lunes, diciembre 19, 2005

Goles por sangre

Por Rodrigo Alcaíno Padilla

Hace unas semanas escuchábamos al Presidente Lagos reclamar contra el exceso de información sobre delincuencia en los noticiarios televisivos, ya que creaba en la opinión pública cierta inseguridad.

En tono irónico dijo que como un modesto telespectador que ve las noticias, le llamó la atención que en todos los noticiarios la primera media hora fuera sobre delincuencia, aunque si se buscaban todos los hechos delictuales a lo largo del país, obviamente iba a ocupar tal espacio en la pauta programática..

Y es que, en desmedro de la opinión de la UDI, las cifras de delincuencia tienden a bajar en Chile. Tanto es así, que los índices son mínimos en comparación con el resto de Latinoamérica.

Lo que no sabe Su Excelencia es que tal tendencia obedece a un fenómeno absolutamente ajeno a la pugna electoral o la línea editorial de los distintos medios televisivos en Chile.

Me creerían que el fútbol tiene la culpa de la majadería delictual en los telediarios, que la cantidad de goles determina el incremento o declinación en la crónica roja. En realidad, desde que el noticiario de Canal 13 se adjudicó la exclusividad para la exhibición de los goles del campeonato nacional, el resto de los canales se vio en el imperativo de reformular las pautas periodísticas.

Basta hacer una revisión del resto de los espacios informativos para notar el fenómeno; todos los canales han rebajado la cobertura deportiva o procuran diversificar la oferta en el espectro deportivo, o lisillanamente buscan otros temas.

Los segmentos dedicados al fútbol y otras disciplinas, los días sábado y domingo, cayeron de manera importante en los diferentes noticiarios. En contrapartida, Canal 13 estableció un segmento de 15 minutos (21.45 a 22.00 horas) para revisar la jornada durante el fin de semana.

Como respuesta es recurrente que el resto de los noticiarios reciclen material del satélite o comiencen a transmitir deportes menos masivos, como el hockey o el básquetbol. A la vez, crece la oferta de eventos deportivos internacionales, siendo la transmisión del fútbol español y la Liga de Campeones de Europa las armas predilectas en esta verdadera guerra medial.

Sin embargo, no basta con entregar fútbol extranjero, la gente siempre va a centrar su interés en lo nacional, por mediocre que sea. Es aquí dónde entra a jugar una máxima romana que los canales “marginados” hacen suya en toda su dimensión: dar circo al pueblo.

Tal como ocurría en el auge del Imperio Romano, la competencia y la sangre siguen excitando a las audiencias, generan opinión y son tema para el café en la oficina, el almuerzo a mediodía o el recreo en los colegios.

Quien se tomó en serio lo de la sangre es Chilevisión, que asigna un segmento completo y minuciosamente elaborado en la mañana a la información delictual de la madrugada. Este material sirve para nutrir el resto de las ediciones y salvar los agujeros dejados por el fútbol.

Una tónica similar sigue el resto de las estaciones televisivas, que también nutre su entrega noticiosa con asaltos, riñas, crímenes, y por cierto, los controles de detención en cada Tribunal de Garantía.
En tal sentido, la Reforma Procesal Penal ha resultado determinante para que los delitos tengan mayor cobertura, dado los audiencias y los juicios públicos. Tanta transparencia e información puede producir inseguridad en la gente.

A la luz de los antecedentes, los medios responden a los gustos de las masas, guardan en los archivos del recuerdo la objetividad y las premisas básicas de los medios de comunicación: informar, entretener y educar.
Las críticas tienen asidero, la situación es un verdadero autogol para la objetividad, pero los factores en la recurrencia de la noticia policial en la televisión tienen otro origen, que duda cabe.

Señor Presidente: antes de “tirarle las orejas” a los editores periodísticos, antes de echarle la culpa a la oposición y a las elecciones de diciembre, procure informarse sobre el negocio del fútbol y el deporte en general. Se sorprenderá con lo que está en juego.

¿Sabía que están negociando los derechos de televisación del próximo campeonato nacional de fútbol? ¿Sabía que si nuevamente los goles pasan a ser propiedad de un sólo canal, la radicalización de la crónica policial u otros temas relacionados pueden seguir desestabilizando a la opinión pública?

Tal vez sería más apropiado para Su Excelencia, generar políticas deportivas que regulen la actividad nacional e intervenir en caso de monopolios, tal como ocurre con la economía. Le haría un favor a la gente, al periodismo y al gobierno de su sucesor.

No hay comentarios.: