados. El sol sirvió de luz para tales coloquios...aunque la propia luz de ella era suficiente para iluminarnos.

La escuela fue testigo de cómo ese vínculo incipiente fue creciendo, de cómo nos acercábamos a la graduación, al egreso con honores en la carrera de la felicidad. No hay diplomas, el estímulo más grande e inconmensurable es la mirada de la mujer de mi vida.

Pronto nos enamoramos, pronto la escuela se transformó irremediablemente en escenario privilegiado de nuestro amor, de nuestra comunión, de nuestro deseo de estar juntos para toda la vida. Pronto las cátedras, el tráfico de Avenida Ecuador, el incesante golpeteo de la mesa de ping pong se transformaron en la banda sonora de la historia de amor más grande de todos los tiempos.

Los años han dando cuenta de nuestra existencia, de cómo mostramos a la comunidad universitaria como se ama de verdad, de cómo demostramos sin rubor alguno manifestaciones de amor nunca antes expresadas, quizá jamás imaginadas. Como cada día a partir de aquel 1 de septiembre la escuela de Periodismo se transformó en una enorme obra de teatro llamada Paula y Rodrigo, responsables de que Shakespeare se tornase limitado y poco creativo.

En ese lugar conocí a quien hoy es mi esposa, encontré la felicidad, en buenas cuentas, me transformé en el hombre más afortunado del universo. Empezó la vida de dos seres, que tal como lo decía el zorro en el Principito “crearon vínculos”, el vínculo más importante e indisoluble.

lunes, julio 23, 2007

LA LUCHA DE CLASES


Verano de 1993 y otra de mis invenciones sin futuro daba luz en la ciudad que acogió buena parte de mi niñez, Molina; sugerí a mis compañeros de colegio crear un club de fútbol con nómina y cuotas, bien ordenado. A partir de esa idea nació el Colo Colo del Maule.

No recuerdo cuántos éramos los miembros fundadores, sin embargo llegamos a tener una plantilla inicial de 15 jugadores. Había entusiasmo entre los muchachos hasta el fatal debut en la cancha de Los Torres: 16-1 fue la primera goleada que nos comimos. La derrota caló hondo, ya que el plantel se redujo estrepitosamente a nueve jugadores.

No obstante, es ahí cuando comienza la etapa dorada del club.

Felipe, el portero, comenzó a concertar partidos con unos amigos, que actualmente calificaría como “nuevos ricos” de la población de Empleados Particulares. Por sus rasgos faciales los bautizamos como Los Chinos. Un sábado de febrero fue el primer match en la cancha de tierra del Estadio Municipal, contiguo a la Medialuna; el terreno era bastante irregular, había arcos (un verdadero lujo para quienes estábamos acostumbrados a usar rocas o plastas de vaca como pórtico en los potreros) y en unos de los costados un panal de avispas que complicaba el desempeño por las bandas.

Esa tarde calurosa alineamos con Felipe al arco, yo en la defensa, y como es normal a esa edad, Víctor, Cachito (un crack cuando no tenía flojera), Lorenzo y Alexis en la delantera. El resultado fue 8-3 en nuestro favor. Un triunfo con doble significado, ya que derrotamos a un equipo con superioridad numérica (eran como diez) y de equipamiento, ya que todos contaban con chuteadores e indumentaria ad-hoc. Nosostros llegábamos con el talento, zapatillas Tigre y bermudas reversibles muy en boga entre los muchachos por esos años.

Pero lo más importante es que derrotamos a “los cuicos”. El match adquirió ribetes sociales, una verdadera lucha de clases a nivel de escolares.

Los Chinos no se quedaron con la espina clavada y nos pidieron la revancha que les concedimos para dos semanas más. La misma cancha y con la misma alineación más un refuerzo: el Jorge.

Reñido partido fue ese en que caímos 6-5 con incidentes al final, ya que nuestro refuerzo le plantó varios “combos en el hocico” al portero contrario. En esa oportunidad marqué mi único tanto para el club; era el encargado de los penales, uno de los defensas se ensañó con Lorenzo. Foul dentro del área. La coloqué por abajo a la derecha.

Hubo un partido más cuando terminaba el verano; fue en nuestra cancha, El Bosque (un potrero contiguo a una extensa plantación de eucaliptos que hoy es una población). 15-2 vencimos y cerramos con honores la era del Colo Colo del Maule: Hoy sólo guardo estos recuerdos y una hoja con un membrete que confeccioné para las planillas.

jueves, julio 19, 2007

CONTEMPLANDO EL OESTE


Alguna vez escribí en un cuento (debió ser hace muchos años) que la Cordillera de la Costa era un verdadero imán de malas vibras... eran los años que viajaba todos los días de la semana a Talca para estudiar derecho. El trayecto de vuelta procuraba que mi asiento diera hacia el occidente para poder ver el ocaso inspirador a esas alturas. Allí concentraba mi desazón existencial, algún mal rato. A veces simplemente buscaba inspiración en el horizonte, acompañado de un libro o de una melodía lanzada al éter por la desaparecida radio Caracol.

Con mis viajes a Santiago mientras estudiaba periodismo las proyecciones del futuro encontraban significado en la contemplación del oeste...

"The west is the best" dice Jim Morrison en una parte de la alborotada y psicótica canción "The end". La Cordillera fue por años mi psicoanalista, absorbiendo mis estados de ánimo, mis nostalgias y mis desventuras. No sé cómo no se transformó en una cordón de volcanes con mis ataques de rabia o euforia. Como buen analista se mantuvo impertérrita, inamovible mientras pasaba por Panguilemo, Camarico, Pelequén o Paine.

Hace poco, de paso por la Patagonia, me encontré con una planicie eterna y fría. Pensaba en lo extraño del paisaje mientras realizaba la ruta entre Laguna Blanca y Punta Arenas... y noté que mis ideas se perdían entre ñandúes y estancias... era que no... no estaba la Cordillera de la Costa. Ahí le extrañé, ahí me hizo falta.

martes, julio 17, 2007

UN NEGRO A LA CASA BLANCA



Quién no recuerda a Goldie Wilson, el muchacho negro que aspiraba a ser alcalde de Hill Valley en la película “Volver al Futuro”, cuando Marty McFly viajaba hasta 1955. Una utopía, una locura, un sinsentido para un país reconocido como racista. Hoy un abogado demócrata, senador por Illinois aspira a convertirse, y con bastante apoyo, en Presidente de los Estados Unidos.

Barack Obama es el nombre de quien centra su programa en el combate a la pobreza, instalar un plan que ponga fin la guerra en Irak, seguridad social y ambiental, independencia energética, mejorar la educación pública, protección civil, políticas de inmigración, combatir “la cultura de la corrupción” en Washington, entre otros aspectos.

Algo nada novedoso en un país en que las diferencias entre demócratas y republicanos son mínimas, y cuyas elecciones son determinadas más que nada por el carisma del postulante.

Esta vez, los demócratas tienen todas las de ganar en los comicios de 2008, tras un errático mandato de George W. Bush. No obstante, la duda está en qué alternativa escogerán: entre un afroamericano o una mujer, como es el caso de la ex primera dama Hillary Clinton. Menudo predicamento.

Las intenciones de voto favorecen a Clinton en las primarias. No obstante, la estrepitosa caída de John Kerry en las presidenciales de 2004 pone nota de duda respecto a estos sondeos con tanto camino por recorrer. Mario Vargas Llosa señala en su columna publicada en el cuerpo de reportajes de La Tercera el domingo 15 de julio, que la salida de otros de los aspirantes, como John Edwards, pueden ser determinantes en los cálculos de Obama.

Lo mismo sucede con el cariz ciudadano del senador que, por sobre el paradigma del político que encarna el resto de sus contrincantes, encanta a las masas norteamericanas, los conquista en su rol de trabajador comunitario que conoció el subdesarrollo y la cultura musulmana durante su paso por Indonesia. No es nada descabellado que la Casa Blanca sea ocupada por un negro en 2009.

Desconozco si Nostradamus se refería a esto cuando hablaba del “Papa Negro”. Sin embargo, es un hecho no menor que Estados Unidos de muestras de tolerancia racial aceptando una postulación en otra época impensable. Ojalá sea un respiro a la andanada de estupidez que trajo consigo la era del republicasno George W. Bush.

Ah… y no nos extrañemos si Robert Zemeckis termina siendo el jefe de campaña.

domingo, julio 01, 2007

¿EN SERIO QUIERES MI AUTÓGRAFO?


Corría el año 1999, el segundo en mi frustrado paso por las Ciencias jurídicas. Junto a mis amigos caminábamos por la calle 2 sur de Talca… de improviso Mamedo vio en la intersección con 9 oriente una tienda de artículos de caza y pesca de propiedad del cantante popular conocido por todos como "El Clavel". Juan Ñaque, Mamedo, el Chiqui y yo nos miramos y luego giramos las cabezas hacia el Bomba.

El Bomba acostumbraba a coleccionar autógrafos de los más variados personajes, entre ellos algunos fracasados; en una oportunidad le pidió su "mosca" al periodista del Zoom Deportivo Alejandro Machuca para una vuelta ciclista. ¡Cómo no iba a tener uno del Clavel!

-Pídeselo, pídeselo- le decíamos, mientras algo dubitativo miraba al interior del local entre cañas de pescar y rifles de aire comprimido. Sabía que nos íbamos a reír, de su manía, pero en el fondo disfrutaba dándonos algo de material para nuestro rebuscado sentido del humor.

Tanta insistencia tuvo su resultado; el Bomba sacó un cuaderno y un lápiz de su bolso con el logo de cemento Polpaico y se acercó al icono de la música campesina. Estaba atendiendo a un cliente cuando el Bomba puso el cuaderno sobre el mostrador y le dijo con algo de rubor en sus mejillas: ¿Me da un autógrafo?

El estupor del Clavel era aún mayor para su cliente. Qué decir afuera, dónde pugnábamos por no soltar una carcajada, aquella que se tornó irresistible cuando el artista acosado por su fan le contesto: ¿En serio quieres un autógrafo?

Fueron toneladas de TNT que hicieron efecto inmediato en Mamedo que cayó al suelo de risa; ocupó toda la vereda para dar rienda suelta a su hilaridad.

La cara del Clavel y la risa de Mamedo eran demasiado, nos carcajeamos todos al fin y al cabo.
A los segundos el Bomba volvió para mostrar su trofeo y demostrarnos que su personalidad iba más allá de lo que pensábamos. Un instante imborrable que seguramente el propio Clavel recuerda como un episodio único…

TO ALL MY FRIENDS!!!


Estaba en el primer año de universidad cuando con mi compañero Marco decidimos crear un boletín dedicado al buen beber; en esencia, entregábamos picadas de bares, recetas de tragos, referencias literarias, cinematográficas y periodísticas a licores y borrachos. En el caso literario recurrimos a Edgar Allan Poe, Ernest Hemingway y obviamente a Charles Bukowski. En cuánto al cine, eran recurrentes las reminicencias a la película "Barfly" del director Barbet Schroeder, con la magistral actuación de Mickey Rourke como Henry Chanaski (en la foto).

"Delirium Tremens" bautizamos al pasquín quincenal si mal no recuerdo... llevábamos unos cuantos números, tal vez ocho, cuando decidimos matar el proyecto... pero ¿cómo hacerlo de un modo sublime y acorde con la publicación?

-¿Qué tal si entrevistamos a un bebedor recurrente en un bar acompañados de una cerveza?- surgió al unísono desde nuestras mentes.

En definitiva elegimos al autor de varios blogs que tengo entre mis favoritos, a quien llamaremos Mamedo. El lugar, la fuente de soda "Los Alemanes" de calle San Antonio. El tema, lo que sugiriera el pitcher que cada cual se bebió desde mediodía hasta las seis de la tarde.

"La entrevista a un donnadie" comenzó con bastante coherencia, reflexionando sobre la compatibilidad entre literatura y alcohol, experiencias extremas con la bebida, etc. Pronto del jugo de cebada comenzó a hacer presa de nuestra razón, la conversación se volvió tautológica, preguntábamos veinte veces las mismas cosas, surgieron los garabatos y los prejuicios. Pronto el protagonista de la historia comenzó a invitar a una mesera a compartir... a esas alturas el coloquio ya era una borrachera... yo comencé a hacer caricaturas de mis interlocutores, Marco a echar ají chileno en el pote de pebre y Mamedo amenizó la jornada con historias amorosas en San Antonio, Valparaíso, Ecuador...

Cuando se nos acabaron los pitcher salimos en dirección sur y nos sentamos frente al Teatro Municipal. Allí fuí objeto de un juego idiota de golpes que continuaban con la interrogación "¿hay dolor o no hay dolor?"

Hasta que nos aburrimos, nos fuimos con el material de entrevista en papel (noi siquiera llevamos grabadora) y la siguiente semana publicamos un sinsentido etílico digno para finalizar la saga de publicaciones.

Y cerramos con una frase para el bronce espetada por Henry Chanaski: "To all my friends" (para todos mis amigos)... El gran colofón para una jornada de copas...